FICHA

Titulo original: Vikings
Título en España: Vikingos
Temporadas: 4 (49 episodios)
Duración episodio: 45 minutos
Año: 2013-2017
Temática: Acción
Subgénero: Historia
Resumen: Un aventurero vikingo, Ragnar Lothbrok se provee de un nuevo tipo de barco que le permite llegar hasta las costas de las Islas Británicas para emprender sus razzias. Esto le granjea el odio de su jefe, lo que le inducirá a sublevarse para convertirse en rey de los vikingos.
Actores principales: Travis Fimmel, Clive Standen, Katheryn Winnick, Gabriel Byrne, Jessalyn Gilsig,Gustaf Skarsgård, George Blagden, Tadhg Murphy, Diarmaid Murtagh, David Pearse, Vladimir Kulich, Donal Logue, Alyssa Sutherland, Thorbjørn Harr, Linus Roache, John Kavanagh, Alexander Ludwig, Gaia Weiss, Philip O’Sullivan, Ivan Kaye, Moe Dunford, Amy Bailey, Angus MacInnes
Lo mejor: vikingos que se aproximan al modelo real, esto es, sin cuernos.
Lo peor: los cuernos se reservan para las escenas de cama.
¿Cómo verlo?: En Netflix, se emitió por Antena 3, TNT.

Puntuación: 6,5

WEB OFICIAL (CANAL HISTORY)

WEB OFICIAL (CANAL TNT)

TRAILER 1ª TEMPORADA

TRAILER 2ª TEMPORADA

TRAILER 3ª TEMPORADA

TRAILER 4ª TEMPORADA

Lo mínimo que hay que saber sobre VIKINGOS

Vaya por delante que la huella europea de esta serie es palpable desde las primeras escenas (se trata de una producción irlandesa con participación canadiense) y que estamos muy alejados de la imagen que Hollywood nos ha proporcionado de los vikingos en películas poco o nada documentadas (de las que la peor no es, sin duda, Los vikingos (1958) de Richard Fleischer). A pesar de que se trata de una serie de televisión, Vikingos muestra una visión bastante realista de la vida, las costumbres y el entorno de aquel pueblo del Norte. El éxito de la serie –en Europa- ha llevado a la realización de cuatro temporadas que han encontrado el favor del público, y probablemente la serie se prolongue otras dos más.

CON ODÍN PRESENTE

Acaso lo mejor reconstruido de esta serie sea el clima religioso de los pueblos vikingos. Desde las primeras escenas en las que el protagonista ve cómo ascienden al Walhala las almas de los guerreros muertos en combate, hasta la presencia de Odín-Wotan, el dios tuerto (sacrificó uno de sus ojos para poder ver mejor en el corazón de los hombres) residente en el Asgard, dios de la guerra, acompañado siempre por un cuervo, señor de las runas (el mismo las obtuvo después de estar colgado durante nueve días y nueve noches en el árbol sagrado, Yggrasil, señor de las batallas y jefe de su horda salvaje, es también dios de los poetas y de los navegantes, vagando siempre con su capa y su sombrero puntiagudo. Así nos lo muestran las sagas nórdicas y así nos lo describen los protagonistas en los capítulos de esta serie.

El ideador de la serie, Michael Hirst (que antes había creado la serie Los Tudor [2007-2010]), fue claro desde el principio: no todo lo que el espectador va a ver se corresponde con la historia. La razón de este desfase entre argumento y verdad histórica es de peso: esto no es un documental, es una serie de ficción. Con todo, Hirst tuvo la dignidad de remitir los guiones a un especialista académico en la Alta Edad Media para que diera su opinión, añadiera elementos, retocara los guiones y advirtiera dónde se vulneraban las líneas rojas de la verdad histórica de manera más flagrante. El resultado ha sido una serie digna y en la que sólo en algunos momentos, saltan las alarmas ante “excesos de creatividad”. No es raro que la serie haya sido particularmente bien admitida en los países de los que los vikingos eran originarios.

¿DE QUÉ VA VIKINGOS?

