FICHA

Titulo original: Pelotas.
Título en España: Pelotas.
Temporadas: 2 (24 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2009-2010
Temática: Fútbol
Subgénero: Comedia
Resumen: Historia en torno a un pequeño club de fútbol de barriada y a un grupo de amigos que todos los domingos se reúnen para apoyarlo.
Actores principales: Ángel de Andrés, Javier Albalá, Belén López, Celia Freijeiro, David Fernández, Carlota Urdiales, Blanca Apilánez, María Botto, Alicia Agut, Alberto Jo Lee, Francisco Merino, Pablo Vega, Sara Loscos, David Ramírez.
Lo mejor: 
Historia simple cuyo encanto deriva precisamente de la ausencia de complicaciones.
Lo peor
: De tan simple que era, en ocasiones caía en la superficialidad más absoluta.
¿Cómo verlo?: Emitida por TVE, puede verse en el enlace e Televisión a la Carta que ofrecemos.

Puntuación: 6

CABECERA DE LA SERIE

PROMO DE LA SERIE

VER LA SERIE ON LINE

Lo mínimo que puede decirse sobre PELOTAS

España se hizo con la Copa del Mundo de Fútbol en julio de 2010. Exactamente un mes antes había concluido esta serie que giraba en torno a un modestísimo equipo de fútbol de arrabal. Obviamente, el único factor común en ambos eventos es el fútbol. Pero hay una diferencia cualitativa: la seria nos está hablando el fútbol de barrio, de sus aficionados y de sus directivos. La Copa del Mundo fue el gran éxito caído del cielo en un momento en el que la ausencia de noticias tranquilizadoras para nuestra economía se prolongaba durante dos años. 2010 marcó el momento más duro de la crisis, menos mal que estaba el fútbol para evitar que este país perdiera la última esperanza que le quedaba: el ver a “la roja” en el podio de los triunfadores.

Era evidente que, a partir de ese momento, una serie que trataba de un equipo de fútbol irrelevante y de sus no menos irrelevantes aficionados, ya no podía tener lugar después de que España se consagrara como primera potencia mundial. Y Pelotas murió justo en ese momento. La primera temporada había cubierto las expectativas de TVE. Empezó con un 17’6% de audiencia (3.500.000) y terminó con un 12,2% (2.351.000). La merma de televidentes hubiera debió alertar a los directivos de la cadena, de la pendiente que había iniciado y que se confirmó a poco de iniciarse la temporada siguiente. Dado que la segunda temporada ya se había filmado, la cadena la emitió pero no renovó para una tercera temporada. Además, las circunstancias habían cambiado.

El Unión Fútbol Club, perdido en las profundidades de la Segunda División Regional de fútbol, no era –no podía ser- el reflejo televisivo del fútbol nacional y de sus aficionados. La mayor parte de protagonistas que aparecen en la serie, son pobres diablos, con problemas personales y de relaciones, sus vidas, tristes y monótonas tienen como único aliciente el ver cada domingo a su equipo evolucionar en campos con el césped mal cortado, algunos verdaderos patatales, persiguiendo el balón para hacer felices a los vecinos del barrio. El equipo ha cumplido medio siglo y pasa por ser una gloria local.

Las historias que nos muestra esta serie son extraordinariamente simples: problemas de cuernos, distintas habilidades para las relaciones personales, individuos ambiciosos en busca del “pelotazo” (y no precisamente futbolístico), mediocridades, fracasados y fracasadas, gentes que luchan por sobrevivir, en definitiva, las gentes aparcadas en cualquier barrio periférico orbitando en torno a un equipillo de pocas victorias y escaso futuro.

¿Aporta algo la serie? Fue un modesto intento de aprovechar el tirón del fútbol en la sociedad para componer un producto sin complicaciones y sin dobleces, de humor sencillo, franco, bienintencionado… e irrelevante. Muy lejos de series que han venido posteriormente como la mexicana Club de Cuervos que merece ser vista como uno de los mejores productos de mexicanos del momento (y cuyos caminos, por cierto, pasan por España). Lo que sí nos da esta serie es la oportunidad de ver a un grupo de buenos o buenísimos actores. Solamente por esto ya valdría ver algunos de los episodios.

Ahora bien, el principal problema de la serie es su banalidad. Los guionistas al recibir la orden de “hacer un producto ligero de entretenimiento” la convirtieron en algo irrelevante. Diálogos irrelevantes, situaciones que, de tan cotidianas, carecen de interés o, simplemente, preferimos olvidarlas. Horizontes urbanos de extrarradio y el ingenio que encontramos en cualquier bar con olor a aceite requemado.

¿Hacer reír? Si se pone buena voluntad, comprensión e interés, se logra esbozar algún rictus que indique aprobación. Pero, en general, la serie deja bastante indiferentes y se sostiene solamente por el buen hacer de la mayoría de actores. Si interesa el tema del fútbol modesto, casi recomendaríamos El último penalty (2005) que en apenas 100 minutos nos muestra una historia similar con más salero.