FICHA

Titulo original: Cuatro estaciones en La Habana
Título en España: Cuatro estaciones en La Habana
Temporadas: 1 (8 entregas)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 2017
Temática: Género Negro
Subgénero: caribeña
Resumen: Un detective investiga casos de asesinato en la capital cubana en los años 90
Actores principales: Jorge Perugorría, Juana Acosta, Carlos Enrique Almirante, Mario Guerra, Reymond Miranda, Jazz Vilá
Lo mejor: un conjunto bien armonizado y sin puntos débiles.
Lo peor
: el nombre del detective, Mario Conde, sugiere inevitablemente otros derroteros.
¿Cómo verlo?: Se puede ver en Movistar+ y en algunos países en Netflix.

Puntuación: 7,5

MÚSICA DE LA SERIE

RELACIÓN DE PASES  (con Flash)

WEB OFICIAL MOVISTAR+

Lo mínimo que hay que saber sobre CUATRO ESTACIONES EN LA HABANA

Un detective, Mario Conde, creado por el escritor Leonardo Padura, investiga cuatro casos (cada uno de ellos dividido en dos entregas) de asesinato en la capital cubana. Lo que, en principio, podría ser solamente una serie más de buenos y malos o una especie de CSI a la cubana, se convierte pronto en un espectáculo digno de verse. No solo recorreremos las calles de la capital cubana, sino que, además, conoceremos mejor el momento que vive aquella isla. Hasta la música que acompaña a los episodios es un catálogo de música cubana de los noventa. Conoceremos los problemas que vive la isla (corrupción, mafias, drogas), a personajes y situaciones habituales en la isla (desde los veteranos de las guerras coloniales de los 70 hasta las cartillas de razonamiento, desde los que basan su futuro en huir de la isla hasta los que se resignan a resistir como sea en su interior). Y veremos todo esto, mientras se van desarrollando  unas tramas entretenidas y ágiles.

Vale la pena destacar dos elementos de esta serie: el trabajo de todos los actores -¡que grandes actores tienen aquellas latitudes!- encabezados por Jorge Perugorría y una fotografía extraordinariamente cuidada cuyos escuadres podrían figurar en cualquier revista de fotografía. El responsable de fotografía (Pedro Márquez) ha conseguido que La Habana hable por sí misma, que sus edificios y plazas, sus gentes, cuenten la historia tanto como los actores y los guionistas.

Esta serie constituye una grata sorpresa para los espectadores. Buena parte del éxito se debe a la calidad de los cuatro relatos originales de Padura sobre los que los guionistas (entre ellos el propio Padura y su esposa) han tenido solamente que adaptar al lenguaje televisivo. Los diálogos son ágiles y corresponden perfectamente con las imágenes y con la intensidad de lo que nos están contando. Una serie, en definitiva, que vale la pena ver y que debería ser el origen de un “noir caribeño” prometedor.