FICHA

Titulo original: Farmacia de guardia.
Título en España: Farmacia de guardia.
Temporadas: 5 (169 episodios)
Duración episodio: 30 minutos
Año: 1991-1995
Temática: sit-com
Subgénero: familiar
Resumen: Comedia ambientada en una farmacia y en la familia de su propietaria con el añadido de una serie de clientes y personajes del barrio que dan lugar a historias con cierto sentido del humor.
Actores principales: Concha Cuetos, Carlos Larrañaga, Miguel Ángel Garzón, Julián González, Alicia Rozas, José Soriano, Maruchi León, Álvaro de Luna, María Adánez, África Gozalbes, Ángel Pardo, Cesáreo Estébanez, María Garralón, Emma Ozores, Caco Senante, Miguel Ángel Valcárcel
Lo mejor: el papel de Concha Cuetos como farmacéutica y adre de familia
Lo peor
: demasiada blandenguería hasta la reiteración de lo ñoño.
¿Cómo verlo?: Se vende en DVD. Puede verse on line en la web de Antena 4. En YouTube se encuentran colgados muchos episodios completos y a través de P2P pueden obtenerse la mayoría de los episodios

Puntuación: 6,5

INTRODUCCIÓN Y MÚSICA

ALGUNOS EPISODIOS COMPLETOS

WEB OFICIAL DE ANTENA 3 (VER TODAS LAS TEMPORADAS)

Lo mínimo que hay que saber sobre FARMACIA DE GUARDIA

Fue la serie icónica de Antena 3 durante los años 90 que durante seis temporadas ocupó las noches de los jueves. Serie irregular, con altibajos, era una comedia de situación reducida a la mínima expresión: todo giraba en torno a una farmacia, a su rebotica y a la calle en la que se encontraba. Nada más. Ningún otro decorado aparecía en la trama. Sus reposiciones siempre han sido objeto de atención por parte del público, a pesar de que el tiempo la ha erosionado irremediablemente.

UNA FARMACIA Y SUS EXTRAÑOS POBLADORES

¿Quién diría que en una farmacia pueden ocurrir tantas cosas? A primera vista, una farmacia y los farmacéuticos deberían figurar entre los negocios más aburridos y rutinarios del mundo: sirviendo recetas de la seguridad social, recibiendo a hipocondríacos, afrontando atracos de toxicómanos… no parece, desde luego, el mejor marco para instalar una comedia de situación, aunque, frecuentemente, estas se basan en contrastes entre realidades aburridas y personajes originales (véase, por ejemplo, The Big Bang Theory en la que el mismísimo Stephen Hawking aporta alguna que otra paletada de sal). Y esto es lo que Antonio Mercero intentó con éxito: que personajes y situaciones que nada parecen de comicidad, pudieran terminar siendo la sit-com de más éxito en los años 90.

La serie nos muestra a la propietaria de un farmacia, “Lourdes Cano”, en su salsa: despachando pastillas, tomando la presión y recomendando tal o cual fármaco para las dolencias más variadas. Está divorciada. Su ex marido y padre de sus dos hijos, suele aparecer por la farmacia. La suya no parece haber sido una ruptura traumática y ambos se llevan relativamente bien. De hecho, a lo largo de toda la serie, planea la sombra de la reconciliación por la que el público apuesta y a la que los mismos protagonistas nunca terminan de cerrarse. Poco puede decirse de los dos hijos: el mayor, va por los senderos del padre, un mujeriego empedernido y el menor parece anticipar al “Jake” de Dos Hombres y Medio.

A lo largo de la serie se suceden una serie de personajes destinados a aumentar las posibilidades de comicidad: pieza fundamental son las auxiliares de la farmacia (“Pili” en las primeras temporadas y “Reyes” en las últimas. El novio eterno de ambas, camarero en el bar de enfrente, “Chencho”. Una descocada Emma Ozores aparece como “Sandra”, que trabaja en un club de alterne, El Gato con Botas y, al final de la serie, termina como auxiliar de farmacia con el inevitable “Chencho” como novio. Y, claro está, la muletilla de la serie: “el sargento Romerales” que inevitablemente se equivoca al tratar de abrir la puerta de la farmacia: “¡hacia adentro Romerales!”.

