FICHA

Titulo original: Norskov.
Título en España: Norskov.
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 40 minutos
Año: 2015
Temática: intriga
Subgénero: policíaca
Resumen: Un policía danés vuelve a su pueblo natal, una pequeña ciudad de 20.000 habitantes que empieza a tener problemas con la droga que pueden frustrar proyectos inmobiliarios e infraestructuras.
Actores principales: Thomas Levin, Claus Riis Østergaard, Jakob Ulrik Lohmann, Anne Sofie Espersen, Henrik Birch, Mathias Käki Jørgensen, Daniel Bevensee, Mette Marckmann, Marijana Jankovic, Pia Werning, Pia Jondal, Farid Olawi, Daniel Moeller, Nina Marie Birk, Janus Kim Elsig, Lars Thomsen
Lo mejor: el trabajo de Thoms Levin, protagonista de la serie.
Lo peor
: la falta de originalidad del tema.
¿Cómo verlo?: En la actualidad todavía no ha sido emitido por ninguna televisión en España. La serie obtenerse mediante programas P2P en versión francesa y añadirse subtítulos en castellano (en nordiken.net).

Puntuación: 6,5

TRAILER EN VERSIÓN ORIGINAL (1)

TRAILER EN VERSIÓN ORIGINAL (2)

Lo mínimo que hay que saber sobre NORSKOV

Hay algo de sorprendente en esta serie danesa: el tema es de lo menos original y, sin embargo, tiene cierta capacidad adictiva. Correspondería a los sociólogos el explicar el porqué un tema que ha sido tratado en muchas ocasiones en televisión (e incluso por las cinematografías nórdicas) como es el de alguien que de joven abandona su tierra natal y vuelve, convertido en policía o delincuente, a su lugar de origen viendo que las cosas ya no son como eran, sigue teniendo tirón e incluso se toma como palanca argumental.

NORSKEN Y LA PROBLEMÁTICA DEL “NORDIC NOIR”

Desde que el género negro “a la nórdica”, o “nordic noir”, se puso de moda con la trilogía Milenium de Stieg Larsson, una riada de productos de este género producidos en los países nórdicos ha arrasado en mercado de las series. En los países nórdicos se han hecho verdaderas maravillas desde que en 1994, Lars von Trier, lanzó los cuatro episodios de su personalísima serie Riget (El reino). Fue un toque de atención, a pesar de que la inspiración original procedía de de un novela de Stephen King. Gracias a Riget supimos que en los países nórdicos, además de dominar la técnica del largometraje, empezaban a sentirse cómodos con el formato serial. Incluso con Millenium iniciaron un síntesis entre película que admitía ser proyectada en salas y que, al mismo tiempo, al tener varias secuelas, podía ser considerada como una serie. El experimento tuvo éxito con Varg Veum, Wallander o, más recientemente, con los Casos del Departamento Q de los que se llevan filmadas tres entregas. No es por casualidad que en todos estos casos se trata de series de género negro.

Ahora bien, es evidente que la abundancia de series exprimiendo un mismo tema, termina con el género en cuestión. Le pasó a las series del farwest en los años 60, volvió a pasar en los 70 con la figura del policía o investigador solitario, luego ocurrió lo mismo con los culebrones a lo Dallas (1978-1991). Eso mismo ocurre en el cine con lo que se llama “género de explotación”: durante un corto período se concentran decenas de producciones sobre un mismo tema (¿se acuerdan de las películas eróticas de nazis y campos de concentración de la segunda mitad de los 70?). Ahora estamos en un momento en el que se usa y abusa de la temática zombie y en los países nórdicos se creen obligados a producir dos o tres series policíacas al año. Es normal que empieza a notarse -incluso allí, en donde el frío parece estimular la imaginación de los guionistas- agotamiento de ideas y reiteración en los temas.

