FICHA

Titulo original: Barnaby Jones
Título en España:  Barnaby Jones
Temporadas: 8 (178 episodios)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 1973-1980
Temática: Intriga
Subgénero: Detectives
Resumen: Un detective jubilado –Barnaby Jones- está preparando a su hijo para dejarlo al frente de la empresa, pero éste es asesinado y su padre reemprende el trabajo para encontrar al asesino y, de paso, formar a su nuera para que pueda sustituirlo.
Actores principales: Buddy Ebsen, Lee Meriwether, John Carter, Mark Shera, Stephen Coit, Eugene Peterson, Hank Brandt, Gary Lockwood, Bradford Dillman, Robert Hogan
Lo mejorel mensaje dirigido a los jubilados: “tú todavía sirves para mucho”.
Lo peor: se prolongó demasiado y fue decayendo
¿Cómo verlo?: En youTube se encuentran algunos episodios en inglés, otros pueden bajarse mediante programas P2P o bien comprarse directamente en DVD.

Puntuación: 6,5

PRIMER EPISODIO DE LA SERIE (REQUIEM POR UN HIJO), en inglés

EPISODIOS COMPLETOS, en inglés

TEMA MUSICAL Y PRESENTACIÓN

Lo mínimo que hay que saber sobre BARNABY JONES

Fue una serie longeva, de las más longevas de “héroes solitarios”: Cannon había durado cinco años, Banacek apenas dos, McCloud resistió siete pero produjo apenas 45 episodios, Kojak solamente pudo lustrarse la calva durante cinco temporadas, el loro de Baretta respondió al teléfono apenas cuatro, Colombo mareó la perdiz otras siete. Barnaby Jones solamente se vio superada por Mannix que, entre paliza y paliza, lució palmito ocho años y rozó las 200 entregas. El héroe, en esta ocasión, era un detective jubilado que había perdido a su hijo. La pérdida reverdeció su vocación detectivesca.

EN EL PRINCIPIO FUE CANNON

En el primer episodio de la serie aparece un personaje conocido por otra serie, haciendo de él mismo: “Frank Cannon” (William Conrad). Se titulaba Requiem por un hijo, y el detective barrigudo que ya había conocido la fortuna televisiva desde hacía dos años y disponía de una sólida fama, avaló el lanzamiento de esta serie. El episodio termina con dos colegas felicitándose por haber resuelto un caso difícil. En efecto, Barnaby era un detective veterano, más de 60 años (parecía incluso próximo a los 70, a pesar de que el actor que lo encarnaba, Bubby Ebsen, tenía 65) recién jubilado pero que, bruscamente, recibe el mazazo de que su hijo, que había heredado la agencia de detectives “Barnaby Jones – Investigative Agency”, ha sido asesinado. “Frank Cannon” avalarará y aparecerá en otros episodios de la serie.

No era ni  un “spin-off” (producto diferente al originario pero que toma algún personaje que había participado en aquel) sino más bien una “secuela” (producto que desarrolla una parte de un universo anterior y se da posteriormente al producto originario: en este caso, Barnaby Jones desarrolla la relación con Cannon). Estos términos todavía no habían hecho fortuna entre los aficionados a las series de principios de los años 70, así que la introducción de un personaje conocido en el arranque de una nueva serie, era algo inédito hasta entonces y sirvió para que la serie contara, desde el inicio, con el amplio potencial de espectadores que seguía las aventuras de “Frank Cannon” a modo de “suelo mínimo” de audiencia.

UNA SERIE MUY BIEN ARROPADA

El intento se mostró eficiente y, desde el principio, una serie que no parecía tener mucho “punch” a la vista de que el protagonista era una jubilado, se convirtió en una de las series estrella de la CBS por la que desfilaron los rostros más conocidos de la televisión de aquellos años a modo de estrellas invitadas (Leslie Nielsen, Jack Cassidy, Jakie Coogan, Ida Lupino, Richard Anderson, GeorgeMaharis, Nick Nolte, Stefanie Powers, etc)  y sirvió para que otros, hasta entonces completamente desconocidos, empezaran a ser rostros familiares en la pantalla e incluso en la historia del cine  (Larry Hagman, David Hedison, James Woods, Sean Penn, Tommy Lee Jones, Morgan Fairchild, on Johnson, Vera Miles, Daniel Travanti, Susan Sullivan, etc, etc).

