FICHA

Titulo original: You Me Her
Título en España:  You Me Her
Temporadas: 2 (20 episodios)
Duración episodio: 30 minutos
Año: 2016-hoy
Temática: Comedia
Subgénero: Humor
Resumen: Una pareja sin hijos que empieza a tener problemas de hastío y aburrimiento, inicia una relación sentimental a tres con una estudiante de psicología.
Actores principales: Greg Poehler, Rachel Blanchard, Priscilla Faia, Melanie Papalia, Chelah Horsdal,Jarod Joseph, Jennifer Spence, Laine MacNeil, Ennis Esmer, Jerry Wasserman,Kevin O’Grady, Sachin Sahel, Lisa Marie DiGiacinto, Yvette Lu, Marcus Rosner,Tim Zhang
Lo mejorintenta cubrir un hueco en el mundo de las series apelando al consabido triángulo.
Lo peor: el intento está hecho demasiado superficialmente.
¿Cómo verlo?: En Netflix.

Puntuación: 6,5

TRAILER DE LA PRIMERA TEMPORADA

TRAILER DE LA EGUNDA TEMPORADA

Lo mínimo que hay que saber sobre YOU ME HER

“Ya tengo una edad en la que las resacas duran 4 horas” es una de las frases que se dice la pareja protagonista, joven pero camino de la madurez, que se quieren pero que no han tenido hijos y que experimentan esa sensación de que les falta algo para alcanzar la felicidad. La frase, en sí misma, es una declaración de principios de todos aquellos que ya empiezan a no ser jóvenes pero que todavía no se han dado cuenta. Y la parte emocional siempre es la última en llegar a la madurez. Esta serie va sobre un triángulo que inicialmente los protagonistas creen perfecto y que luego resulta no serlo tanto.

¿ES PRECISO IR TAN ACELERADO EN UNA COMEDIA?

La serie tiene la virtud de la brevedad (cada capítulo dura entre 25 y 30 minutos, lo habitual en una comedia de situación), pero la entrada en materia resulta demasiado rápida. Podría ser así en una sit-com convencional, pero You Me Her no es exactamente eso, sino algo que, en principio debería ser más ambicioso: un estudio sobre los sentimientos humanos en relación al sexo y a las relaciones afectivas. Y eso es mucho más complejo que contar un chiste rápido que, a fin de cuentas, es el material con el que están hechas las sit-com.

Si los guionistas querían construir una comedia sobre tales sentimientos y el contraste entre jóvenes que lo son y jóvenes que han dejado de serlo, era preciso pisar el freno y plantear la situación que conduce a la formación de un triángulo imperfecto, de manera más serena y trabajada. Entre los dos primeros capítulos, si salvamos los 20 minutos iniciales de introducción y puesta en situación en la que se nos cuenta cómo es la vida de una pareja que lleva años casada, sin hijos y viviendo en un vecindario en el que todos los tienen, como quien tiene un utilitario o un cortacésped, otros 10 minutos destinados a relatar la vida de la que va a ser el tercer vértice del triángulo, nos quedan otros 20 minutos solamente para contarnos cómo se llega al menage à trois. Que nadie espere, pues, de esta serie una “profundización en los sentimientos”, ni una diferenciación entre sexo, amor, atracción, aquí te pillo – aquí te pago (porque la chica que ha conocido la pareja, dicho sea de paso, se dedica a la prostitución, por mucho que una “chica de compañía” se llame así, si mediante honorarios y estos incluyen revolcón, la licencia fiscal que corresponde es la de prostituta y no otra, por mal que suene a los oídos de una estudiante de psicología).

SUPERFICIALIDAD, DESPUÉS DE CELERIDAD

Puede intuirse la segunda crítica que vamos a realizar a la serie y que está implícita en lo dicho anteriormente. La celeridad con la que se ha iniciado la trama, lleva inevitablemente, a la superficialidad. Al final de la segunda entrega, advertimos que los personajes se han lanzado a la aventura del triángulo imperfecto, simplemente, por aburrimiento y por ese deseo de avanzar por territorios no explorados. Ni él ha tenido una relación con otra mujer, ni la “chica de compañía” se lo ha hecho nunca con una pareja, y la esposa, que si ha tenido alguna que otra relación lésbica, ha visto jamás a su marido en acción con otra mujer que fuera de su gusto.

