FICHA

Titulo original:  The Man in the High Castle
Título en España:  El hombre en el castillo
Temporadas: 1 (10 episodios)
Duración episodio: 60 minutos
Año: 2015
Temática: Ucronia política
Subgénero: Thrailer
Resumen: Los japoneses y el Tercer Reich han vencido la guerra y dominan el territorio norteamericano en donde se ha ido desarrollando un fuerte movimiento colaboracionista y una no menos fuerte resistencia.
Actores principales: Luke Kleintank, Arnold Chun, Alexa Davalos, Bernhard Forcher, Joel de la Fuente,Rupert Evans, Lee Shorten, Mayumi Yoshida, Steve Byers, Daisuke Tsuji, Aaron Blakely, Rufus Sewell, DJ Qualls, Michael Gaston, Yuki Matsuzaki, Chelah Horsdal,Tao Okamoto
 Lo mejorla idea.
Lo peor: reiteración de tópicos
¿Cómo verlo?: En 2016 ha sido la punta de lanza de Amazon en su implantación en España.

Puntuación: 6

TRAILER EN INGLÉS 1ª TEMPORADA

TRAILER EN INGLES 2ª TEMPORADA

Lo mínimo que hay que saber sobre EL HOMBRE EN EL CASTILLO

Había varios elementos que hacían de esta serie un producto interesante: el primero de todos ellos que fuera producido por Ridley Scott. Scott ha demostrado a lo largo de su carrera que sabe lo que le gusta al público (Blade Runner [1982] fue denostada por la crítica pero amada hasta el delirio por el público). El segundo, que se basaba en una novela de éxito de un autor, Philip K. Dick a quien el cine debe la inspiración original para guiones de películas como Blade Runner, Minority Report [2002] o Desafío total [1991]. Y finalmente, porque la idea de que los EEUU hubieran perdido la guerra y su territorio fuera una colonia germano-japonesa, supone un planteamiento original. Además, se unía el hecho de que permitía conocer a Amazon que hasta hace poco resultaba inédita en España.

EL RELATO DE DICK Y LA PELÍCULA DE SCOTT

La novela cumplirá este 2017 los 55 años. Publicada en 1962, ubicaba la trama 15 años después de que Alemania, Japón y sus aliados hubieran vencido en la Segunda Guerra Mundial. Así pues se trata de lo que se llama “relato ucrónico” y que se entendería mejor si simplemente se hubiera llamado “novela histórica alternativa”, es decir, trama desarrollada en un pasado que no es exactamente como el que los datos históricos nos dicen que fue, sino de una forma distinta a la que conocemos. Dick escribió cuando los veteranos del desembarco en Normandía y de los bombardeos sobre Alemania ya habían sido olvidados, los de Correa se lamían las heridas y algunos militares enviados por Kennedy preparaban las maletas para ir a Vietnam.

No era la primera vez que la posibilidad de una victoria germano-japonesa llegaba al mundo de la literatura. Patria de Robert Harris o Hitler victorioso de Gregory Benford, iban en la misma dirección. Patria, además, estaba ambientada casi en los mismos momentos (1964) y fue llevada al cine en 1994, interpretada por Rutger Hauer y Miranda Richarson. Hitler acababa de cumplir 75 años, mientras que un policía de la Gestapo investiga un caso criminal que termina teniendo implicaciones políticas. La película tuvo cierto impacto en el tiempo que permaneció en cartel, pero se olvidó pronto.

En lo que se refiere a series televisivas, para 2017 está anunciada la serie SS-GB basado en la novela escrita en 1976 por Len Deigthon. Aquí también veremos a las potencias del Eje como vencedoras de la guerra, al rey de Inglaterra hecho prisionero y a Churchill herido de un disparo. Aquí también un crimen investigado por un policía lleva al descubrimiento de una trama mucho mayor en relación con la industria atómica inglesa codiciada por los alemanes… Así pues, el tema está de moda.

EL TÓPICO UCRÓNICO

En la novela de Dick la costa este de los EEUU está ocupada por los alemanes y la oeste por los japoneses. En el centro permanecen algunos Estados independientes. La novela ganó el Premio Hugo. Lo sorprendente es que estos premios se conceden a las mejores novelas de ciencia ficción y aquí no hay nada similar. La novela parte del asesinato de Roosevelt en 1993 (el mismo año en el que Dick publicó la novela, JFK había resultado realmente asesinado) y, primera mentira, este asesinato evita que el país se recupere de la Gran Depresión.

