FICHA

Título original: MIR.
Título en España: MIR.
Temporadas: 2 (25 episodios).
Duración episodio: 75 minutos.
Año: 2007-2008
Temática: Drama.
Subgénero: Médicos.
Resumen: La vida de cinco jóvenes que están en el último curso de sus estudios de medicina ejerciendo como Médicos Internos Residentes en un hospital.
Actores principales: Amparo Larrañaga, Luis Marco, Daniela Costa, Rodolfo Sancho, Nuria Gago, Daniel Freire, Ruth Díaz, Pau Roca, Beatriz Argüello.
Lo mejor:
Rodolfo Sancho empezaba a demostrar que tenia madera de actor.
Lo peor
: Otra serie maltratada por la contraprogramacion.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace que indicamos y en youTube.

Puntuación: 6,5

CABECERA DE LA SERIE

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Lo mínimo que puede decirse sobre MIR

Lo de esta serie indica el respeto que tienen los directivos de las cadenas por su audiencia: MIR, estrenada el 10 de enero de 2007 a las 22:00 horas obtuvo un 16,7% de share, luego fue subiendo y al final de la primera temporada alcanzó un 21’2%. Así que Telecinco encargó una segunda temporada. Pero los vientos que soplaron cuando se estrenó, eran otros: inició su emisión con un 13,4% de audiencia y tras la séptima entrega, cuando apenas había remontado dos puntos, simplemente, desapareció. Siete episodios quedaron inéditos. Las protestas fueron muchas y unos meses después, prácticamente sin previo aviso, la serie fue repuesta desde el primer capítulo en FDF (Factoría de Ficción). No sería la única polémica que desataría MIR.

La serie nos habla de cinco médicos que ejercen como médicos internos residentes en un hospital universitario. Están poco bregados en su nueva profesión y les queda mucho por aprender. Menos el que ahí están unos doctores titulados que les encarrilan. Todos ellos, tantos los superiores como los internos, tienen rasgos y problemas propios que interactúan. La serie, en la práctica, era una secuela de Hospital Central (2000-2010). En ambas, todo podía ocurrir, desde las cosas más banales, médicos que se divorcian y pelean a brazo partido por la custodia de los hijos, amores arrebatados, ingresos en cárcel, cuestiones éticas, médicos víctimas de enfermedades… Vamos conociendo todo este periplo gracias a “Mateo, residente de pediatría” que oficia de narrador. Curioso personaje éste que tiene horror a los niños y deriva profesionalmente hacia esa especialidad. Este elemento está extraordinariamente próximo al planteamiento de la serie Scrubs que entonces estaba en lo álgido de su gloria. Da la sensación de que a alguien se le ocurrió simplemente utilizar la misma fórmula pero cambiando la clave cómica por el drama.

LA serie está bien interpretada, destacando en los papeles centrales a Amparo Larrañaga (“Doctora Sierra”), Daniel Freire (“Doctor Lapartida”), Rodolfo Sancho (“doctor Murua”) y Pau Roca (como el narrador, “doctor Mateo”). El público se limitaba a ver la serie y pensar que el trabajo en los hospitales universitarios era así. Sin embargo, el colectivo de los MIR se mostró profundamente beligerante contra la serie. Alegaban no haber sido consultados y dijeron, tras el estreno, “sentirse insultados” por el planteamiento que hacía la serie sobre su trabajo. Además, en la publicidad de la serie, Telecinco añadía la frase: “No son médicos, pero curan” y los MIR alegaban que eran médicos como cualquier otro tras seis años de estudio. La serie, por pura casualidad, llegaba en un momento en el que el colectivo de los MIR se encontraba en un período reivindicativo y consideraban que la publicidad negativa repercutiría en la lucha por sus derechos profesionales. Incluso se mostraron dispuestos a presentar una denuncia contra la cadena por haberles denigrado al presentarlos como “el último mono de la profesión”. .

Pasado el temporal, se impuso la realidad: la serie no había conseguido una cuotas de audiencia aceptables y, a partir del tercer episodio, ya era evidente que no iba a prolongarse durante mucho tiempo, especialmente cuando sus horarios de emisión empezaron a cambiar de continuo. Sin embargo, hubo que esperar a la segunda temporada para que desapareciera definitivamente.

Lo peor que se puede decir de esta serie es que era igual a muchas otras: realizada rutinariamente, sin grandes ambiciones, con medios limitados y un guión no particularmente malo, pero que tampoco era un dechado de ingenio. Para verla había que estar enamorado de alguno o algunos de los actores protagonistas o ser un fanático de las series de médicos y hospitales. Si no se cumplía ninguna de las dos condiciones, la serie pasaba completamente desapercibida.