FICHA

Título original: Tiempo entre costuras.
Título en España: Tiempo entre costuras.
Temporadas: 1 (11 episodios).
Duración episodio: 90 minutos.
Año: 2013-2014
Temática: Drama.
Subgénero: Romance.
Resumen: Una joven costurera termina ejerciendo su oficio en la ciudad de Tánger junto a un tipo que la abandonará pronto, pasando a Tetuán y relacionándose con personalidades importantes de la época durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial.
Actores principales: Adriana Ugarte, Hannah New, Peter Vives, Tristán Ulloa, Raúl Arévalo, Carlos Santos, Francesc Garrido, Mari Carmen Sánchez, Alba Flores, David Venancio Muro, Filipe Duarte, Rubén Cortada, Elena Irureta, Ben Temple, Elvira Mínguez.
Lo mejor: los aspectos técnicos e interpretativos.
Lo peor
: el final de la serie no termina de ser convincente.
¿Cómo verlo?: Emitida por Antena 3, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 7,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre TIEMPO ENTRE COSTURAS

Probablemente se trate de una de las mejores series filmadas en España, especialmente a nivel de ambientación, de técnica audiovisual y de agilidad narrativa. Se trata de una producción extremadamente cuidada, que nos remite a un tiempo ya lejano en el que solamente TVE realizaba series estilo (La forja de un rebelde [1990], o las obras de Blasco Ibáñez llevadas a la pantalla, en especial La barraca [1979]). Por sí misma, la serie demuestra nuestra tesis de que si un producto está bien elaborado, el negocio de la cadena está en la exportación. En este caso, treinta cadenas internacionales lo compraron y emitieron en Europa, Iberoamérica y Asia.

La serie nos remite a los años 30. Madrid es el escenario en el que “Sira” (Adriana Ugarte) ha trabajado durante toda su vida como costurera y ha vivido con su madre. Un buen día conoce a “Ramiro” (Rubén Cortada) un desconocido con el que se trasladará a Marruecos, abandonando a “Ignacio” (Raúl Arévalo), su novio. La relación con “Ramiro” dura poco y este se revela como un parásito derrochador. Para colmo, por culpa de “Ramiro”, “Sira” debará trasladarse a Tetuán, embarazada y perseguida por las deudas. Allí volverá a ejercer su oficio de costurera y, junto a “Candelaria” (Mari Carmen Sánchez) abrirá un taller de alta costura que le permitirá conocer a las figuras más relevantes de aquel momento que pasen por la capital del protectorado español. Estas relaciones le llevarán a introducirse en actividades de espionaje especialmente durante la Segunda Guerra Mundial.

Como puede verse, los temas son fácilmente identificables: elementos propios de culebrón, otros surgidos de novelas de espionaje e incluso un oficio que encontramos en El sastre de Panamá, la famosa novela de John Le Carré, una vez cambiado el sexo, el registro del conjunto y la ubicación de la protagonista. Aun sin ser original, la vivacidad de la trama impide que, en caliente, seamos conscientes de todos estos precedentes y la serie se digiera con facilidad, especialmente porque los aspectos técnicos y la ambientación han sido extremadamente cuidados. Solamente el guión ofrece algunos límites en diálogos que hubiera podido ser mucho mejor afinados.

La serie tuvo buena acogida en España, quedándose en un más que notable 25,5% de cuota de pantalla, lo que representaba en su franja horaria, casi 5.000.000 de espectadores. Las críticas fueron, igualmente positivas y la serie emprendió el camino de la exportación. Las críticas más acervas vinieron de aquellos que consideraban que los personajes de derechas habían sido muy bien tratados o de quienes –mucho más ponderados- vieron que el final era algo decepcionante para los adictos a la serie. Gustará a quienes amen los sincretismos entre truhanes, culebrones, política y vintage.

 

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