FICHA

Título original: Gym Tony.
Título en España: Gym Tony.
Temporadas: 5 (313 episodios).
Duración episodio: 30 minutos.
Año: 2014-2016
Temática: Humor.
Subgénero: Esqueches.
Resumen: La vida cotidiana en un gimnasio de barrio por el que desfilan distintos clientes excéntricos y estrafalarios y en el que trabajan personajes no menos exóticos
Actores principales: Iván Massagué, Santi Rodríguez, Tomás Pozzi, Mariam Hernández, Gerald B. Filmore, David Amor, Miriam Cabeza, Usun Yoon, Carlos Chamarro, Mar Abascal, Juanma Cifuentes, Antonia San Juan, Patricia Conde, Toni Acosta, Daniel Muriel, Leo Rivera, Eduardo Gómez, Carmen Ruiz, Pepa Rus, Eduardo Casanova, Chanel Terrero.
Lo mejor: la consideración del gimnasio como lugar imprescindible de la vida nacional.
Lo peor
: demasiado humor zafio y facilón.
¿Cómo verlo?: Emitida por La Cuatro, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 6

CABECERA Y MÚSICA DE LA SERIE

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Lo mínimo que puede decirse sobre GYM TONY

Hay series que empiezan bien. Luego, la proliferación de episodios hace que los personajes iniciales (en los que se ha basado el tirón inicial), se vayan desgantando. En estos casos, lo que se tercia es, o bien realizar un esfuerzo de guionización e ir jugando con los mismos personajes, o bien liquidar la serie o introducir otros personajes nuevos. Gym Tony optó por esta última opción, pero los que se fueron incluyendo nunca estuvieron a la altura de los que habían protagonizado los comienzos de la serie. El resultado final fue una pérdida en la calidad humorística del conjunto.

Lo que distinguía a Gym Tony de otras series de humor era que ésta iba más allá de cualquier producto nacional, era un humor al que no se le pedía guión, ni lógica, simplemente se trataba de hacer reír mediante frases ingeniosas soltadas en medio de situaciones surrealistas e increíbles. En cierto sentido, se utilizó la fórmula que ya habíamos visto en Arrested Development: una trama completamente absurda cuya comicidad residía precisamente en lo surrealista de todos los personajes y las situaciones. En Gym Tony, la variación estribó en que todo giraba en el microcosmos de un gimnasio arrabalero dirigido por un completo inepto, un buscavidas, al frente de un personal que respondía a esas características y unos clientes extraídos de los distintos modelos habituales en las Españas: la madurita divorciada, el gordinflón que se niega a abandonar la glotonería, el gay erotómano, el erotómano casposo hétero y machista, la poligonera cutrona, la vigoréxica maciza y su novio permanentementepasmado, el inmigrante bajito… Era suficiente para dar una muestra de las sociedad española actual. Los personajes iniciales estaban perfectamente descritos e interpretados y la serie parecía una genial comedia de situación realizaba en el pequeño marco del gimnasio.

Como hemos dicho, la trama era desmadrada y sin el más mínimo criterio lógico. Se encadenaban una serie de situaciones extremas en la que los actores, dotados de un elevado nivel de comicidad, conseguían habitualmente el esperado efecto carcajada. El problema vino cuando, lo acelerado de la serie, fue agotando a los personajes: los chistes, los gestos, las frases, empezaban a ser reiteraciones ya vistas. Entraron otros personajes nuevos, pero cada uno era peor que el anterior: a partir de ese momento, la serie inició su declive.

La serie se emitió por La cuatro, cadena minoritaria que en la primera temporada alcanzó unos máximos de audiencia superiores al 7% y con casi millón y medio de espectadores. La cuarta temporada registró una pérdida de audiencia que entrañó el fin de la serie, al menos en La cuatro. FDF anunció que para el mes de abril reemprendería la emisión de nuevos episodios en los que el elemento más sobresaliente sería el cambio de propietario del gimnasio: sería “Tito” (David Amor) el que comprará el local, manteniendo la misma clientela.

Pero quizás, lo más lamentable de la serie es que en todo momento hizo gala de un humor excesivamente zafio y facilón. No era, desde luego, humor inteligente, ni nada por el estilo. Intentaba extraer carcajadas por la vía más fácil. Buenos actores que en otras serie hacían papeles mucho más cómicos, se veían aquí relegados a papeles simplemente mal definidos. Pepa Rus que había demostrado ser muy buena actriz en Aida, se ve embarcada en uno de los papeles peor diseñados de la serie. El mismo Santi Rodríguez remite exactamente con los mismos rasgos del “Frutero” de 7 Vidas, prácticamente sin retoques. Falta esfuerzo y sobran risas enlatadas. Y eso que la serie empezó bien.