Todo este mundillo, cada vez que se abría correctamente la puerta de la farmacia vivía una situación nueva que daba la ocasión para situaciones y gags divertidos. Uno de los aciertos de la serie fue introducir la figura de la “estrella invitada” en muchos de los episodios. Por ahí desfilaron actores que estaban protagonizando series de éxito en la misma cadena o incluso programas que no tenían nada que ver con las teleseries y la actuación. Por allí vimos a los periodistas y presentadores Merceder Milá, Rosa María Mateos, Irma Soriano, Olga Viza, Pepe Navarro, José Luis Garci, Jesús Hermida, José María Carrascal, Nieves Herrero, Consuelo Berlanga, o a personalidades conocidas y consagradas como Lola Flores y su hija Lolita,  Amparo Baró, Emilio Aragón, Pepe Carabias, Alberto Closas, Fernando Fernán Gómez, Antonio Ferrandis, Agustín González, Guillermo Montesinos, Amparo Rivelles, Pepe Rubianes, José Sacristán, Juan Luis Galiardo, etc, etc.

DIVERSOS DESTINOS

Concha Cuetos figuraba en el centro indiscutible de la trama, junto a Carlos Larrañaga. Ambos eran las partes de la pareja divorciada. La Cuetos, había cumplió los 50 cuando protagonizó esta serie y tenía un largo recorrido en televisión (había aparecido en Escala en hi-fi [1961-1967] cuando apenas había cumplido los 20). Era recordada por figurar como actriz en programas de Chicho Ibáñez Serrador (Historias para no dormir [1966-1967]), en aquellos inolvidables Estudio 1 y en otras producciones de TVE como miembro del cuadro escénico de la cadena. Se la vio en algunas películas, pero siempre volvió a la tele y al doblaje. Farmacia de guardia marcó el punto álgido de su carrera que luego, inevitablemente, declinó, si bien sigue en activo, especialmente en el teatro, hasta nuestros días.

La carrera de Carlos Larrañaga fue irregular y transcurrió a partes iguales entre el cine, la televisión y el teatro. Lamentablemente, en los últimos años, daría mucho más que hablar por su vida personal y sus desvaríos sentimentales que por su trabajo como actor. Era un actor popular, hijo y nieto de actores y padre a su vez de otra generación nacida para la escena. Especializado en papeles dramáticos, no encontró dificultades en asumir también un rol cómico en esta teleserie. En realidad, todo induce a pensar que si Larrañaga obtuvo tanto éxito en esta serie es porque se estaba representando así mismo.

Los actores que encarnaron a los dos hijos de la pareja protagonista, tuvieron desarrollos diversos. En la serie, no estában particularmente brillantes, les faltan todavía tablas. La carrera de Julián González, “Guille” en la serie, no fue muy lejos y en la actualidad ha abandonado su carrera de actor. En cuanto al mayor, “Kike”, interpretado por Miguel Ángel Garzón, después de aparecer como actor de reparto en innumerables series y películas, ha terminado dedicándose al doblaje, siendo la voz habitual de Neil Patrick Harris.

VALORACIÓN GLOBAL

La serie tenía el sello de Antonio Mercero: argumentos sencillos, sin complicaciones, de puro entretenimiento y en las que siempre estuviera presente una pizca de blandenguería (que habitualmente llegaba a través de los dos hijos de la farmacéutica) y un mensaje sentimental y emotivo que en lo que a nosotros respecta, constituía lo más deleznable de la serie y hoy resulta francamente indigerible.

Pero aquella serie, durante unos años, hizo pensar en que las nuevas televisiones privadas, iban a renovar el panorama y a traer frescura y originalidad. No fue exactamente así, pero la serie puede ser recordada como un entretenimiento banal, que luego Siete Vidas dejó muy atrás. El suyo era humor blanco-blanquísimo que se vio beneficiado por un momento de crisis de las series españolas. El público español estaba predispuesto a aferrarse a cualquier cosa que hiciera sonreír sin necesidad de situarse en algún país anglosajón. Encandiló durante unos años a la audiencia. Hoy, es pura naftalina. Visible, sí, pero con el olor del tiempo que no perdona.