FICHA

Titulo original: Los nuestros.
Título en España: Los nuestros.
Temporadas: 1 (3 episodios).
Duración episodio: 75 minutos.
Año: 2015
Temática: Bélica
Subgénero: Drama
Resumen: Crónica del secuestro de dos niños por parte de yihadistas y de su rescate por parte de una unidad del Grupo de Operaciones Especiales del Ejército español.
Actores principales: Hugo Silva, Blanca Suárez, Álvaro Cervantes, Tristán Ulloa, Laia Marull, Antonio Velázquez, Gorka Lasaosa, Marina Salas, Sergio Torrico, Mónica López, Luis Fernández, Andros Perugorría, Eduardo Lloveras, Gorka Lasaosa.
Lo mejor: 
el intento de aproximar el ejército a la sociedad
Lo peor
: nada creíble en su conjunto.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace que ofrecemos.

Puntuación: 6

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Lo mínimo que puede decirse sobre LOS NUESTROS

En ocasione aparece la noticia de que el Ejército es la institución más valorada de la sociedad. En otras se tiene la sensación de que es el gran incomprendido de este período histórico, utilizado por políticos de poca monta como moneda de cambio. De tanto en tanto también aparecen noticias sobre corruptelas vinculadas a la compra de armamentos. Y con demasiada frecuencia se tiene la impresión de que conocemos muy poco, no solamente del ejército español, sino de sus soldados. Así que una serie que, en principio, nos iba a mostrar la vida de un Grupo de Operaciones Especiales en acción, era una buena noticia. Luego vimos que Los nuestros no era la serie que el ejército español necesitaba.

Los nuestros nos muestra escenas del Malí actual. Ninguna familia con dos dedos de frente se establecería en aquel país en guerra civil traída por el islamismo radical. Y mucho menos si tiene hijos. Primer gran error de planteamiento de esta serie. Si se hubieran limitado a presenta como secuestrado a un ingeniero, o a un soldado, a un voluntario de una ONG o a un turista en busca de emociones fuertes, la serie hubiera ganado credibilidad, pero situar en Malí a una familia feliz a la que le secuestran los dos hijos, rebasa los límites de lo razonable.

Segundo gran error: situar la trama en Malí, como si el peligro yihadista estuviera allí. Los únicos que lo padecen son las poblaciones de la zona (en buena medida ganados por el fundamentalismo islámico). Está claro que de Gibraltar al Sur existe un riesgo yihadista… en zonas islamizadas desde el siglo VIII. Si hay militares europeos allí no es para defender a las poblaciones, sino los intereses de las compañías mineras. Si usted no ha comprado acciones en bolsa de esas compañías y seguramente no tiene intención de ir a Malí, esta serie le parecerá ciencia ficción. Diferente hubiera sido si la trama se hubiera instalado en territorio español donde usted y su familia viven. La serie, al menos, hubiera servido para recordarle que el peligro yihadista está presente aquí y ahora: que se lo digan a los franceses, a los belgas y a los alemanes que en tres años han tenido un centenar de víctimas en atentados yihadistas.

Tercer gran error: creer que se puede hacer una serie contando solamente con media docena de actores jóvenes y guapetes y anunciando que la serie cuenta con “asesoramiento del ejército español”. Porque lo más falso es precisamente el panorama que nos presentan del ejército: nada que ver con la realidad.

Cuarto gran error: si le han anunciado un thriller de tensión y acción bélica, el público espera ver eso, precisamente. Lo que no puede hacerse es aprovechar que los actores seleccionados están en edad de merecer, para convertir una serie bélica en una prolongación de Al salir de clase (1997-2002) o de Física o química (2008-2011). Cuando en una serie bélica se interpola una historia de amor que no viene a cuento, la resultante deja de ser un producto químicamente puro. Los genes del culebrón no le sientan bien a series bélicas.

En su conjunto la serie no convence. Pronto, el público advierte que los personajes que nos muestra en pantalla tienen poco que ver con los soldados realmente existentes, que la situación, desde el punto de partida, es poco creíble y que quien ha realizado el guión ignora que el ejército es algo más que civiles de uniforme y mucho más que jóvenes con mentalidad de ONG. Al ejército español le han hecho falta unos meses para ver una película que responde mucho mejor a sus características y a la realidad: Zona hostil, estrenada en marzo de 2017.

En cuanto a Los nuestros parece un catálogo de actores resultones inmersos en una trama poco afortunada, que reúne todos los tópicos imaginables sobre las fuerzas armadas. La audiencia de Telecinco es fiel a la cadena y le deparó una acogida de en torno al 20%. Exportada a Francia, la audiencia rondó el 8% de media. Es difícil recomendar esta serie a un público concreto: los amantes del cine de acción reconocerán en los protagonistas a personajes y situaciones demasiado ficticias como para tomárselas en serio. La fotografía es rutinaria, las interpretaciones modestas y la ambientación más o menos aceptable. Falla el concepto. Pero si es necesario recomendarla absolutamente a alguien será a los seguidores e algunos de los actores protagonistas. Poco más.