FICHA

Titulo original: Five Days
Título en España: Five Days
Temporadas: 2 (10 episodios)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 2007
Temática: drama
Subgénero: investigación
Resumen: La desaparición de una madre se complica con la de sus dos hijos. Todos ellos han desapareció cuando se dirigían a ver al abuelo residente en un gediátrico. Una unidad de policía investiga el caso. El futuro de la unidad depende de que sepan resolverlo.
Actores principales: Hugh Bonneville, David Oyelowo, Sarah Smart, Edward Woodward, Janet McTeer, Christine Tremarco, Penelope Wilton, Patrick Malahide, Rory Kinnear
Lo mejor: El primer episodio .
Lo peor
: La misma trama se podía haber resuelto en tres días.
¿Cómo verlo?: En HBO.

Puntuación: 6,5

TRAILER (EN INGLÉS) 

WEB OFICIAL HBO (EN CASTELLANO)

Lo mínimo que hay que saber sobre FIVE DAYS

Vaya por delante que esta serie, sin ser una maravilla, es digna y, tratándose de una serie de bajo presupuesto, su resultado es óptimo. Digamos también que ha tardado en llegar diez años a España, que trata sobre la investigación de unas desapariciones y que ha sido el producto de una cooperación de la BBC con la HBO. Así que, mala no puede ser. Modesta sí. Entretenida también. Además son cinco entregas. Si tenemos en cuenta que hemos tardado 6 años y 121 episodios en entender el misterio  que envolvía a los protagonistas de Perdidos (2004-2010), cinco entregas supone un tiempo aceptable para saber qué diablos ocurrió con esta madre y sus dos hijos desaparecidos…

¿DE QUE “CINCO DÍAS” ESTAMOS HABLANDO?

La serie 24  (2001-2010) nos habituó a secuencias temporales de un día en las que el espectador podía seguir todo lo que hacía el protagonista a lo largo de veinticuatro horas, y acompañarse incluso en sus momentos más placenteros en el excusado. Antes y después, otras series han presentado secuencias temporales en las que el espectador veía como se resolvía la situación día a día. Así pues, cabía esperar que una serie que se llama Five Days  nos mostraría los progresos de una investigación resuelta en cinco días. Y resulta que no. Que se trata de cinco fechas en el calendario, cinco días en la investigación, pero no contiguos: el primer día, el tercero, el vigésimo octavo, el trigésimo tercero y el septuagésimo noveno… 1, 3, 28, 33, 79. No se cansen y no busquen una secuencia lógica. Son días elegidos al azar en el curso de un caso desaparición de una mujer (y de sus dos hijos), resuelta en cinco entregas que corresponden a esos días en la investigación. Tal parece que sea la única novedad que aporta esta serie al género negro en su tratamiento británico.

La serie ha tardado diez años en llegar. Es de las que pueden hacerse sin mucha dificultad, a condición de tener a un guionista medianamente preparado y a unos actores dispuestos a ganarse el jornal. La ubicación es, como en varias series similares de la BBC (Happy Valley, Hinterland, Broadchurch) en una pequeña localidad del Reino Unido. No es mejor que las que acabamos de citar, aunque es anterior a todas ellas, pero tiene el sello de la BBC y cumple su objetivo: entretener al público, generar una adicción pasajera y evitar que la audiencia experimente esa incómoda sensación de dejá vu que se siente ante series clónicas.

¿QUÉ NOS CUENTA FIVE DAYS?

