FICHA

Titulo original: La que se avecina.
Título en España: La que se avecina.
Temporadas: 10 (141 episodios).
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 2007-hoy
Temática: Comedia de situación
Subgénero: Vecindario
Resumen: Secuela de Aquí no hay quien viva, en un nuevo entorno y con algunos protagonistas nuevos. Problemas de convivencia en un bloque aislado del extrarradio.
Actores principales: Jordi Sánchez, José Luis Gil, Ricardo Arroyo, Mariví Bilbao, Pablo Chiapella, Isabel Ordaz, Nacho Guerreros, Eva Isanta, Antonio Pagudo, Vanessa Romero, Cristina Castaño, Nathalie Seseña, Carlota Boza, Macarena Gómez, Luis Miguel Seguí, Fernando Tejero, Eduardo García, Eduardo Gómez, Beatriz Carvajal, Gemma Cuervo, Cristina Medina, Adrià Collado, Elio González, Sofía Nieto, Guillermo Ortega, Roberto San Martín, Antonia San Juan, Manuel Andrés, Carlos Alcalde, Fabio Arcidiácono, Malena Alterio, María Casal, Amparo Valle, Emma Penella, Silvia Abril, María Adánez, Paz Padilla, Petra Martínez, Ernesto Sevilla, Silvia Alonso, Luis Merlo, Miren Ibarguren, Loles León.
Lo mejor:
Demostrar que vivir en un edificio con vecinos no es ninguna ganga.
Lo peor
: En ocasiones, las caricaturizaciones son excesivas.
¿Cómo verlo?: Emitida por Telecinco, puede verse en el enlace que ofrecemos.

Puntuación: 6,5

CABECERA DE LA SERIE

VER LA SERIE ON LINE

WEB OFICIAL

Lo mínimo que puede decirse sobre LA QUE SE AVECINA

Aquí no hay quien viva (2003-2006) supuso un éxito en los años del ladrillazo. Prolongó su vigencia en lo más granado de aquel período. La serie declinó, justo cuando empezaba a percibirse que el sector inmobiliario se encontraba en la cresta y que, a partir de ese momento, solo que quedaba hundirse. Cuando esto fue evidente, los mismos guionistas improvisaron otra serie que discurriera con pocas modificaciones por idénticas situaciones. Solo que el edificio escenario no era un caserón en el centro de alguna gran ciudad, sino un bloque situado en el extrarradio, casi aislado, con dificultades para llegar, defectos de construcción y vecinos –como no podía ser de otra forma- trastornados. Ambas series tienen como nexo común el gran problema de la sociedad española: ¿dónde vivir?

La fábula cuenta que es mejor adquirir una vivienda que alquilarla. No es raro que el español se hipoteque por media vida o más, con más facilidad que en cualquier otro país. A diferencia del piso en alquiler, la vivienda de compra solamente resulta rentable cuando se va revalorizando anualmente. Lo cual no siempre ocurre. Es incluso posible que pierda valor si el mercado inmobiliario de desploma (como ocurrió en 2008). Entonces lo que queda es una doble sensación amarga: que si uno se deshace de aquella vivienda, pierde y que está obligado a soportar por tiempo indefinido a unos vecinos que con demasiada frecuencia son, literalmente, insoportables. Tal es la sensación que sobrecoge al espectador cuando ve las escenas más desmadradas y las caricaturas de asambleas de la comunidad que reúnen a vecinos incompatibles entre sí.

Los protagonistas de La que se avecina, mucho más que los de Aquí no hay quien viva, antes que vecinos, son víctimas de la estafa inmobiliaria. Les han vendido la idea de que aquel lugar remoto llamado El Mirador de Montepinar, iba a ser prácticamente el Edén. Pero el pinchazo de la burbuja los dejó en el extrarradio, prácticamente aislados. No solamente los vecinos son incómodos, la ubicación, en sí misma, ya es incómoda.

La serie ha cambiado mucho desde que se entrenó el 19 de abril de 2007 Resulta inevitable que en una serie de tanta duración cambien algunos personajes, se mantenga un “núcleo duro” de protagonistas, e incluso que algunos de los actores que los encarnan, mueran realmente. Todos estos casos se han dado en esta serie que, sin embargo, no ha perdido audiencia en un plazo tan dilatado (21’2% de cuota en su primera temporada y 22,4% en la novena). Hoy incluso dispone de medio millón más de espectadores que en la temporada inicial.

¿A qué se debe este éxito? Reconozcamos que los guiones tienen cierta gracia y son una mixtura entre el carpetovetónico 13 rue del Percebe de nuestra infancia y una sitcom clásica. Unos  personajes resultan más atractivos para determinados y otros puede incluso que le resbalen, pero la media es de una comicidad por encima de lo normal y a corta distancia del estándar del género. Pero, además, esta serie se beneficia del concurso de un conjunto de actores de gran vis cómica, hábiles en el manejo de las situaciones, en el que prácticamente ninguno desmerece el papel que le han adjudicado.

El problema de estas series tan largas es que si uno no se ha enganchado a ellas desde el principio y no conoce a los protagonistas y sus situaciones, le resulta difícil subirse al carro y entender lo que está pasando. De ahí que los guionistas hayan optado por introducir frecuentes cambios en los protagonistas, introducir personajes nuevos y, sobre todo, realizar un guión excepcionalmente simple que permite sumarse a la audiencia en cualquier estación.

Es posible que la serie sintonice con algunos propietarios que tienen todavía 15 ó 20 años de mensualidades para considerar suyo un piso del que ya están hartos y desearían huir. Para estos, Aquí no hay quien viva será un consuelo: otros están peor. Los que no hayan sido tentados nunca por el demonio inmobiliario, verán en esta serie una confirmación a sus reservas. La serie no es realista en absoluto. Como buena sit-com caricaturiza las situaciones y a los personajes: está hecha para reír antes del sueño. ¿Hay alguien al que no le guste esa perspectiva? Esos serán los únicos que no deberían verla.