En realidad, no fue Roosevelt ni su New Deal el que hizo que los EEUU se recuperaran (en 1939 la economía norteamericana distaba mucho de haber superado los años duros de la crisis), sino la 2a. Guerra Mundial lo que puso en marcha de nuevo las fábricas norteamericanas. No es raro que en la película de Scott esta parte se obvie y todo comience con una escena de acción sobre la “resistencia”. Hitler, aquejado de “sífilis cerebral”, es sustituido por Martin Borman, se han producido genocidios masivos de judíos y negros, el Mediterráneo ha sido desecado (una catástrofe ecológica no estaba de mas, especialmente en el Mare Nostrum mussoliniano), y Japón anda a la conquista de América del Sur. Para colmo, los alemanes terminan planificando un ataque nuclear sobre el Japón…

La intencionalidad del libro y de la serie de Amazon es mantener vivo el fantasma del nazismo cuando han pasado 80 años de su derrota y desaparición. Y si alguien pregunta por qué, la respuesta es siempre “para que no vuelva a repetirse”. Resulta a estas alturas algo tópico recurrir a esta temática, 80 años después de haber concluido, cuando los tiempos modernos son pródigos en masacres, males absolutos y psicopatías. De ahí que podamos decir que se trata de una temática tópica y poco original. Mas interesante hubiera sido el presentarnos un mundo del 2022 en el que Bin Laden hubiera transformado la Casa Blanca, el Capitolio y el Pentágono en mezquitas, implantado la sharia y elevado al rango de “presidente mundial”, mientras que el Al Quaeda era su milicia y el DAESH su élite. Cada época tiene a su “malvado” y malvado es siempre aquel que ha perdido una guerra.

LA SERIE Y SU VALORACIÓN

Dejando aparte un guión demasiado forzado y escenas todavía más recurrentes, lo cierto es que la serie reconstruye el clima de San Francisco y Nueva york en los años 60. Tiene gracia, por ejemplo, que los coches que aparecen no son los que circulaban habitualmente en aquellos años por esas ciudades, sino los fabricados en Europa (se ven algunos Fiat 600, Citroen 2 CV, etc). La ambientación es el gran activo de esta serie y el mayor elogio que puede hacérsele es que merecería un Oscar. Todo lo demás, falla.

Ni siquiera la imagen de los nazis malvados está bien aprovechada. Y lo que es peor, la serie va descendiendo de ritmo y de interés a medida que avanzan los episodios. La historia no está bien contada, los personajes no son más que tópicos del bien o del mal, identificados pobre y apresuradamente como la “resistencia” o de la “ocupación”; quizás llama la atención algún policía norteamericano con brazalete nazi que en lugar de emprenderla a estacazos con el conductor de un camión que ha detenido, se muestra simpático, solidario y bondadoso. Luego, claro está, resulta que el presunto camionero es uno de la Gestapo infiltrado y, por tanto, el policía pasa en el subconsciente del espectador, del rango de “solidario” al de “gilipollas”. Y el giro final, resulta, no por esperado y previsible, menos decepcionante y falto de originalidad.

Lo peor, quizás, sea que los recursos de la novela original, en su totalidad, ya han sido utilizados en la primera temporada, con lo que la segunda no pasará de ser una historia sentimental –a la vista de los personajes supervivientes- con una ensalada de tiros de trasfondo. En 10 episodios bastaba y sobraba para trasladar la novela de Dick que, por lo demás, no era el mejor relato que escribió.

Los tonos oscuros en los que se ha filmado la película tienden a reforzar la idea de que los protagonistas viven una situación angustiosa. Las viviendas son sótanos de paredes descarnadas, lúgubres y asfixiantes. La América que perdió la guerra, por lo visto, es algo parecido a la Detroit de nuestros días. En realidad, el problema no está tanto en la película de Scott como en la novela de Dick: simplemente, era de alcance modesta y en absoluto comparable con la que dio lugar a Blade Runner o a Desafío total. Si Amazon Prime Video ha pretendido irrumpir con fuerza en el negocio del streamming sin duda ha pretendido que los damnificados de la crisis del 2007 (que ha extendido la pobreza y el subempleo en EEUU como una mancha de aceite) responsabilicen a los nazis de su situación. Intención ingenua porque, precisamente, de la misma forma que la crisis del 29 no la resolvió Roosevelt, la de 2007 no la causaron los nazis sino los que vencieron a los nazis en 1945.

Las interpretaciones son poco memorables y no dejarán huella. La serie merece un 10 para los escenógrafos, un cinco pelado para el guión original de las que han derivado unas interpretaciones poco matizadas y adaptadas a la capacidad y profesionalidad de cada actor. La dirección, rutinaria y los efectos especiales modestos. En su conjunto, poco más que aprobado.