Una mujer ha desaparecido mientras iba con sus dos hijos a visitar al abuelo internado en un gediátrico. Y lo peor de todo: que también han desaparecido los dos hijos que la acompañaban, unos críos de 7 y 10 años. La mujer está casada con un entrenador de fitness, antiguo soldado. Es de raza negra y los dos niños desaparecidos son mestizos. Pero la mujer estuvo casada en primeras nupcias y tuvo otra hija, de raza blanca y carácter insufrible que tendrá en torno a 15 ó, quizás, 16 años, con todos los problemas propios de una adolescente. Los investigadores que abordan el caso, pertenecen, así mismo, a las distintas razas que pueblan hoy el Reino Unido que hace ya un par de décadas dejo de ser territorio de los anglosajones. Los hay de origen africano, pakistaníes, nativos originarios de las Islas Británicas y echamos en falta algún amarillo. Destacamos este tema porque los protagonistas insisten en varias ocasiones en él: el profesor de fitness, por ejemplo, se queja de que la hayan puesto como acompañante a una policía negra por el hecho de que él también lo es. Pero es que hoy el Reino Unido es eso: un crisol de razas. En este sentido, la serie nos muestra una seriedad étnico-social que no estaba presente en las otras series de la BBC que hemos mencionado antes.

La desaparición de los niños se resuelve pronto (y la audiencia lo agradece), pero la investigación por la desaparición de su madre no es tan simple y se prolonga más y más (son los días 28, 33, 79…). A medida que avanza la investigación se percibe que nada es lo que parece y que la desaparición misteriosa de la madre a la luz del día es la punta de un iceberg bajo la que se ocultan secretos inesperados. El responsable del destrozo resulta, finalente, detenido –como es natural- y, tal como se exige en una producción e este tipo, es aquel en quien menos podía pensarse desde el principio.

A la trama central sobre la investigación por la desaparición de la madre en cuestión, se unen dos tramas que se van entrecruzando: de un lado la vida y las interrelaciones personales entre los miembros de la comisaría de policía. Unos están a punto de jubilarse, otros quieren ascender. Sobre todos ellos pesa la amenaza de que, en caso de fracasar la investigación, los ajustes presupuestarios forzarán la disolución de la comisaría. De otro lado, los familiares y amigos de la desaparecida, el entorno familiar y las amistades, de la víctima. Los guionistas han aprovechado estas tres líneas argumentales para escribirnos la situación que existía en el Reino Unido justo cuando estalló la gran crisis económica de 2007.

¿QUÉ CONCLUSIONES PUEDEN EXTRAERSE?

El guión es medianamente original, los actores son completamente desconocidos en España y sólo algún rostro nos puede sonar vagamente de alguna otra serie. Cumplen, simplemente, con una calidad aceptable. Estaríamos tentados de describir esta serie como “de calidad media”, sino fuera porque remite directamente a la palabra “mediocre” y a sus connotaciones negativas. No, esta serie es modesta, mucho más que mediocre. Ya hemos dicho que se ha realizado con medios limitados y con una ambición de elaborar un puro producto de entretenimiento. No estamos, pues, ante la intensidad de un True Detective, de un Fargo, ni de las series británicas que hemos mencionado al principio, pero dista mucho de ser una serie mala, aburrida o incoherente. Es de las que se pueden ver y que pueden llegar a satisfacer sino nos ponemos en plan muy exigente y somos consciente de que no vamos a ver una serie que pase a la historia como algo excepcional. Es un producto, simplemente, digno y aceptable.

En un momento en el que existe una inflación de series, Five Days no puede ser un mal producto, si tenemos en cuenta que se filmó hace diez años y que ha tardado todo ese tiempo en llegar hasta nosotros. Las críticas con las que fue acogida en el país de origen al estrenarse, fueron buenas y el guión original fue escrito por Gwyneth Hughes que, habitualmente, no se dedica a estos menesteres sino a dirigir y guionizar documentales para la BBC. Documentales sobre crímenes y misterios: de ahí que esta serie tenga cierto regusto hiperrealista, presente de manera sistemática en el “nordic noir” y que cierto tipo de series británicas han terminado asumiendo: “es buena si se parece mucho a la realidad”. Y en Five Days, la Hughes ha pintado al detalle algunos elementos para entender la sociedad británica de 2007, la que terminó dando portazo a la UE con el Brexit, diez años después.

Si se tiene en cuenta todo lo dicho hasta aquí, quien opte por verla, sabrá lo que le espera y a qué atenerse. Y por eso mismo puede gustar a un público muy diverso, aunque la exigencia mínima es que tenga cierta predisposición por la cinematografía británica y por el género negro.