FICHA

Titulo original: The Mary Tyler Moore Show.
Título en España: La chica de la tele
Temporadas: 7 (168 episodios)
Duración episodio: 250 minutos
Año: 1970-1977
Temática: sit-com
Subgénero: medios de comunicacion
Resumen: Una mujer que acaba de tener un problema sentimental se muda de ciudad y de trabajo pasando a ser productora del informativo de la tarde de una pequeña emisora de la televisión local.
Actores principales: Mary Tyler Moore, Edward Asner, Valerie Harper, Gavin MacLeod, Georgia Engel, Ted Knight, Betty White, Cloris Leachman, John Amos, Lisa Gerritsen, Richard Schaal, Joyce Bulifant, Priscilla Morrill.
Lo mejorel equipo que rodeaba a la productora.
Lo peor
: no todos los personajes son igualmente sólidos y con el mismo grado de comicidad.
¿Cómo verlo?: Fue emitida en España por TVE, actualmente puede bajarse mediante programas P2P.

Puntuación: 6

PRESENTACIÓN DE LA SERIE

COMPILACIÓN DE ESCENAS EN INGLÉS

BANDA SONORA

Lo mínimo que hay que saber sobre LA CHICA DE LA TELE

Mary Tyler Moore era extraordinariamente conocida en los EEUU cuando se filmó esta serie en la que ella es puntal y alma. El éxito, por tanto, estaba asegurado. Pero si la serie ha llegado a ser una de las sit-com de más éxito en los años 70 se debió, sin duda, a que estuvo arropada por un equipo que se ganó pronto las simpatías del público. Es posible, incluso, que muchos espectadores se convirtieran en adictos de esta serie, no tanto por la protagonista como por alguno de sus compañeros de reparto.

MARY TYLER MOORE, EN PAZ DESCANSE

Desgraciadamente, si describimos ahora esta serie que nos hizo reír en los setenta es porque el pasado 25 de enero de 2017 falleció su protagonista, Mary Tyler Moore (1936-2017). Su época dorada fue el tiempo entre principios de los 60 y mediados de los 80. Su medio: el televisivo. Su especialidad: el humor. No había irrumpido en los escenarios con esa intención sino con la de convertirse en bailarina. Lo hizo a finales de los 50, pero no progresó en esa dirección (era demasiado alta). Así que optó, inicialmente, por aceptar cualquier papel que le permitiera ir escalando en el medio televisivo. Su salto a la fama se produjo cuando fue elegida para ser la esposa protagonista de El show de Dick Van Dycke (1961-1966). Entonces era “Laura Petrie”, la amantísima esposa del protagonista. Fue por esta serie la que le llevó a su primer Emmy como “mejor actriz de una serie de comedia”. Al concluir la serie, era un rostro conocido en los EEUU y no había pasado desapercibido en los países en los que se exportó (entre ellos, España). El tirón que tuvo la serie le llevó a protagonizar algunos papeles protagonistas en la gran pantalla (fue una monja en Change of Habit [1969], junto a Elvis Presley), pero su carrera discurriría preferencialmente por el medio televisivo.

Terminado el trabajo junto a Van Dycke, poco después, se le propuso tener su propio “show”. Aceptó, por supuesto. Y fue así como la vimos encarnando a “Mary Richards”, la concienzuda y eficiente productora de un informativo en un canal de televisión poca monta y muchos líos. La serie fue un éxito que indujo a los creadores a exprimir al máximo a todos los protagonistas que aparecieron flanqueando a Mary Tyler.

Luego, no levantó cabeza durante unos años. Las nuevas series para las que fue contratada y los shows que presentó no tuvieron buenas audiencias. Así que, once años después de haber abandonado el cine, volvió a filmar una película para la pantalla grande: Gente corriente (1980) demostrando que si la comedia le había reportado fama y dinero, también era capaz de actuar en registros dramáticos. Recibió por ello una nominación a los Oscar y a los BAFTA. Su carrera experimentó entonces un inesperado subidón, pero volvió a fracasar en televisión cuando su sit-com, Mary (1985-1986) no superó las bajas audiencias. No volvería a la televisión, pero si se prodigó hasta principios del milenio en las pasarelas teatrales.

