FICHA

Titulo original: Saknad
Título en España: Saknad
Temporadas: 1  (miniserie de 4 episodios)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 2017
Temática: Thriller
Subgénero: Investigación
Resumen: Una policía regresa al pueblo en el que vive su hija justo en el momento en que aparece el cadáver de una chica. Otro asesinato le induce a colaborar con la policía local para resolverlo. Todo induce a pensar que las muertes tienen que ser con una secta religiosa.
Actores principales: Helena Bergström, Johan Widerberg y Molly Nutley
Lo mejorla actuación de Helena Bergström.
Lo peor: que aun no se haya emitido en un canal español.
¿Cómo verlo?: No se ha proyectado en España, pero los subtítulos y los episodios pueden bajarse a partir de nordiken.net.

Puntuación: 7

TRAILER

Lo mínimo que hay que saber sobre SAKNAD

Una miniserie nórdica a la semana no es una mala ración. Y apenas iniciado 2017, han desembarcado varios productos de “nordic noir” de la misma calidad que los emitidos hasta ahora. El único problema es encontrarlos. Los distintos canales de televisión, en lugar de estar a la caza de este tipo de piezas que suelen gustar al público y dignifican al canal, permanecen a la espera de que llamen a la puerta. No es raro que, hasta ahora, miniseries de este tipo terminen sin pena ni gloria en TV2 en donde un público exigente termina descubriéndolas antes o después. Tal es el camino que inevitablemente seguirá Saknad, una miniserie sueca, tan modesta en su concepción como notable en su interés.

UNA SECTA RELIGIOSA

Lo más terrible cuando aparece un telepredicador no es que sus actuaciones sean la caricatura de un mensaje religioso, sino que siempre hay atontados que se incorporan a la secta y hacen el caldo gordo al predicador. Éste, por lo general, o es un iluminado, en el peor sentido de la palabra, o un chalado bien remunerado o, simplemente, un estafador. Y en cuanto a los miembros de la secta no pasan de ser pobres diablos que, al creerse un mensaje seudo-religioso, se exponen a cualquier otra cosa que cabalgue con ella: abusos, explotación, fraude a la esperanza, expoliación de bienes o, simplemente, al contacto con otros que no están en sus cabales.

Saknad (cuya traducción viene a ser “Desaparecido”) nos sitúa en un pequeño pueblo sueco. Allí va a parar, “Maja Silver”, oriunda del lugar, policía veterana que se ha convertido en una figura de la investigación criminal en Estocolmo. Va a ver a su hija “Rebecca” con la que ha tenido unas relaciones difíciles y de la que ha estado separada en los últimos años. Dado que había servido en los comienzos de su carrera en la comisaría de ese pueblo, va a visitar a sus antiguos compañeros. Justo en esos momentos, se recibe la noticia de la aparición del cadáver de una joven en las inmediaciones de un acantilado. “Maja” reconoce inmediatamente que se trata de un asesinato. La muerte por infarto del policía y amigo de la inspectora que debía llevar la investigación, hace que ésta deba quedarse en el pueblo al frente de la unidad para resolver el caso.

Pronto desaparece una segunda niña. La rivalidad entre la fiscal de la población y “Maja”, contribuye a complicar las cosas y a generar fugas de información a los medios que contribuyen a aumentar la inquietud del pueblo. Desde el principio, las investigaciones se orientan en el entorno de una secta religiosa cuyo predicador ha conseguido embaucar a algunas adolescentes. Los misterios no tardan en resolverse (a fin de cuentas es una miniserie). En la cuarta entrega conoceremos el perfil del asesino y se resolverán los problemas personales de la protagonista.

Esto es lo que vamos a ver. Un pueblo pequeño, una comisaria experimentada con hija adolescente, una comunidad religiosa conflictiva, un grupo de policías con múltiples interrelaciones personales y unas desapariciones de adolescentes. El pueblo, por cierto, se sitúa en el “cinturón de la Biblia” nacional, una zona en la que los predicadores exaltados han fijado su coto de caza. No es oro todo lo que reluce en los “paraísos nórdicos”. La locura está también presente entre la frialdad nórdica.

HELENA BERGSTRÖM DOMINANDO LA PANTALLA

Debemos reconocer que no habíamos visto actuar todavía a Helena Bergström que asume el papel de “comisaria Maja Silver”. Madura de buen ver y mejor hacer, la Bergström tiene un amplio historial de actuaciones y éxitos que empezó con interpretaciones de Ibsen y abarca incluso musicales. De casta le viene al galgo, porque es hija de un director de teatro y lleva la interpretación en las venas. Estudió actuación en EEUU y al retornar a su tierra natal se convirtió pronto en un rostro conocido en los teatros de Estocolmo.

Polifacética en sus registros, ha grabado un long-play con canciones de Edith Piaf, protagonizado varios musicales y la crítica local la ha elogiado comparándola con Ingrid Bergman y Greta Garbo. Hoy sigue alternando su presencia en series televisivas (Río de primavera [2016], El cuarto hombre [2014], Selma [2008]),  teatro y cine.

En la serie Sakned, realiza un papel extraordinario dominando completamente la pantalla (lo que en el teatro se llama “presencia escénica”), cualquier otro personaje palidece cuando ella se encuentra en el encuadre de la cámara. Su rivalidad con la fiscala es uno de los elementos centrales de la miniserie y que, sin duda, más le permiten exteriorizar sus cualidades interpretativas.

UNA VALORACIÓN DE CONJUNTO

Cuatro capítulos de apenas 45 minutos bastan para contar una buena historia. Colin Nutley, director de la miniserie puede estar satisfecho por haber dirigido a un grupo de actores que han trasladado al público un guión interesante, bien elaborado, con ritmo y sobre todo que no deja cabos sueltos al terminar. Es posible que la serie a algunos no les parezca “genial”. No lo es en la medida en que lo que vamos a ver es un producto típico del “nordic noir”, el género negro nórdico, tan de moda entre los televidentes, no vamos a ver grandes innovaciones narrativas ni estilísticas, sino una historia de intriga y asesinatos bien contada y que, en su conjunto, cuesta encontrar puntos débiles. Es lo que tiene el “nordic noir”, que siempre termina satisfaciendo a quien se engancha a él.