FICHA

Titulo original: Romanzo Criminale.
Título en España: Roma Criminal
Temporadas: 2 (20 episodios)
Duración episodio: 55 minutos
Año: 2008-2009
Temática: policíaca
Subgénero: acción
Resumen: Historia de la llamada Banda de la Magliana que intentaron organizarse como la mafia siciliana, la camorra napolitana o la n’drageta calabresa, en la capital italiana en los años 70.
Actores principales: Vinicio Marchioni, Mauro Meconi, Edoardo Pesce, Alessandro Roja, Andrea Sartoretti, Daniela Virgilio, Marco Bocci, Giorgio Caputo, Riccardo De Filippis, Roberto Infascelli, Dario D’Ambrosi, Lorenzo Renzi, Francesco Montanari, Fausto Maria Sciarappa, Claudio Spadaro, Orlando Cinque, Massimo De Francovich, Simone Mori, Greta Scarano, Alessandra Mastronardi, Alberto Gasbarri, Fausto Paravidino, Antonio Gerardi, Ivano De Matteo, Vincenzo Tanassi.
Lo mejorla primera temporada donde describe el origen de la banda.
Lo peor
: la segunda temporada no tiene nada de histórica.
¿Cómo verlo?: A principis de 2017 está siendo emitida por 8TV. Puede adquirirse en DVD. Algunos episodios están en YouTube en versión original.

Puntuación: 7,5

TRAILER PRIMER TEMPORADA

TRAILER SEGUNDA TEMPORADA

TEMA MUSICAL

Lo mínimo que hay que saber sobre ROMA CRIMINAL

Con sus 20 episodios divididos en dos temporadas, la serie Roma Criminal registra una notable diferencia de la primera a la segunda: en la primera se limita a ser una historia, más o menos dramatizada, de la célebre Banda de la Magliana que dominó la vida romana de la delincuencia romana en la segunda mitad de los años 70 y los primeros 80. En la segunda es, más bien, un drama de género negro clásico repleto de situaciones increíbles y demasiado convencionales como para que pudiera existir una tercera temporada.

LA BANDA DE LA MAGLIANA

Por curioso que parezca en la capital romana nunca ha existido delincuencia organizada. A diferencia de en la región de Calabria (la punta de la bota italiana) donde no se movía nada en los años 70 sin permiso de la N’Draghetta o de Nápoles en donde todavía hoy la camorra organizada tiene una influencia decisiva, y, por supuesto de Sicilia, matriz y foco difusor de la mafia, en Roma existían delincuentes, pero carentes de una organización y una estructura similares. “A Roma no le gustan los reyes” era el argumento que daba uno de estos personajes del submundo de la delincuencia para tener sus dudas sobre la posibilidad de trasladar a la capital algo, parecido a la mafia.

Y, sin embargo, en la segunda mitad de los años 70 y en los primeros años 80, apareció un peligroso grupo de delincuentes organizados conocidos como “la banda de la Magliana”. El nombre procedía del barrio del que era oriundo uno de los fundadores del grupo. El barrio creció a partir del siglo XV a la sombra del Castillo de la Magliana que fue residencia de los papas y hoy pertenece a la Orden de Malta. La izquierda lo consideró un “barrio proletario”. A principios de los años 70 no estaba particularmente bien dotado e infraestructuras y su nivel de vida estaba por debajo de la media de la capital. Pues bien, en aquella zona, dentro del submundo de la delincuencia, nació la idea de trasladar las organizaciones mafiosas del sur de Italia a la capital. Contrariamente a lo que todos pensaban inicialmente, incluida la policía y la magistratura, el intento tuvo un fugaz éxito y la “banda” se convirtió rápidamente en una estructura organizada que cubría, no solo toda la capital sino también a la región del Lazio. Su éxito fue breve.

