FICHA

Titulo original: Hawai Five.0
Título en España: Hawai 5.0
Temporadas: 5 (150 episodios)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 1968-1980
Temática: acción
Subgénero: policiaca
Resumen: Un grupo especial de policías de élite con base en las islas Hawai, actuando directamente a las órdenes del gobernador resuelven los casos criminales que se producen en aquel, en principio, entorno paradisíaco.
 Actores principales: Jack Lord, James MacArthur, Kam Fong, Herman Wedemeyer, Harry Endo, Zulu,Richard Denning, Al Harrington, Al Eben, Peggy Ryan, Danny Kamekona, Glenn Cannon, Moe Keale
Lo mejor: la música de la serie.
Lo peor: si exceptuamos el lugar paradisíaco, eran “buenos” contra “malos”
¿Cómo verlo?: Puede adquirirse en DVD o bien bajarse en versión original o en castellano a través de programas P2P. En youTube se pueden encontrar algunos episodios en inglés.

Puntuación: 7

INTRODUCCIÓN Y MÚSICA EN CASTELLANO

INTRODUCCIÓN DE UN EPISODIO

UN GAG DE LA SERIE (EN CASTELLANO)

Lo mínimo que hay que saber sobre HAWAI FIVE-0

No es el único caso de una serie cuyo contenido tuvo fama pero del que hoy solamente se recuerda su introducción musical (un clásico de Monton Stevens). De todas formas la concepción de la serie tenía originalidad. En los años 60 teníamos a las islas Hawái como un lugar paradisíaco. Cuando el aroma del napalm todavía impregnaba el Sudeste Asiático y Puketh todavía no se había convertido en meca del turismo mundial, Hawái era considerado como un lugar utópico y feliz con mujeres de contorneantes caderas movidas a ritmo de Hula-op, livianos biquinis y siempre dispuestas a dar y recibir placer. Hawái Five-0 nos demostró que nada era lo que parecía.

EL PARAISO QUE NO LO ERA TANTO

La originalidad de esta serie consistía en que nos rompía el mito que teníamos desde nuestra infancia. Ciertamente, luego nos enteramos que hasta no hace tanto, aquellas islas tuvieron a una de las últimas colonias de canibalismo. Las mujeres hawaianas nos eran presentadas como diosas del amor, pero debimos sospechar que no se hiciera la misma publicidad de los varones nativos. En realidad, esta serie nos viene a decir que, Hawái es un lugar como cualquier otro en dónde te pueden pasar las cosas más desagradables del mundo. Menos mal que para resolver entuertos, perseguir criminales y alcanzar el imperio de la ley, el gobernador de aquellas islas, cuenta con un grupo de élite, el Five-0 compuesto por policías nativos e irlandeses de tomo y lomo.

¿Cómo fue que alguien se le ocurrió basar una serie en un lugar como aquel? ¿Acaso no se desharía como un azucarillo la fama celestial de aquel lugar? En realidad, lo que había ocurrido es que en 1968, no hacía ni diez años que Hawái había pasado a ser el último Estado incorporado a los Estados Unidos. Hasta finales del siglo XIX, las islas tenían un reyezuelo local. Habían sido descubiertas por el navegante español Ruy López de Villalobos, por mucho que los anglosajones se empeñen en otorgar a James Cook la paternidad del descubrimiento 200 años después. El archipiélago quedó bautizado como “islas Sándwich” y solo fue a mediados del XIX cuando empezaron a conocerse como Islas Hawai. Para los EEUU fue una colonia a la que impusieron una constitución a la americana y luego integraron como Estado de la Unión, más que nada para que el ataque a Pearl Harbou (que allí se encuentra) fuera considerado como un ataque a un territorio norteamericano y no a una base en régimen colonial.

La necesidad de que los hawaianos se sintieran norteamericanos y la noticia de que las islas habían entrado en una nueva era con plenitud de derechos (y de problemas) con los otros Estados de la Unión, fue lo que hizo que esta serie se ubicara allí y no en Wisconsin, Utah o Montana. Y debía ser una necesidad acuciante porque en Hawái no existía nada parecido a una industria cinematográfica y esto generó graves problemas de producción.