Va de aventuras. Los vikingos eran aventureros. Va de combates. Los vikingos recorrieron Europa luchando y saqueando. Y va de amores y amoríos. Los vikingos tenían la sangre caliente también para esto del amor. Así que, además de pinceladas sobre la historia y la religiosidad vikinga vamos a ver todo esto. Y lo vamos a ver en grandes dosis. Así pues, si alguien no puede soportar la visión de cabezas cortas, de miembros amputados y la efusión de sangre, mejor que no aborde esta serie.

El guión sigue las peripecias de Ragnar Lodbrok, protagonista que toma en préstamos a un jefe vikingo realmente existente que vivió en el siglo IX y gobernó en Suecia y Dinamarca. Era pagano y pretendía ser descendiente de Odín. El protagonista de la serie, al igual que el personaje histórico en el que se inspira, realizaron los primeros saqueos siguiendo las rutas del Oeste (hasta entonces los vikingos solamente se habían arriesgado  saquear en las costas del Báltico) gracias a la invención de una nuevo tipo de barco, el drakar que les permitía navegar ágilmente en mar abierto.

Los éxitos de Raknar atraen inmediatamente el miedo y la rivalidad con el “conde Haraldson” (cacique de la zona, interpretado por Gabriel Byrne) generándose una cruel enemistad que convertirá a la primera temporada de la serie en una sucesión de golpes y contragolpes de los que, a la larga, Ragnar saldrá triunfante. Conseguirá unificar más y más tribus y familias y, gracias a sus cualidades de liderazgo, a su fidelidad a los viejos dioses y a su valor, se convertirá en jefe de los vikingos.

Un argumento de este tipo se sitúa entre lo legendario, lo mitológico (los guionistas se deleitan en algunas descripciones sobre la mitología nórdica) y lo épico. Tal es el sentido que han querido darle los creadores y que parece haber enlazado con esa tendencia que está apareciendo en toda Europa de adentrarse en las raíces identitarias.

VALORACION Y RECOMENDACIONES

La serie ha suscitado fans en todo el mundo. De entre todos los elementos de la serie, lo que más interés ha generado en los fans más fieles es todo lo relativo al paganismo nórdico-germánico. Como si la crisis de religión no fuera tal, sino solamente una crisis del cristianismo, muchos se han visto atraídos por la exposición de los elementos religiosos vikingos: lo que está en crisis es una religión concreta, no la mirada del ser humano hacia lo sagrado.

Sobre cómo evolucionará la serie en las 10 ó 20 entregas que todavía puede tener en 2017 y 2018, su creador ha ofreció algunas pautas: Ragnar y los suyos se orientarán hacia los viajes más audaces, pero no por ello menos históricos, realizados por los vikingos: los saqueos en el Mediterráneo, hasta Estambul y, quizás, el descubrimiento de Groenlandia y América. Todo es posible en esta serie colocada bajo el pabellón de Odín, el dios de los viajes y de la aventura.

La serie es buena, con momentos de intensidad extrema. No solamente los encuadres de todas las escenas están realizados con increíble precisión y calidad, sino que las interpretaciones son correctas y el ritmo narrativo, ágil. La fidelidad histórica en la que se encuadra la narración es lo de menos en una serie televisiva, pero cabe decir que, en lo general, se atiene a lo verídico y nunca parece ofensiva al sentido común.

Obviamente gustará a los aficionados al cine histórico y, más en concreto, a los episodios de la historia medieval. Igualmente, su carácter de cine de aventuras, encantará a los amantes de este género y las escenas de acción satisfarán a quienes pidan buenas coreografías de peleas y de batallas. Los amantes de las cinematografías europeas verán en esta producción irlandesa el signo de que Europa puede rivalizar, competir e imponerse con la industria americana, a condición de trabajar las series en su guionización, realizar los castings correctos, contar con profesionales eficientes y ser conscientes de que se trata de elaborar productos de calidad capaces de irrumpir con éxito en los mercados internacionales. Esta serie, se ha hecho con todos esos criterios. No es raro que el éxito le haya acompañado.