De todas formas, el peso de la serie recayó, semana tras semana, en sus protagonistas: Bubby Ebsen en el papel de venerable jubilado “Barnaby Jones”, Ann Lee Meriwether como “Betty Jones”, nuera del protagonista, esposa del fallecido “Hal”, hijo de “Barnaby” y detective en ciernes que ayudaba a su suegro en las investigaciones. Cabe decir que la Meriwether fue una de las mujeres más hermosas de su tiempo. Había sido Miss América en 1955 y luego entró en el mundo del cine obteniendo el papel de “Catwoman” en la película Batman (1966). Se dice que su sola sonrisa le abría cualquier puerta. Además, entre el tiempo en el que dejó los concursos de belleza y su estreno en el cine, diez años después, se había dedicado a estudiar actuación. En la serie tenía una compenetración muy buena con el protagonista hasta el punto de que éste pasó a ser una de sus grandes amistades. Meriwether siguió en activo en los años 80 y apareció como artista invitada en Melrose Place (1992-1999), demostrando que seguía en forma. Luego fue una de las protagonistas de Los Monters hoy (1988-1991) en la que desempeñaba el mismo papel que Ivonne de Carlo en la serie histórica Los Monsters, es decir, la madre de la horrorosa familia.

¿QUIÉN ERA BUDDY EBSEN?

El actor elegido para encarnar al detective jubilado y reintegrado al servicio, no era otro que el veterano Buddy Ebsen (1908-2003) que llevaba en activo desde 1928, primero como bailarín y luego, ya en el equipo de la Metro como actor de musicales junto a Judy Garland (Broadway Melody of 1938) y varias con Shirley Temple. Empezó a filmar el Mago de Oz (1939) en el papel de Hombre de Hojalata, pero una inoportuna alergia al polvo de aluminio le apeó de la producción cuando había rodado los números musicales. Tras el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial volvió a los escenarios y empezó una carrera televisiva que lo hizo rostro habitual de muchas series (entre ellas Bonanza, Maverick [1957-1962]) alternándolo con sucesivos trabajos en el cine (Desayuno con diamantes [1961]), hasta que protagonizó Los nuevos ricos (1962-1971), popular sit-com que lo elevó a la cúspide de su carrera. Y luego vino, aprovechando el tirón, Barnaby Jones.

Estaba claro que se le había elegido para este cometido por tres motivos: su aspecto físico, propio de un jubilado, su buen hacer demostrado en una carrera previa, discreta pero sólida y su encanto para la audiencia televisiva demostrado a través de series anteriores.

¿QUÉ PODEMOS PENSAR DE BARNABY JONES?

A pesar del arranque que tuvo, con “Frank Cannon” como propulsor y un planteamiento inédito (jubilado vuelve al trabajo para aclarar la muerte de su hijo), pronto la serie se configuró como cualquier otra del mismo estilo (el “héroe solitario” que investiga casos criminales). En algunos momentos la serie casi podía ser considerada como una precuela de los diversos CSI: “Barnaby” se fija en los pequeños detalles, una mancha de barro, una huella desdibujada, un alimento inesperado en el estómago de un fiambre. El riesgo de monotonía y de que pareciera un dejá vu fue conjurado por los guionistas que introdujeron a la nuera del detective como especie de becaria aventajada y eficiente ayudante del jubilado, luego en la cuarta temporada aparecería otro familiar integrándose en el equipo de investigación “JR”, interpretado por Marcos Shera, presente en 93 episodios. Su papel fue creciendo a medida que Ebsen iba siendo más mayor y achacoso. En las dos últimas temporadas estamos lejos de la primera en la que “Barnaby” era el protagonista único e indiscutible y Meriwether, la segundona de buen ver y pocas líneas de texto. En realidad, hacia el final de la serie, los tres protagonistas habían adquirido una importancia igual.

Pero la serie declinó: había gustado especialmente a los abueletes y jubilados y el tiempo se fue encargando de mermar sus filas. Los nuevos jubilados querían seguir manteniéndose jóvenes y se estaban entregando en masa –como otros grupos sociales- a los culebrones que entonces empezaba a producir la televisión norteamericana, a partir de Dallas (1978-1991). Murió finalmente por falta de audiencia y también porque la fórmula del protagonista elevado al rango de “héroe solitario” ya había periclitado.

Si hoy fuera de nuevo emitida, lograría seguramente nuevos espectadores también en el mismo grupo sociológico: abuelos, jubilados, que se sienten jóvenes y capaces de decir mucho y hacer más. La serie, ha conservado un punto de actualidad e interés, a pesar de que los guiones no eran ninguna maravilla, sino bastante clónico en relación a las series similares.