FICHA

Titulo original: Luther
Título en España: Luther
Temporadas: 4 (16 episodios)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 2010-2015
Temática: Policíaca
Subgénero: Intriga
Resumen: Un policía obsesivo que ya ha sido cuestionado por sus superiores por sus reacciones violentas, pero eficiente, se ve sometido a distintas tensiones por su relación con una asesina a la que ha encubierto y por distintos casos que afectan a su vida privada y a otros compañeros también policías.
 Actores principales: Idris Elba, Ruth Wilson, Saskia Reeves, Steven Mackintosh, Warren Brown, Indira Varma, Paul McGann, Dermot Crowley
Lo mejorla delgada línea que separa a Luther de los delincuentes que persigue
Lo peor: no parece una serie británica sino hollywoodiense
¿Cómo verlo?: Netflix.

Puntuación: 6,5

TRAILER 1 (EN INGLÉS)

TRAILER 2 (EN INGLÉS)

Lo mínimo que hay que saber sobre LUTHER

Lo más sorprendente de esta serie es que es británica. Cuesta reconocerle esa nacionalidad. La primera impresión que tiene quien acepta la propuesta de Netflix de verla, cree que va a ver un thriller hollywoodiense protagonizado por un policía afroamericano de servicio en el NYDP. Luego resulta que no, que el producto es europeo (si es que el Reino Unido sigue siendo Europa) y que tiene cierta personalidad y rasgos propios que, con dificultades, sugieren que podría venir de aquellas latitudes.

TRES FORMAS DE GÉNERO NEGRO PARA LUTHER

Geográficamente hay distintas formulaciones del “género negro”: hiperrealismo en su versión nórdica (lo narrado debe parecerse al máximo a la realidad, en ello radica el éxito abrumador del “nordic noir”); realismo fantástico (cuando en la trama se introducen cierto número de elementos que difícilmente podrían estar presentes en la realidad, tal es el caso de lo producido en EEUU); y, finalmente, realismo psicológico (en el que lo importante, sobre todo, es la descripción psicológica de los personajes, más que la trama en sí misma). Pues bien, la serie Luther sería una mezcla de las tres variedades y, mucho más en concreto de las dos últimas. La proporción sería de un 20-40-40 respectivamente.

Con esta premisa, tenemos muy claro lo que vamos a ver: los productores nos han querido presentar a un policía pretendidamente hiperrealista: es un tipo proclive a comportamientos violentos y tienen tendencia a romperlo todo a la que le calientan los cascos (sus superiores lo definen como “una bomba de tiempo”); luego resulta que es un policía eficiente… eficiente pero que no muestra ningún respeto por la ley ni por los métodos policiales (si hay que hacer algo ilegal, lo hace; si hay que encubrir a un amigo corrupto, no tiene inconveniente). Pero, tal como nos lo presentan, al final resulta ser un buen tipo. Una definición así, no deja de ser un cúmulo de contradicciones que nada, absolutamente nada, tienen que ver con la realidad.

En la narración se nos mezclan elementos y personajes habituales en toda comisaría, sólo que en unas cantidades y con unas intensidades difíciles de concebir y que se mueven entre situaciones poco razonables y mediante delincuentes improbables que realizan crímenes cotidianos. Una serie, en definitiva, de lo que lo mínimo que puede decirse es que contiene muchas incoherencias.

“JOHN LUTHER”. TODOS AL SUELO.

Y, sin embargo, la serie tiene ritmo, perfección técnica y destila buen hacer en todos sus elementos. Ha nacido en Europa y lleva el marchamo de la BBC, pero parece una serie norteamericana de las que se han producido a espuertas desde Canción Triste de Hill Street hasta True Detective y que han tenido sus traslaciones a Europa en series como en la francesa Braquo. Lo increíble de los personajes y de las situaciones no implica que estemos ante una serie estomagante. Es aceptablemente buena y, si se ve, de manera abierta y poco crítica (esto es, sentándonos ante la pantalla y exigiendo solamente entretenimiento y que no nos decaiga el ánimo), se nos hará llevadera.

El protagonista de la serie es “John Luther” (interpreta por Idris Elba). Está destinado a la Unidad de Delitos Graves con el rango de “inspector jefe”. Ya hemos descrito cómo es, una joyita. Ni es el más legal, ni el más razonable, ni siquiera el más apreciado por sus superiores. Resuelve casos, pero su carácter genera más problemas que los que solventa. Neil Cross, creador del personaje ha dicho que le influyeron personajes tan diversos como Sherlock Holmes o Colombo. En realidad, no se parece ni a uno ni a otro: ni es un tipo deductivo (sino más bien intruitivo), ni es un tipo irónico y tranquilo (sino peripatético y desgarrado).

En una de estas investigaciones, “Luther” conocerá a una brillante asesina, psicópata y más retorcida que los rizos de David Bisbal. No es otra que “Alice Morgan” (Ruth Wilson). La encubre y crea con ella una relación extraña. Además, Luther tiene una ex compañera, “Zoe” (Indira Varma). El cuadro está completo con un grupo de policías que investigan los casos criminales que les van llegando (o en los que se van metiendo ellos solitos).

Así pues, los 16 episodios reflejan la vida de todos estos personajes como hilo conductor, sus inquietudes y angustias, sus ambiciones, su trabajo cotidiano, sus reflexiones interiores, elementos que constituyen el común denominador de la serie. En cada episodio se ven envueltos en la investigación de un caso concreto. No es un tratamiento nuevo para una serie de “buenos” y “malos” con sus gamas de grises, pero sí está bien llevado.

LOS ACTORES, BUENOS SIN EXCEPCIÓN

Idris Elba es conocido de los amantes e las series por su actuación en The Wire (2002-2008). De nacionalidad británica, padre oriundo de Sierra Leona y madre nativa de Ghana, se estrenó en televisión en la serie Los misterios de Ruth Rendell (1987-1990) que no ha sido emitida en España. Luego apareció en Bramwell (1995-1998) y fue escalando posiciones realizando incursiones en el cine. Su participación en Luther le proporciono diversos premios internacionales en reconocimiento a su buen hacer. Hoy, reside en Los Ángeles.

La inquietante Ruth Wilson tiene un curriculum bastante dilatado y es una actriz inglesa que recordamos de Jane Eyre (2006) y en la serie The Affair (2014-2016). Actriz de mirada inquietante y facilidad para expresar tanto maldad como ingenuidad. Su formación teatral le ha facilitado su presencia en obras de teatro ya clásico como “Hedda Gabler” de Ibsen, asumiendo el papel protagonista.

Indira Varma ocupa otro de los papeles protagonistas. Es otro rostro habitual en las teleseries británicas. Se estrenó en el cine con Kama Sutra: una historia de amor (1997) que, resultó ser más romántica que erótica y luego hemos visto en infinidad de teleseries, incluida Juego de Tronos (2011-hoy) en la que desempeñó el rol de “Ellaria Sald” en 11 episodios. La hemos vuelto a ver recientemente en Paranoia. Hija de padre hindú y de madre suiza con ascendientes italianos, en sí misma es un rostro “multicultural”.

Si no esperan maravillas, la serie les entretendrá. Si buscan una historia bien contada para pasar el tiempo, pueden seguirla. Si no son muy exigentes con el guion, ni se han enganchado al hiperrealismo nórdico y ya no pueden prescindir de él, véanla: no es larga y tiene una buena relación “tiempo invertido – satisfacción obtenida”.