FICHA

Titulo original: 90-60-90, Diario secreto de una adolescente.
Título en España: 90-60-90, Diario secreto de una adolescente.
Temporadas: 1 (8 episodios).
Duración episodio: 90 minutos.
Año: 2009
Temática: Drama.
Subgénero: Moda.
Resumen: Relación imposible entre una huérfana adolescente y un maduro separado en el mundo de la moda.
Actores principales: Jesús Olmedo, Esmeralda Moyá, Assumpta Serna, Ana Rujas, Fanny Gautier, Nadia de Santiago, Eduardo Velasco, Isak Ferriz, Pablo Penedo, Álex Adrover, Nerea Garmendia, Carla Campra, Jordi Ballester, Marta Marco, Adrián Marín, Ana Gracia.
Lo mejor: 
la actuación de Assumpta Serna.
Lo peor
: serie muy poco trabajada en todos los niveles.
¿Cómo verlo?: Emitida por Antena 3, puede verse en el enlace que ofrecemos.

Puntuación: 5,5

PROMO

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Lo mínimo que puede decirse sobre 90-60-90, DIARIO SECRETO DE UNA ADOLESCENTE

Hay series de las que puede decirse poco por su brevedad, otras, basta simplemente con recomendarlas y en otras hay que prevenir a la audiencia sobre los títulos y las intenciones. Vamos a ver: cuando a una serie se le da el título de 90-60-90, se está sugiriendo que la protagonistas tiene unas medidas próximas a la perfección y que verla actuar será un goce visual. Cuando a ese título se añade: “Diario secreto de una adolescente” se insinúa que la chica en cuestión nos va a comunicar secretos inconfesables. Y es que la serie ha sido pensada para atraer a una cuota de pantalla compuesta por todas las mentes calenturientas del país, atraídas por las hechuras de la protagonista y por su condición de adolescente. Error.

La serie no responde al contenido. Quizás si se hubiera titulado: “El sicalíptico y voluptuoso mundo de la moda”, o este otro que tampoco es manco “cómo la moda atrapa y destruye a las jovencitas”, acaso hubiera estado más próxima a la realidad, manteniéndose el efecto “calórico”. La serie se centra en el mundo de la moda, mucho más que en diarios secretos. Nos muestra la imposible relación entre una adolescente y un fotógrafo cuarentón y divorciado. Y es así, como un tema sobre el que habría mucho que hablar y mucho más que denunciar –el mundo de la moda, sus insensateces, sus tiranías, la demolición de algunas chicas que han pasado por allí- se queda en un elogio a la ñoñería nacional. No es que la serie se quede a medio gas, es que el guión está mal planteado y la idea inicial que hubiera podido tener interés ha embarrancado en los tópicos ya conocidos, las situaciones previsibles, los diálogos insulsos y costaría encontrar algún elemento aceptable.

La audiencia estuvo por debajo de lo que esperaba la cadena y la temática se agotó en apenas ocho episodios. Mantuvo a una media de 2.100.000 españoles pendientes de la pantalla (seguramente adolescentes, fieles a la cadena o con el mando a distancia averiado. Pasará a la historia como una serie decepcionante que aprovechó un tema, pero lo dilapidó yéndose por la vía más simple: la ñoñería y el amago de sexualidad adolescente. Intolerable en cualquiera de los dos casos. Vale la pena preguntarse cómo se establecen los controles de calidad en las cadenas comerciales y cómo éste producto pudo superarlos.