FICHA

Titulo original: The Mentalist.
Título en España: El Mentalista
Temporadas: 7 (151 episodios)
Duración episodio: 40 minutos
Año: 2008-2015
Temática: thriller
Subgénero: misterio
Resumen: La serie nos muestra a un personaje conocido por realizar shows de mentalismo cuya mujer e hija son asesinadas por un misterioso “John el rojo”. A partir de entonces, desesperado, empezará a trabajar para la policía y seguir investigando el asesinato de su familia.
Actores principales: Simon Baker, Robin Tunney, Tim Kang, Owain Yeoman, Amanda Righetti, Aunjanue Ellis, Michael Gaston, Gregory Itzin, Pedro Pascal.
Lo mejorLo arrogante y arrollador del protagonista.
Lo peor
: La serie empieza floja pero se va animando.
¿Cómo verlo?: Se ha emitido por La Sexta, Atreseries, TVT Series. Puede comprarse en DVD.

Puntuación: 7

TRAILER EN VERSIÓN ORIGINAL (1ª temporada)

TRAILER EN ESPAÑOL LATINO

TRAILER EN VERSION ORIGINAL (7ª temporada)

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Lo mínimo que hay que saber sobre EL MENTALISTA

En 2015 se estrenó la última temporada de esta serie que a partir de la segunda se convirtió en un éxito internacional. Daba la sensación de que los guionistas no habían terminado de sentirse cómodos en la primera y el personaje de “Patrick Jane”, lo describieron como excesivamente contradictorio. Fue entre finales de la primera y a lo largo de la segunda temporada cuando la serie despegó definitivamente y se convirtió en un fenómeno mundial. La serie se interrumpió cuando aún no había entrado en el declive, inevitable en este tipo de productos.

EL CREADOR Y SU OBRA

Bruno Heller es un guionista inglés al que se le deben series tan dispares como Roma (2005-2007) o Gotham. Hijo de padre judío-alemán y de madre inglesa y cuáquera, tras unos años en Europa terminó estableciéndose en Los Ángeles en donde trabajo en proyectos que le aportaron poco prestigio, pero una amplia experiencia en series. El Mentalista, ha supuesto hasta ahora, la creación que le ha aportado más fama.

Definamos lo que es un “mentalista”. El Diccionario de la Real Academia Española lo define como “persona que supuestamente adivina el pensamiento”. En cada episodio de la serie, al menos durante las cuatro primeras temporadas, se le define como “manipulador magistral de la mente y el comportamiento”. Algo de esto hay, a condición de concretar un poco más la definición.

El “mentalismo” es, sobre todo, un espectáculo de music-hall en el que alguien, supuestamente dotado de “poderes psíquicos”, realiza trucos que sorprenden a la audiencia adivinando sus pensamientos e incluso sus sentimientos. Es importante señalar que se trata de trucos que pueden deducirse de la observancia de determinadas reglas de comportamiento o por simple observación sobre los rasgos exteriores del sujeto, o bien de la manipulación de la realidad (unos ayudantes escuchan la conversación previa que el espectador tiene con algún acompañante, lo transmiten al artista y éste “adivina” el pensamiento o utiliza el dato para evidenciar un “poder” que, en realidad, no tiene. Como en todo hay mentalistas, discretos, bueno o geniales. “Patrick Jane” pertenece al límite extremo de estos últimos.

En EEUU, este tipo de profesión va unida a la figura del “feriante” que tiene en la serie Carnivàle su expresión más espectacular y depurada. Luego, otras series, aprovecharon la habilidad para manipular datos, interpretarlos y formular deducciones. El Mentalista fue una de ellas, pero no la única: el mismo tema con distinto formato puede encontrarse en series como Lie to me (posterior en un año) que presenta al protagonista como un científico, Médium (2005-2011) en la que los poderes mentales aparecen como reales, Monk (2002-2009), un tipo obsesivo-compulsivo con una alta capacidad deductiva, compuesta en clave de humor, Perception (2012-2015), que tiene como protagonista un neupsicólogo, o, finalmente Psych (2006-2014), del que todos creen que es vidente pero él sabe que solamente tiene una capacidad de observación superior a la media y la capacidad para estimular sus visiones.