Este, del lugareño que vuelve al terruño de origen, convertido en ladrón, policía o triunfador, lo hemos visto ya demasiadas veces para que pueda sorprendernos, incluso en series nórdicas: es el tema de fondo de Absuelto de producción noruega, de la sueca Saknad, o de la islandesa Atrapados, por citar sólo unos pocos ejemplos. El sujeto en cuestión se ha ido de su tierra natal durante unos años y, por lo que sea, vuelve y se enfrenta a lo que ya había dejado antes.

En realidad, después de más de 100 años de historia del cine y de 60 se series televisivas, cada vez resulta más difícil encontrar argumentos y temas nuevos. No pueden evitarse las reiteraciones. Lo único que interesa es si un planteamiento mil veces visto, es susceptible de ser tratado de una manera agradable, llevadera y, en cualquier caso, digna. Y esta es la especialidad de las cinematografías nórdicas: realizar productos depurados, que no aburren, por mucho que su temática de fondo nos suene de algo. Es el caso de esta serie, Norskov, todavía no estrenada en España pero que es posible conseguir por los procedimientos habitualmente empleados por los seriéfilos. De todas formas, todo induce a pensar que en 2017, esta serie –que se ha proyectado en Francia con el nombre de Norskov, dans le sécret des glaces– llegará también a España.

EL TEMA Y SU DESARROLLO

Se trata de una miniserie en diez entregas. La muerte de una joven después de consumir cocaína extremadamente pura en Norskov, una pequeña ciudad de 20.000 habitantes, hace que la policía envíe allí a un especialista en lucha contra el crimen organizado. Se trata de Tom Noack, oriundo de esa ciudad que dejó en su juventud cuando se fue a la capital danesa para ingresar en la policía. El alcalde de la localidad tiene dos proyectos, una innovadora escuela y un puerto ecológico. Necesita comprar un terreno que le falta y lograr fondos, así que al producirse la muerte de la joven, estos proyectos corren peligro de frustrarse a la vista de que la situación allí no es tan estable como inicialmente se creía. De ahí el interés del alcalde en que se desmantele la red. Una vez llegado, Noack visita a su familia, a sus amigos y casualmente se encuentra con una antigua novia de la que ignora que también se ha convertido en consumidora de cocaína comprometiendo incluso a su hijo.

Tal es el arranque de la serie que, como puede verse, resulta bastante convencional. No estamos, desde luego, ante un producto que pueda igualar a Lilyhammer, a Forbrydelsen o a Bron/Bröen, ni siquiera a productos de segunda fila como Absuelto, Mammon o Los crímenes de Fjälbacka. Pero es un producto digno, bien realizado, en el que los actores cumplen con creces, el equipo técnico demuestra su interés y el guión, sin ser espectacular, es llevadero  y creíble.

Vale la pena mencionar el trabajo del protagonista, Thomas Levin. La superabundancia de series nórdicas y el hecho de que se trata de pequeños países con un parque de actores limitado, hace que los veamos una y otra vez desempeñando roles distintos y con diferentes niveles e protagonismo. Levin es uno de ellos. Su rostro nos era familiar de Borgen, en donde desempeñaba el papel de presentador de televisión, algo borde y muy ambicioso. Volvió a aparecer en algunos de los 20 episodios de Sommer (2008), aun no estrenada en España. En estas series llamó la atención por su “presencia escénica”, la capacidad de notarse en una escena a pesar de no ocupar un papel principal. En Norskov, ese mismo rasgo vuelve a notarse, siendo la marca con la que están tocados los grandes actores.

La serie, en su conjunto, es entretenida, no original, pero sí entretenida, no trepidante pero sí con buen ritmo, no espectacular pero digna en su desarrollo. Es de obligado visionado para todos los que se sienten irresistiblemente atraídos por el “nordic noir” o, en cualquier caso, para los que optan regularmente por miniseries policíacas. Esta gustará, aunque no encantará. La palabra “mediocre” no es la que conviene a esta serie, sino la que hemos repetido en varias ocasiones: es una serie “digna”.