FICHA

Titulo original: Doctor Mateo.
Título en España: Doctor Mateo.
Temporadas: 5 (54 entregas)
Duración episodio: 80 minutos
Año: 2009-2011
Temática: Comedia
Subgénero: Médico
Resumen: El doctor Sancristóbal, un médico prestigioso regresa a su pueblo para ejercer allí a despecho de sus éxitos profesionales en EEUU. Su carácter agrio chocará con los lugareños.
Actores principales: Gonzalo de Castro, Natalia Verbeke, María Esteve, Esperanza Pedreño, Alex O’Dogherty, Rosario Pardo, Gonzalo Kindelán, Ángela Moreno, Ramón Pujol, Lulú Palomares, Daniel Freire, Gonzalo Kindelán, Rodrigo Castellanos, Ricardo de Barreiro, Manuela Velasco
Lo mejor: los primeros episodios fueron intentos y entretenidos.
Lo peor
: perdida la novedad, la serie fue decayendo
¿Cómo verlo?: Emitida por Antena 3, puede verse en el enlace que indicamos.

Puntuación: 7

TRAILER DE LA SERIE

MÚSICA DE LA SERIE

VER SERIE ON LINE

Lo mínimo que puede decirse sobre DOCTOR MATEO

Un médico de prestigio que ha ejercido en los mejores hospitales y que tiene fama y reconocimiento a nivel mundial, bruscamente, lo abandona todo y regresa a un pueblo perdido de la costa asturiana para ejercer allí su profesión. Su carácter, poco empático, orgulloso, reconcentrado y a ratos intratable se une a una curiosa enfermedad psicológica: tiene horror a la sangre, lo que para un cirujano no deja de ser hándicap… De ahí que haya abandonado los quirófanos y haya optado por alejarse de los populosos centros hospitalarios. Sobre este parámetro inicial se mueve una serie que tuvo un éxito instantáneo a poco de iniciar su andadura.

Pero el 26,5% de audiencia que obtuvo el primer episodio y la media del 19’4% que obtuvo en la primera temporada, se fue contrayendo poco a poco, hasta llegar a un 10’7% en la quinta, lo que supuso su desaparición. Era normal: en un microcosmos como el que nos mostraba la serie (“San Martin del Sella”, en realidad, Sangenjo o Sanxenxo, localidad de la costa pontevedresa) era demasiado pequeño como para que la serie pudiera ofrecer situaciones nuevas. Una vez terminada la novedad, y las relaciones entre el protagonista (el Doctor Mateo) y la profesora (Natalia Verbeke), no podían estar eternamente sometidas a atracciones y rupturas, así que la serie pronto se convirtió en rutinaria y, poco a poco, fue dejando de interesar al público.

No era exactamente una comedia de situación, pero se aproximaba. Era una serie híbrida en donde el humor y el drama se alternaban (especialidad típicamente española). Tenía elementos propios de una comedia de situación (el bar, la consulta del doctor), pero se proponía algo más que hacer reír: quería generar sentimientos, ternura, emotividad… Y aquí fue donde la serie falló: al final terminó decepcionando a los que buscaban una comedia y no menos a los aficionados por el dramón que toleraban mal que entre lágrima y lágrima alguien colara un chiste.

Las influencias que pesaban sobre esta serie estaban bastante claras: eran modelos de lujo. Obviamente, la serie tenía mucho de Doctor en Alaska (1990-1995) que sí era una comedia de situación con la parte sentimental reducida a la mínima expresión y nunca desviándose de la intención central de la serie. En realidad era una mixtura entre esta serie y aquel dramón que que fue La Doctora Quinn (1993-1996) en la que vimos a una siempre encantadora Jane Seymur, marchar del populoso Boston posterior a la guerra de secesión norteamericana, al inhóspito y hostil Colorado Springs. La irascibilidad del doctor Mateo puede ser también reconocida en Becker. A pesar de estas influencias evidentes, la serie solamente reconocía ser la adaptación de Doc Martin (2004-2015), serie británica que jamás se emitió en España y ubicada también en un pequeño pueblo costero.

Las actuaciones del dúo protagonista amenizan la serie y constituyen su principal atractivo. Los papeles secundarios apuntan las actuaciones de ambos y constituyen refuerzos para la serie pero distan mucho de ser carismáticos.

Terminadas las sorpresas iniciales, habituados al carácter y a los exabruptos del doctor, a sus encuentros y desencuentros con la profesora y en las alegrías y tristezas que acompañan a todos los protagonistas, y habituada la audiencia a unas cuentas tomas espectaculares de Sangenjo, la serie entró en la rutina y en el estancamiento. Afortunadamente, el punto de partida proporcionó inercia suficiente para que la serie no se convirtiera en algo deleznable. Simplemente no supo o no pudo encontrar temas nuevos que renovaran el interés del público. Finalmente, lo que pesó en detrimento de esta serie fue que la comedia y el drama son géneros demasiado opuestos como para una síntesis entre ambos sea siempre algo asumible por el espectador. Habitualmente, en estos productos, el drama termina apelando a la lágrima fácil y, cuando aun no se ha secado, el chiste o el gag cómico parecen estar fuera de lugar.

Pero, con todo, fue una serie que podía verse sin hacer demasiados esfuerzos, especialmente en su primera temporada.