FICHA

Título original: Hospital Central.
Título en España: Hospital Central.
Temporadas: 20 (300 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2000-2012
Temática: Médicos.
Subgénero: Dramas clínicos.
Resumen: La vida cotidiana en el Hospital Central de Madrid (ficticio). La mayoría de las historias se centran en las relaciones entre el personal médico, sus amores y desamores y, luego, en un lugar secundario en los aspectos de sus profesión.
Actores principales: Jordi Rebellón, Alicia Borrachero, Antonio Zabalburu, Diana Palazón, Nacho Fresneda, Alicia Bogo, Fátima Baeza, Patricia Vico, Roberto Dragó, Angel Rouco, Marisol Rolandi, Ángel Pardo, Luis Marco, María Casal, Armando del Río, Carmen Arbex, Lola Casamayor, Reyes Moleres, Ana Frau, Diana Lázaro, Leticia Dolera, Lola Marceli, Jesús Carbero, Chusa Barbero, Rosa Mariscal, Marta Larralde, César Camino, Iván Sánchez, Bea Segura, Laura Pamplona, Carles Francino, Miryam Gallego, Marián Álvarez, Fran Perea, Carolina Cerezuela, Macarena García, Maru Valdivielso, Vicky Luengo, Aitor Beltrán.
Lo mejor: intentaba adaptar a España series de éxito llegadas de Hollywood.
Lo peor
: los guionistas, a la vista de lo visto, no tenía mucha idea de cómo funciona un hospital.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 6

CABECERA DE LA SERIE (1)

CABECERA DE LA SERIE (2)

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WEB OFICIAL

Lo mínimo que puede decirse sobre HOSPITAL CENTRAL

La serie Urgencias (1994-2009) marca un antes y un después en las series hospitalarias.  Incluso series como House (2004-2012) discurren por el terreno marcado por aquella serie. Básicamente, lo esencial y lo que la hacía radicalmente diferente de otras series era que en Urgencias, los casos tratados tenían cierta precisión desde el punto de vista médico. En House esta precisión se convertirá casi en algo detectivesco. Así pues, cuando se nos dijo que se iba a adaptar Urgencias a España, habría que pensar que lo esencial de la trama discurriría por terrenos análogos. Lo que vimos, sin ser rechazable, no fue exactamente un derivado de la serie originaria, sino la enésima muestra de explotación de sentimentalismo y relaciones laborales en las que la búsqueda de un ligue tiene más importancia que el descubrimiento de un caso de síndrome de Kelley-Seegmiller, e alguna enfermedad que se creía extinguida en Europa o de un lupus enmascarado en reuma. Esto era lo más penoso de la serie: hubiera sido lo mismo si el escenario en lugar de ser un hospital fuera un matadero, una fábrica de navajas albaceteñas o una tienda de electrodomésticos.

Para este tipo de series se requiere actores con gancho suficiente, en edad de merecer, algún madurito que haga suspirar a muchachas hartas de la vacuidad de los de su misma edad, y si puede ser, alguna relación lésbica que aporte el valor añadido del morbo y el voyerismo (en este caso un triángulo lésbico inenarrable y persistente). Todo esto está contenido en esta serie y en altas proporciones. Por eso decíamos que lo de menos era el escenario hospitalario. Éste, por lo demás, parece ser el gran desconocido de los guionistas. Si de lo que se trata es de realizar una serie de este tipo, siempre resulta necesario, pasar horas hablando con médicos, enfermeros, cirujanos, bedeles y pacientes de un hospital, para saber cómo es la vida allí. Habitualmente, la vida es mucho más sorprendente que la imaginación más fértil de una legión de guionistas veteranos. Pero los guionistas, verosímilmente, limitaron la documentación a leer algunas páginas de Internet y ver series realizadas en otros países con un sistema médico muy diferente al nuestro. Para conocer el sistema hospitalario, simplemente, hay que visitarlo. Aquí, da la sensación de que esta parte se ha reducido a la mínima expresión (si es que ha existido).

El segundo problema que presenta esta serie es que, el personal de un hospital es limitado: sus vidas y sus historias cruzadas dan para extender la serie durante un cierto número de episodios, pero 300 son demasiados. No puede evitarse una sensación de lentitud y de reiteración que, finalmente, llegó a saturar incluso a sus partidarios más fervientes. La serie se benefició de un 23% de cuota de pantalla inicial, logró escalar hasta un muy notable 31% en mayo de 2005 y luego empezó a perder más y más audiencia. En la última temporada apenas era vista por un 11’8% de share, la mitad que en la primera temporada y la tercera parte que en la novena. En realidad, la serie habría tenido que interrumpirse cuando aún rondaba el 25% de audiencia y antes de que se produjera la sangría de espectadores generada por el agotamiento del filón.

La serie puede verse, si bien los 300 episodios exigen un esfuerzo que no todos estamos dispuestos a realizar. Con ver 20 ó 30 episodios, se percibirá lo esencial. Las actuaciones, decentes. La ambientación, correcta. El dinamismo narrativo hubiera podido mejorarse. La originalidad de las situaciones precisaba más trabajo en la mesa de guionización. El problema de esta serie es que no logró superar a la que aspiraba a adaptar (Urgencias), sino que quedó muy por debajo de ella.