Sin advertir que las estructuras mafiosas del Sur habían arraigado gracias a la tradición y a su discreción, en un contexto económico-social e histórico completamente diferente, los miembros de la Banda de la Magliana, pronto se vieron envueltos en conspiraciones políticas y, verosímilmente, se dejaron manipular o fueron utilizados por poderes mucho mejor organizados que ellos y con mucho más “punch”. Parte de los caminos del terrorismo que asoló Italia en ls años 70 pasa por la Banda de la Magliana y por sus dominios. Se les vinculó al asesinato de Aldo Moro, el político democristiano secuestrado por las Brigadas Rojas, se les volvió a vincular con el atentado a la estación de Bolonia y con sus presuntos autores. Volvió a vinculárseles a este episodio y a la creación de pistas falsas para dificultar y desviar la investigación policial. Luego empezaron a tener “arrepentidos” y luchas interiores, bajas por “fuego amigo” y por la acción policial y, con la misma rapidez con la que había crecido, la Banda de la Magliana, se desmoronó en pocos meses. Hasta 1995 duraron los procesos y las condenas por asesinato, secuestro, tráfico de drogas, atracos, delincuencia organizada y blanqueo de dinero. Hasta 2016, antiguos miembros de la banda seguían siendo asesinados o morían a manos de desconocidos o en disputas entre ellos.

DOS TEMPORADAS PARA UNA MISMA SERIE

La primera temporada se atiene, más o menos, a los hechos reales que llevaron a la organización de la Banda de la Magliana y a sus primeros pasos. El argumento fue tomado del libro del juez Giancarlo De Cataldo, Romanzo Criminale. Al menos el argumento de la primera temporada en donde los personajes que realmente existieron –el Libanés, el Frío, el Dandi, Patrizia, el comisario Scialoja- protagonizan una trama que es casi la biografía oficial de aquel grupo de delincuentes y de los policías que los persiguieron y, en última instancia, los destruyeron.

Lo que en la primera temporada es realismo (casi neorrealismo), con situaciones de veracidad fácilmente contrastable a través de los medios de comunicación de la época, se convierte en fantasía frenética en la segunda en la que ya todo gira como en cualquier otra serie negra. La impresión que da la visualización de estas dos temporadas es que para los guionistas, atenerse al relato del juez De Cataldo supuso una especie de corsé que les impedía llevar a la televisión lo que realmente pretendían: en la segunda temporada, saltan todos los diques de contención y el guion deja atrás la historia y se convierte en un thriler que ha perdido los frenos y donde la fantasía lo invade todo. Es bueno tener presente esta advertencia a la hora de presenciar esta serie.

LA SERIE Y SU TIEMPO

Vale la pena fijarnos en la época en la que se filmó esta serie: 2008-2009. Los gustos del público en esos momentos –al menos del público europeo estaban condicionados por la aparición de unos productos de calidad excepcional: los Soprano (1999-2007), The Wire (2002-2008), a los que seguiría Boardwalk Empire. El denominador común de todos estos productos es tratar sobre la delincuencia organizada. No son series en las que un grupo de policías se las ven con algunos criminales en episodios autoconcluidos sino verdaderas sagas de criminales organizados en bandas mafiosas.

A esto hay que añadir la ofensiva de las series nórdicas, lo que se ha dado en llamar “nordic noir” cuya influencia y difusión ha ido creciendo desde el segundo lustro del milenio. Las cinematografías latinas y especialmente la italiana, se dieron cuenta de que se estaban quedando atrás a la hora de interpretar los gustos del público y trataron de contraatacar con esta serie que puede considerarse de las mejores de aquella década. Desde luego es la más brillante producida en Italia y su emisión fuera de aquel país ha sido recogida siempre con elogios.

Es una serie para ver con calma, siempre y cuando encuentre a un público interesado en este tipo de relatos: delincuentes con cierto atractivo, policías que los persiguen, encajes con la realidad de su tiempo, verismo y “testimonio”. La serie, por lo demás, está bien interpretada con rostros que entonces eran nuevos en Italia, la ambientación es correcta, la fotografía no particularmente trabajada pero la intensidad del guión no hace que nos fijemos particularmente en este aspecto y el ritmo narrativo correcto, propio de un thriller comedido en la primera temporada, desbocado en la segunda.

Todavía se sigue emitiendo en algunos canales, y está muy presente en redes sociales, puede adquirirse en DVD o bajarse por los procedimientos habituales. Es una buena serie. De las de notable alto.