¿Y QUÉ PROBLEMAS HABÍA EN HÁWAI?

Sobre esto va la serie: de “buenos” y “malos”. Los “buenos” son los habitantes de las islas y los visitantes y, por supuesto, los integrantes del Five-0. Los malos son delincuentes de importación, nativos que no conocen las reglas que rigen la justicia y la sociedad norteamericana, bandidos, criminales, estafadores y aprovechados capaces de generar alarma social. Contra ellos va el grupo policial de élite.

La trama nos muestra los lugares más paradisíacos de aquellas islas, pero también crímenes horribles y mafias con más peligro que Fredy Kruegger marcándose un baile. De ahí el encanto, la sorpresa y el éxito de la serie: en la contradicción insuperable y en la coexistencia explosiva entre el paraíso y el infierno.

Por lo demás, la serie tenía algunos elementos interesantes en el aspecto narrativo.  Al término de cada episodio, el protagonista narraba lo que iba a esperar en el siguiente, enfatizando la personalidad del “malo invitado”, para concluir con un emblemático “Aloha” que parecía ser la única palabra del lenguaje local que ha trascendido los límites de aquellas islas.

UNA SERIE INSPIRADORA

La serie fue muy apreciada en su momento, especialmente por el público norteamericano. Pasó por España fugazmente (creemos que solamente se emitieron las primeras temporadas) y no dejó muchas huellas, salvo el recuerdo de su música extremadamente pegadiza y que persistió en el cerebro de los espectadores por mucho tiempo después que la imagen de sus protagonistas se hubiera extinguido.

La serie tuvo su continuación en el remake del mismo título (2010-hoy). Pero sobre todo influyó directamente en la concepción de otras series (Magnun [1980-1988] y Los cuentos del mono de Oro). Se prolongó durante un tiempo inusitado y ante la indiferencia de buena parte de la población hawaiana que alegaba que siendo la mayoría de sus habitantes nativos, la serie mostraba a una amplísima mayoría de protagonistas anglosajones.

Por supuesto, el protagonista indiscutible era Jack Lord (en la serie “Steve McGarrett). Era un actor de rostro enigmático y con un no desdeñable carisma, que había protagonizado westers como El hombre del Oeste (1958) y fue el agente de la CIA que habitualmente ayuda a James Bond. Lord aparecía, pues, como “agente Félix Leiter” en 007 contra el Doctor No (1962), primera entrega de la longeva serie. Era un jinete consumado y, por tanto, le cayeron en suerte los más variados papeles en spaguetti-westerns y productos similares. Pero, sobre todo, era un actor consumado con buena formación y capaz de asumir papeles muy variados, con méritos reconocidos por varios premios nacionales. Prácticamente apareció en un momento u otro en casi todas las series de los 60, hasta que llegó su hora con Hawai Five-0. Al acabar la serie apenas volvió a actuar y se retiró a su vida privada. Pronto se vio aquejado de alzheimer y falleció a los 77 años en 1998. Antes de morir, realizó generosas donaciones al Estado de Hawai en donde consolidó su fama y amasó su fortuna.

¿VERLA HOY?

La serie, por supuesto, ha perdido con el paso del tiempo. Dado que la idea era buena, el remake mencionado, trató de sustituirla y, en la actualidad, se ha consolidado como una serie ligera pero rentable. Los protagonistas, en cualquier caso, carecen del carisma de Jack Lord, pero tiene como ventaja el que, al menos, registra, una versión actualizada y, por tanto, conforme a lo que estamos habituados a ver en el siglo XXI. La serie original, mantiene cierto encanto, pero la patina del tiempo, ha tendido a desvirtuarla y a atenuar sus rasgos más notables. Puede verse e incluso disfrutarse, a condición de saber que nos exponemos a ver unos códigos de comunicación superados y un lenguaje narrativo de otra época. Si estamos dispuestos, podemos correr el riesgo.