FICHA

Titulo original:  Unsere Mütter, unsere Väter
Título en España:  Hijos del Tercer Reich
Temporadas: 1 (3 episodios)
Duración episodio: 90 minutos
Año: 2013
Temática: Drama
Subgénero: Político, Bélico
Resumen: Cinco jóvenes alemanes de orientaciones completamente diferentes que creen que la guerra terminará en unos meses y hacen la promesa de reencontrarse. Pero las circunstancias van en dirección opuesta y nada será como habían previsto.
Actores principales: Volker Bruch, Tom Schilling, Katharina Schüttler, Miriam Stein, Ludwig Trepte, Mark Waschke, Maxim Mehmet, Henriette Richter-Röhl, Götz Schubert, Christiane Paul,Bernd Michael Lade, Sylvester Groth, Alina Levshin, Hildegard Schroedter, Karina Plachetka
 Lo mejorel espectador simpatiza inmediatamente con los jóvenes al margen de su orientación política
Lo peor: algunos tópicos habituales en series “de guerra”.
¿Cómo verlo?: Se emite en Canal+ Series.

Puntuación: 7,5

Trailer en castellano

Escena bélica en castellano

Lo mínimo que hay que sobre HIJOS DEL TERCER REICH

En los años 80, Ernest Nolte y Jüngen Habermas se enzarzaron en una polémica que se ha conocido como “la querella de los historiadores”. La intención del primero era reformular la historia del Tercer Reich. El artículo que dio lugar a la polémica se llamó Un pasado que se resiste a pasar. Treinta y tantos años después, el mismo título podría utilizarse. Resulta curioso constatarlo pero en Alemania apenas se han realizado reflexiones sobre aquellos años, más allá de las impuestas en los procesos de desnazificación de la postguerra. .

NUESTROS PADRES Y NUESTRAS MADRES

El título original de la miniserie era Unsere Mütter, unsere Väter (nuestros padres, nuestras madres) que en España se juzgó adecuado cambiar por el de Hijos del Tercer Reich. La narración empieza en el Berlín de 1941. Hace año y medio que ha empezado la guerra y, según la creencia general y a la vista de las victorias que se habían sucedido hasta ese momento, el conflicto debería acabar en breve con la destrucción de la Rusia soviética y el armisticio con Inglaterra. Los cinco jóvenes son una enfermera muy susceptible a la propaganda oficial, dos hermanos que son soldados del frente (un oficial y un soldado raso), una aspirante a cantante y un modisto judío. Todos ellos se conocían desde la infancia y se apreciaban sinceramente. La miniserie narra sus vidas desde aquel último encuentro en el que prometen volver a verse en la Navidad siguiente hasta que logran hacerlo tras el final de la guerra. Ni ellos son los mismos, ni Alemania es la misma. Solo tres han logrado sobrevivir, “Wilhelm”, el original, “Viktor”, el sastre judío y “Charlote” la enfermera. El primero, además, ejerce como narrador de la historia.

Si lo que se pretendía era realizar un fresco sobre la juventud en el Tercer Reich, la miniserie es altamente satisfactoria, a condición de no olvidar que en el grupo falta el “nazi fanático”. En efecto, “Charlote” aparece como la más propensa a asumir las consignas del régimen pero relativas a su profesión de enfermera y al “orgullo de la mujer alemana”. “Wilhelm” ejerce de militar al estilo prusiano, disciplinado, abnegado, preocupado por las cuestiones de honor. Su hermano es pacifista y poco dotado para el combate, apolítico, por lo demás. La obra chica, “Greta” sólo quiere ser cantante, carece de ideología y le importan un pito las ideologías. Y en cuanto al judío difícilmente hubiera podido ser miembro de las juventudes hitlerianas que ya durante el tiempo en el que el partido nazi estuvo en la oposición, era la organización juvenil más fuerte del país. Además, en los últimos meses de la guerra el peso y la responsabilidad de la defensa del territorio alemán correspondió a las dos organizaciones más fanatizadas del régimen: las SS y las Juventudes Hitlerianas. Así que esta omisión constituye un menoscabo para poder valorar la intención histórica de la serie.

POLÉMICAS

Pocas miniseries como esta han tenido tantos detractores tan extremos y tantos defensores. Los primeros le han achacado especialmente que la resistencia polaca (en la que se integra el sastre “Viktor”) es presentada como “antisemita” (de hecho, el propio “Viktor” es expulsado de sus filas por ser judío). Ahora bien, examinando lo que nos dice la historia, se comprueba que el antisemitismo estaba mucho más extendido en la Polonia de los años 30 que en el Tercer Reich y que, incluso, los judíos polacos tendían a huir a territorio alemán. Incluso hoy, el antisemitismo está presente en Polonia. Así que el argumento es falaz. Se achacó también a la cinta el no pasar de una condena moral al hitlerismo: pero es que la película no se filmó con un afán antifascista, sino como un reflejo de la sociedad alemana de la época, huyéndose deliberadamente de los modelos “extremos”. Algunos se quejaron de que los protagonistas no pidieron “perdón”: pero es que la película se centra en “alemanes”, no en “nazis”.

En cuanto a los defensores han alabado sus cualidades técnicas, su valor narrativo y el testimonio que ha dado de una época que, por lo demás, no fue fácil para nadie y especialmente para unos jóvenes que apenas habían salido de la escuela.  A esto se une una coherencia en el relato, un ritmo narrativo que no desciende en ningún momento, unos efectos especiales aceptables para dar unas diestras pinceladas sobre lo que es una guerra y una actuación rigurosa de todos los protagonistas.

VALORACIÓN DE CONJUNTO

El joven alemán de aquellos años queda humanizado y reintegrado a una dimensión muy distante del monstruo asesino sediento de sangre. Quizás el “pasado” al que aludía el historiador Ernest Nolte “empiece a pasar”. Que recordemos, ésta y la película de postguerra, El Puente (1959, Die Brücke), son las únicas producciones que han contemplado la historia de la Segunda Guerra Mundial desde el lado de los jóvenes alemanes (a la que habría que sumar la más que notable película de homenaje a los tripulantes de los submarinos, El submarino (1981, Das Boot). No se trata, por tanto, de un producto que se prodigue en la cinematografía alemana.

Una miniserie que lleva 270 minutos verla y que, además de sus cualidades narrativas y de su estética perfecta, toma el pulso de la cinematografía alemana. Gustará a todos los que les guste el cine bélico y sólidos dramas de jóvenes. En 2014 recibió un premio Emmy a la mejor serie de televisión, lo que debería bastar para establecer su calidad e interés para todos los públicos.