SIMON BACKER ES “PATRICK JANE”

El Mentalista se nos muestra como un personaje cuya vida tiene un antes y un después: antes del asesinato de su mujer y de su hija es un showman de éxito que explota en programas de máxima audiencia la habilidad que aprendió como feriante; después de la muerte de su familia, se repliega en sí mismo, abandona el mundo del espectáculo y decide colaborar con la policía en la resolución de casos criminales. Pero, en todo momento, mantiene viva su sed de venganza: “John el Rojo” que ha firmado el asesinato de su familia, se convierte para él en una obsesión. Se jura que, no solamente dará con él, sino que, además, lo matará.

El personaje, poco a poco, va perfilando sus rasgos: se tiene por más hábil e inteligente que cualquier otro de los policías que le acompañan, el más diestro y el más observador, frecuentemente adopta actitudes irónicas e incluso hirientes hacia los que considera que no están a su altura. Poco a poco, para hacer más digerible esta actitud, los guionistas insistieron en aumentar el humor del personaje. El resultado final es algo contradictorio: amargado por una parte, es capaz de bromear con sus compañeros e, incluso, tomarles el pelo. Pero lo llevadero de los guiones y lo original de algunas tramas, hace que esta contradicción se tolere por parte del espectador o, simplemente, pase desapercibida.

Simon Baker asume el papel de “Patrick Jane”. Quizás sea el primer actor nacido en la remota Tasmania que triunfa en Hollywood. La primera vez que recordamos haberlo visto en un pequeño papel fue en L.A. Confidencial (1997), una muy buena película que le sirvió para escalar a papeles mayores: Planeta Rojo (2000), algunas cintas gore, El Diablo se vista de Prada (2006) hasta convertirse en “Patrick Jane”.

Es uno de esos actores a los que se les puede llamar, sin exagerar, carismáticos, y cuya carrera no se ha agotado con El Mentalista: ha seguido trabajando en películas de éxito como The Killer Inside Me (2010), Margin Call (2011) o I Give it a Year (2013). De momento ha obtenido varios reconocimientos por sus trabajos, en forma de nominaciones a los Globos de Oro, a los Awards y a los Emmy.

VALORACIÓN Y CONSEJOS

Si “Jane” es la columna vertebral de la serie, no hay que olvidar tampoco a los policías que forman parte de la unidad con la que trabaja: un jefe superior (que varía a lo largo de las temporadas), “Teresa Lisbon” (Robin Tunney) su jefe directa, “Kimball Cho” (Tim Kang), un tipo impasible e hierático, “Rigsby” (Owain Yeoman), eficiente pero bobalicón y, la última en incorporarse “Grave Van Pelt” (Amanda Righetti), tan monumental como novata, pero que con el paso de los episodios gana en veteranía y eficiencia. Se casará con “Rigsby” e incluso tendrá un hio en la sexta temporada. No podía faltar dar rostro a “John el Rojo”, el archienemigo de “Jane”, un asesino en serie que, como distintivo para sus crímenes, pinta un sol con la sangre de sus víctimas en los escenarios del crimen. En realidad, toda la serie es una persecución que tiene como objetivo identificar a “John el Rojo”. Jane está en varias ocasiones a punto de hacerlo, pero siempre, por un motivo u otro, se le escurre.

Un docena más de personajes recurrentes contribuye a hacer una serie extraordinariamente atractiva y llevadera en la que el nivel medio es alto o muy alto. No se trata, solamente, de que la serie resulte “simpática” por los rasgos atribuidos al personaje central o a las interrelaciones entre los distintos miembros de la unidad policial, sino de que el nivel de los guiones y las tramas se presenten como creíbles y aceptables y el conjunto, además de tener una alta capacidad adictiva, tenga también solidez estructural. Todas estas cualidades adornan a esta serie que puede ser considerada como una de las mejores que se han emitido en los últimos diez años. El hecho de que la serie optara por desaparecer cuando la temática empezaba a agotarse, dice mucho sobre la honestidad de sus promotores.

Serie apta para todos los públicos: aquellos que amen situarse en la frontera de la parapsicológico no se verán decepcionados a pesar de que esta serie niega esos planteamientos; los que amen series de investigación policial, serán literalmente absorbidos por El Mentalista; quienes exijan protagonistas perfectamente cincelados y encarnados por actores carismático, quedarán ampliamente satisfechos; y, finalmente, aquellos que busquen solamente ocio, entretenimiento y variedad, lo encontrarán con creces.