La geometría y la dialéctica conceden a la forma triangular el rango de perfección: el Uno fue el principio, el Dos la contradicción (blanco-negro, abierto-cerrado, arriba-abajo), el Tres la superación (la síntesis, la reintegración en lo originario). Sólo que hay triángulos de muchos tipos y ninguno es, como exigiría la hermenéutica del triángulo, que fuera un equilátero perfecto. En primer lugar porque, en una relación triangular, los vértices son diferentes y cada uno está movido por impulsos e intereses de distinta intensidad. Además, cada uno tiene distintos ejes gravitacionales (la “chica de compañía”, por ejemplo tiene un amigo que quiere establecer con ella una relación estable, sin aventuras, ni “experiencias más avanzadas”) y, en el fondo, la pareja se quiere y se desea.

LA FASCINACIÓN DEL MENAGE À TROIS

La serie se estrenó el 10 de febrero de 2017 en Netflix-España. En EEUU el día 14 se estrenó la segunda temporada y se sabe que ya se ha firmado para una tercera. Y, sin embargo, la serie ni es desternillante, ni es una sucesión de gags trepidantes, ni siquiera tiene mesura, coherencia, pero “funciona”.

Es fácil deducir dónde está el secreto: en la fascinación que tiene lo desconocido en la sexualidad, en la posibilidad de realizar fantasías sexuales y en el “tirón” que siempre han tenido los menáge-a-trois. “Charlie Harper”, el protagonista de Dos Hombre y medio (2003-2015) que lo sabía todo sobre el sexo y el alcohol, ya se lo dijo a su hermano el fisioterapeuta: “Alan, es una fantasía sexual sobrevalorada”. Pero los guionistas de You Me Her seguramente son más jóvenes y no la han conocido, de ahí que sean capaces de estructurar una serie en función de esta práctica.

EL TRIÁNGULO DE TRES ACTORES

La “estudiante de psicología” es Priscilla Faia, actriz canadiense, joven, pero no tanto, cuenta ya 32 años, a pesar de que en la serie pasa por tener diez o doce menos. Con una corta carrera en televisión, tuvo un papel secundario en True Justice (2011-2012), miniserie de cuatro TV-movies producida e interpretada por Steven Seagal (pura testosterona y acción a porrillo) y luego en la serie canadiense Rockie Blue (2013-2015) y de ahí a You Me Her. Interpreta bien su papel dentro de las pautas impuestas por los guionistas y contribuye, junto con los otros dos protagonistas, ha hacer creíble una serie que tiene demasiado de increíble.

En cuanto a Rachel Blanchard (“Emma Trakarsky”) y Greg Poehler (“Jack Trakarsky”), cabe decir otro tanto. La primera va por los 41, igualmente canadiense y en su biografía se cuenta que actúa desde los 8 años y efectivamente consta su presencia en una veintena de producciones poco conocidas, de la que, sin duda la que llegó más lejos fue Peep Show (2007) que pasaba por ser una comedia erótica y que le valió ser candidata a una Ninfa de Oro (en el Festival de Televisión de Montecarlo) como mejor actriz de comedia. En televisión ha aparecido como secundaria en muchas series y, en concreto tuvo un papel recurrente en la primera temporada de Fargo (2014) como “Cat Nygaard” esposa del liante (Martin Freeman). Poehler, por su parte, hijo de profesores, los azares de la vida le llevaron a debutar en la escena sueca, participando en comedias teatrales. Esos mismos azares, hicieron que a su regreso a los EEUU fuera contratado para protagonizar esta serie. La pareja de actores combinan bien y, a pesar de estar en el arranque de sus carreras demuestran dominio de los personajes que les han caído en suerte.

Nada que objetar, por tanto, a las interpretaciones.

VALORACIÓN

Comedia facilona, y a ratos bobalicona, teñida de un pretencioso morbo, puede entretener a parejas con las mismas características que los personajes: parejas que llevan unos años de rodaje y en los que la vida no les aporta grandes emociones ni grandes satisfacciones y ven con cierto horror el hastío instalado en la mesa del comedor y en el sofá de ver la tele. Ciertamente en los últimos tiempos las comedias no ha sido el punto fuerte de las series televisivas (si exceptuamos, claro está, el gran sit-com Bing Bang Theory (2007-hoy). You Me Her no cubre el vacío, pero puede ayudar en momentos de tedio extremo. Los erotómanos impenitentes tendrán una serie dedicada a ellos y los tentados por el ménage-a-trois podrán juzgar si la cosa vale la pena o es como jugar a la ruleta rusa con cinco de las seis balas que caben en el tambor del revólver.