HOSPITAL CENTRAL, edredoning entre quirófanos

FICHA

Título original: Hospital Central.
Título en España: Hospital Central.
Temporadas: 20 (300 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2000-2012
Temática: Médicos.
Subgénero: Dramas clínicos.
Resumen: La vida cotidiana en el Hospital Central de Madrid (ficticio). La mayoría de las historias se centran en las relaciones entre el personal médico, sus amores y desamores y, luego, en un lugar secundario en los aspectos de sus profesión
Actores principales: Jordi Rebellón, Alicia Borrachero, Antonio Zabalburu, Diana Palazón, Nacho Fresneda, Alicia Bogo, Fátima Baeza, Patricia Vico, Roberto Dragó, Angel Rouco, Marisol Rolandi, Ángel Pardo, Luis Marco, María Casal, Armando del Río, Carmen Arbex, Lola Casamayor, Reyes Moleres, Ana Frau, Diana Lázaro, Leticia Dolera, Lola Marceli, Jesús Carbero, Chusa Barbero, Rosa Mariscal, Marta Larralde, César Camino, Iván Sánchez, Bea Segura, Laura Pamplona, Carles Francino, Miryam Gallego, Marián Álvarez, Fran Perea, Carolina Cerezuela, Macarena García, Maru Valdivielso, Vicky Luengo, Aitor Beltrán.
Lo mejor: intentaba adaptar a España series de éxito llegadas de Hollywood.
Lo peor
: los guionistas, a la vista de lo visto, no tenía mucha idea de cómo funciona un hospital.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 6

CABECERA DE LA SERIE (1)

CABECERA DE LA SERIE (2)

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Lo mínimo que puede decirse sobre HOSPITAL CENTRAL

La serie Urgencias (1994-2009) marca un antes y un después en las series hospitalarias.  Incluso series como House (2004-2012) discurren por el terreno marcado por aquella serie. Básicamente, lo esencial y lo que la hacía radicalmente diferente de otras series era que en Urgencias, los casos tratados tenían cierta precisión desde el punto de vista médico. En House esta precisión se convertirá casi en algo detectivesco. Así pues, cuando se nos dijo que se iba a adaptar Urgencias a España, habría que pensar que lo esencial de la trama discurriría por terrenos análogos. Lo que vimos, sin ser rechazable, no fue exactamente un derivado de la serie originaria, sino la enésima muestra de explotación de sentimentalismo y relaciones laborales en las que la búsqueda de un ligue tiene más importancia que el descubrimiento de un caso de síndrome de Kelley-Seegmiller, e alguna enfermedad que se creía extinguida en Europa o de un lupus enmascarado en reuma. Esto era lo más penoso de la serie: hubiera sido lo mismo si el escenario en lugar de ser un hospital fuera un matadero, una fábrica de navajas albaceteñas o una tienda de electrodomésticos.

Para este tipo de series se requiere actores con gancho suficiente, en edad de merecer, algún madurito que haga suspirar a muchachas hartas de la vacuidad de los de su misma edad, y si puede ser, alguna relación lésbica que aporte el valor añadido del morbo y el voyerismo (en este caso un triángulo lésbico inenarrable y persistente). Todo esto está contenido en esta serie y en altas proporciones. Por eso decíamos que lo de menos era el escenario hospitalario. Éste, por lo demás, parece ser el gran desconocido de los guionistas. Si de lo que se trata es de realizar una serie de este tipo, siempre resulta necesario, pasar horas hablando con médicos, enfermeros, cirujanos, bedeles y pacientes de un hospital, para saber cómo es la vida allí. Habitualmente, la vida es mucho más sorprendente que la imaginación más fértil de una legión de guionistas veteranos. Pero los guionistas, verosímilmente, limitaron la documentación a leer algunas páginas de Internet y ver series realizadas en otros países con un sistema médico muy diferente al nuestro. Para conocer el sistema hospitalario, simplemente, hay que visitarlo. Aquí, da la sensación de que esta parte se ha reducido a la mínima expresión (si es que ha existido).

El segundo problema que presenta esta serie es que, el personal de un hospital es limitado: sus vidas y sus historias cruzadas dan para extender la serie durante un cierto número de episodios, pero 300 son demasiados. No puede evitarse una sensación de lentitud y de reiteración que, finalmente, llegó a saturar incluso a sus partidarios más fervientes. La serie se benefició de un 23% de cuota de pantalla inicial, logró escalar hasta un muy notable 31% en mayo de 2005 y luego empezó a perder más y más audiencia. En la última temporada apenas era vista por un 11’8% de share, la mitad que en la primera temporada y la tercera parte que en la novena. En realidad, la serie habría tenido que interrumpirse cuando aún rondaba el 25% de audiencia y antes de que se produjera la sangría de espectadores generada por el agotamiento del filón.

La serie puede verse, si bien los 300 episodios exigen un esfuerzo que no todos estamos dispuestos a realizar. Con ver 20 ó 30 episodios, se percibirá lo esencial. Las actuaciones, decentes. La ambientación, correcta. El dinamismo narrativo hubiera podido mejorarse. La originalidad de las situaciones precisaba más trabajo en la mesa de guionización. El problema de esta serie es que no logró superar a la que aspiraba a adaptar (Urgencias), sino que quedó muy por debajo de ella.