FICHA

Titulo original: Pulsaciones.
Título en España: Pulsaciones.
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 70 minutos
Año: 2017
Temática: Thriller
Subgénero: Médicos
Resumen: Un cirujano al que le ha sido trasplantado el corazón de un periodista asesinado, empezará a tener sueños y premociones que le inducirán a investigar quién asesinó al periodista.
Actores principales: Pablo Derqui, Leonor Watling, Ingrid Rubio, Meritxell Calvo, Juan Diego Boto, Antonio Gil, Alberto Berzal, Carolina Lapausa, Fernando Sansegundo, Javier Lara, Manel Dueso, Nacho Marraco, José Pedro Carrión, Ana Marzoa, Cristina Marcos, María Mercado
Lo mejor: La presencia del trío Watling-Derqui-Diego Boto.
Lo peor
: la lentitud a veces exasperante
¿Cómo verlo?: Emitida por Antena 3, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 6,5

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Lo mínimo que puede decirse sobre PULSACIONES

Pulsaciones ha sido la primera gran apuesta de Antena 3 para 2017. Irrumpió el año con esta serie que vino precedida por una inmensa oleada publicitaria en la cadena y en las satélites asociadas. Emilio Aragón figuraba entre los creadores y guionistas y había asumido la dirección de tres de los diez episodios. No hubo show de la cadena en la que él o alguno de los intérpretes no se explayaran en las bondades de la serie. Ésta, al final, resultó ser ambiciosa, pero mostrando problemas estructurales. La lentitud fue una de ellas.

Todo gira en torno a un cirujano que ha sufrido un trasplante de corazón. El órgano procede de un periodista de investigación que ha resultado asesinado y la víscera genera en el receptor una serie de sensaciones, visiones, sueños e intuiciones que llevarán al médico y a su compañera por la senda de la resolución del crimen.

El tema distaba mucho de ser original. Las películas sobre trasplantes y efectos de los trasplantes son frecuentes. En la mayoría de los casos, el tema central es la inserción de una parte de una persona fallecida en otra. Algunas tienen como tema el tráfico de órganos, otras el interés del receptor por conocer la personalidad de quien le ha proporcionado el órgano que prolongará su vida, las hay que generan esperanza e incitan a la donación de órganos y, por supuesto, algunas son thrillers en las que el órgano trasplantado genera cambios en el comportamiento del receptor, como si hubiera asumido la personalidad del donante. Y, finalmente, estaría el caso del órgano que genera flashes en el receptor, el cual acierta a ver algunos elementos que vivió el donante. Pulsaciones tiene que ver, especialmente, con esta última variedad.

La película oriental The Eye (2002) y su remake hollywoodiense (2008), iban por ahí: la córnea trasplantada a una muchacha ciega le permite ver el mundo de los espíritus… en el fondo es la leyenda de Homero, el rapsoda griego creado de La Odisea y La Iliada, el que se decía que era ciego para leer mejor en el corazón de los hombres. Antes, había visto el mismo tema en películas humorísticas como Trasplante a la italiana (1970) o la igualmente chusca, El donante, protagonizada por Andrés Pajares (1985). Pero si hay que encontrar un precedente directo a Pulsaciones, habrá que citar a la película de Clint Eastwood, Deuda de Sangre (2002), en la que éste, un policía retirado, ha recibido un corazón de alguien asesinado, gracias al cual logra encontrar al culpable. Idea, por tanto, poco original para alumbrar una serie.

Porque en realidad, el tema da para un largometraje o, como máximo, para una miniserie. Si se prolonga demasiado pueden aparecer los problemas estructurales que evidencian esta serie: se tarda demasiado en entrar en materia, la serie es lenta en todos sus tramos y las “cosas” que ocurren lo hacen con tal parsimonia que se diría lo contado hubiera podido reducirse a dos o tres entregas en lugar de estirarse hasta diez.

Entre los activos de la serie figuran las actuaciones de algunos protagonistas que están por encima de la media: Juan Diego Boto, Leonor Watling y Pablo Derqui. La fotografía es, así mismo, buena y, si nos sentamos a verla concienciados de que el thriller no va a ser precisamente trepidante sino avanzar a paso de tortuga reumática, nos resultará entretenida. Las audiencias demostraron que en España 2.167.000 personas eran capaces de aceptar el ritmo de la serie, un 13,2% del total. Entre el primer y el último episodio se produjo una caída de 1.000.000 de espectadores. Eran sin duda, los que esperaban más ritmo y rapidez en el relato. Si usted no pertenece a esa raza de los rápidos, le resultará cómodo verla.