FICHA

Título original: Plinio.
Título en España: Plinio.
Temporadas: 1 (8 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1971-1972
Temática: Intriga.
Subgénero: Rural.
Resumen: En el pueblo de Tomelloso, el jefe de la Guardia municipal investiga casos criminales que ocurren entre vecinos con la ayuda de Don Lotario.
Actores principales: Antonio Casal, Alfonso del Real, María Isbert, Antonio Gamero, Emilio Berrio, María Isbert, Manuel Andrés, Pablo Hoyos, Concha Grégori, Mercedes Borqué.
Lo mejor: la demostración de que en 1971 se podían hacer buenas series policíacas.
Lo peor
: que desde entonces raramente se ha vuelto a alcanzar ese nivel.
¿Cómo verlo?: Emitida por TVE, puede verse en YouTube.

Puntuación: 8,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre PLINIO

A principios de los años 70, la programación de televisión española estaba plagada de series policíacas norteamericanas. La producción dramática de TVE se orientaba, fundamentalmente, en tres direcciones: Estudio 1 (obras de teatro semanales), Historias para no dormir (historias de terror) y telenovelas (que venían realizándose desde los orígenes. Los rasgos de estos productos eran tres: altísima calidad en los contenidos y las interpretaciones, medios de producción extraordinariamente limitados y nada de exportación. Esta producción contrastaba con las series que estaban llegando especialmente de Hollywood y del Reino Unido. Pero, muy de tanto en tanto, en TVE aparecían realizadores y guionistas con ideas nuevas que demostraban que con los medios a su alcance podían realizar producciones muy notables. El equipo que puso en marcha Plinio era uno de ellos.

El guion había sido concebido inicialmente por Francisco García Pavón, uno de los grandes escritores de la postguerra, quien había publicado una serie de novelas cuyo protagonista era el jefe de la Guardia Municipal de Tomelloso (pueblo del que era oriundo el autor). Autor de una amplia obra que tuvo un éxito extraordinario en su tiempo, el olvido actual se debe a que era considerado como un “autor del régimen” y, como tal, ignorado a partir de la transición. En su obra hubo tres constantes: lo costumbrista, el humor y la mirada retrospectiva. Las tres están presentes en la serie Plinio que incluye desde novelas hasta relatos cortos. La serie fue guionizada por su creador apoyado por Antonio Giménez Rico y por José Luis Garci que entonces daba sus primeros pasos en el cine y dirigió algunos de los episodios.

Para interpretarla se contó con actores muy conocidos en el teatro y en la televisión de la época y de una calidad interpretativa excepcional: los papeles protagonistas estaban asumidos por Antonio Casal (como “Plinio”) y Alfonso del Real (como “Don Lotario”). Ambos, el jefe de la Guardia Municipal y el veterinario, eran una especie de Sherlock Holmes y el doctor Watson, en versión manchega. En efecto, Plinio ejercía las mismas dotes de observación y deducción que el héroe de Conan Doyle, pero con la diferencia de que contaba con algo a su favor: era un perfecto conocedor del entorno en el que desarrollaba sus investigaciones. Plinio, por decirlo así, era un investigador con raíces, arraigado en su tierra. Un segundo elemento, le diferenciaba de Holmes: sus “pálpitos”, una intuición que aparecía en los momentos clave y que siempre le encarrilaba por la senda más sólida, por mucho que no hubiera pistas para avalarla.

Ambos personajes son de esos que cualquiera de nosotros podía encontrar y conocer en la España rural de los años 70. No se trataba de una pareja de investigadores sofisticados, sino de “españoles de a pie”. De ahí su éxito. El veterinario se trasladaba de un sitio a otro, no en tartana ni en deportivo, sino en un modesto Seat 600. En cuanto a Plinio (que, por cierto, era un apodo, algo habitual todavía hoy en aquella parte de España) nunca había salido del pueblo.

Cabe decir que todos los episodios de la serie (apenas 8), antes habían sido novelas, algunas de las cuales resultaron premiadas y fueron bestseller durante meses. A diferencia de las traslaciones intentadas con el personaje de “Pepe Carvalho”, elaboradas por Manolo Vázquez Montalbán, en las que el autor no participó en la elaboración de las dos series que intentaron trasladar el personaje a la pequeña pantalla y, finalmente, resultaron un desastre, en el caso de Plinio, la fidelidad de los relatos a lo que el televidente pudo ver, era prácticamente absoluta. Incluso la filmación se llevó a cabo en los escenarios tan queridos y bien descritos por García Pavón: el pueblo de Tomelloso (que entonces contaba con poco más de 25.000 habitantes).

La serie fue gratificante y demostró que en España podían realizarse buenas series de televisión de carácter policíaco y que resultaran más familiares y verosímiles que las que llegaban en aluvión de EEUU. Perolas limitaciones de la televisión impidieron que pudiera tener continuación y, a pesar de haber cosechado buenas críticas y, sobre todo, haber interesado a los espectadores, solamente se filmaron ocho episodios. Pronto hará medio siglo de aquella serie. Vale la pena revisarla.