EL SHOW DE MARY TYLER, UNA SIT-COM DE LOS 70

En la serie, la protagonista aparece como una mujer independiente. Después de una ruptura sentimental se traslada a Minneapolis en donde aspira a trabajar como secretaria, sin embargo, el destino le lleva a una cadena de televisión local en la que hace falta una “productora asociada” para el programa “Noticias a las seis”. Alquila un pequeño apartamento lo que la relaciona con sus vecinos: “Roda Morgenstern” (Valerie Harper), una mujer impetuosa, y “Phyllis Lindstrom” (Cloris Leachman), esposa de un dermatólogo, con las que trenza una buena amistad. Si este entorno constituye el vecindario en el que se mueve la protagonista, su tiempo de trabajo transcurre junto a unos compañeros que constantemente generan situaciones grotescas.

El jefe directo de “Mary” es un periodista enérgico, pero humano y amigable, que no es otro que “Lou Grant” (Ed Asner) antes de que tuviera una serie propia. El presentador del telediario es un individuo impresentable y grotesco, “Ted Baxter” (Ted Knight), ególatra, incompetente y narcisista (el locutor de televisión de la serie Los Simpson está inspirado en éste personaje). El redactor, finalmente, “Murray Slaughter” (Gavin McLeod, al que luego veríamos como capital del barco del amor, Vacaciones en el mar), con aficiones literarias que se convierte en el colaborador más próximo de “Mary”.

Los argumentos giran todos en torno a los problemas que conlleva la realización de un informativo en televisión en una hora de poca audiencia. Los malentendidos se suceden (base de toda comedia de equívocos), pero también se introducen elementos que estaban presentes en la problemática televisiva de los años 70. Temas candentes en aquel momento como la homosexualidad, la confidencialidad de las fuentes, la delincuencia juvenil, las adicciones a fármacos y a drogas, aparecen tratados en clave de humor.

LA CHICA DE LA TELE EN SU ÉPOCA

Los años 70 no fueron particularmente brillantes en lo que a comedias de situación: muy atrás quedaban los tiempos en los que Te quiero Lucy había hecho reír hasta el descoyuntamiento a los espectadores. Así mismo, El show de Dick Van Dycke (1961-1966) o Embrujada (1964-1972), empezaban a quedar muy lejos en el tiempo y aunque en España se habían repuesto a lo largo de los 60 y 70, el vacío se hacía notar. En la época existían demasiados “héroes solitarios” cuya intrepidez maravillaba al espectador, las series del farwest se estaban agotando y existía demasiada monotonía en la televisión.

La chica de la tele llamo inmediatamente la atención, no solamente porque cubría las necesidades de risa, sonrisa e incluso carcajada, sino también porque sus componentes tenían todos una comicidad más que aceptable. Eso fue lo que indujo a los productores de la serie a tratar de amortizar la inversión creativa generando varios spin-off. Por una parte apareció el jefe de “Mary”, convertido en director de Los Angeles Tribune en la serie Lou Grant. Otros dos personajes, “Rhoda” y “Philis” dieron lugar a otros spin-off menos afortunados. Rhoda se prolongó durante cinco temporadas (1974-1978), a pesar de ganar dos Globos de Oro y dos Emmy, su éxito y su comicidad estaban  muy alejados del modelo original y se mantenía en buena medida por la presencia de Nancy Walker (1922-1992) a la que ya conocíamos como asistenta de Mac Millan y esposa. En cuanto a Phillis (1975-1977) pasó completamente desapercibida y no llegó a España.

La distancia ha hecho que las comedias de situación varíen extraordinariamente en las cuatro décadas que nos separan de La chica de la tele. Hoy se tiende a que los gags sean continuos y en no dejar descansar al espectador, sometiéndolo a un bombardeo constante de chistes, gags y frases ingeniosas. En los años 70, todo este arsenal cómico se utilizaba de manera más comedida. La serie, con todo, puede ser vista de nuevo sin miedo al aburrimiento. Quizás algunos personajes estén menos definidos que otros y seguramente los problemas que hoy abordaría serían diversos a los que preocupaban en los años 70. Pero hay que reconocerle a esta serie el que cubriera un vacío y nos hiciera olvidar las nostalgias y añoranzas de las comedias de situación que le precedieron y que se habían agotado en los primeros años 70. Si nos fijamos atentamente en las situaciones, los problemas y las temas, esta serie nos ayudará a conocer mejor –o a recordar– cómo fue aquella época.