FICHA

Titulo original: Aventures of Superman
Título en España: Aventuras de Sperman
Temporadas: 6 (104 episodios)
Duración episodio: 30 minutos
Año: 1952-1958
Temática: Ciencia  Ficción
Subgénero: Superhéroes
Resumen: Un niño salvado in extremis de la destrucción del planeta Krypton, llega a la tierra habiendo adquirido superpoderes. Asume la identidad de “Clark Kent”, un periodista de El Globo en la ciudad de Metropolis.
Actores principales: George Reeves, Noel Neill, Phyllis Coates, Jack Larson, Robert Shayne, Tristram Coffin, Rick Vallin, John Hamilton, Ben Welden, Dabbs Greer, Sam Flint, Selmer Jackson, Herb Vigran, Joi Lansing, Phil Tead, Billy Nelson, Richard Reeves, Aline Towne, Sid Tomack, Edmund Cobb, Paul Fix, Tom London, Anthony Caruso, Ruta Lee, Sterling Holloway, Elizabeth Patterson, Bill Kennedy
Lo major: la actuacion de George Reeves
Lo peor: efectos especiales infantiles
¿Cómo verlo?: se vende en Amazon en format DVD

Puntuación: 7

TRAILER EN BLANCO Y NEGRO

TRAILER EN COLOR

Lo mínimo que hay que saber sobre LAS AVENTURAS DE SUPERMAN

Fue la primera vez que la figura de Superman se llevó al cine y quizás fuera la ocasión en la que mejor se trasladó el espíritu inicial del cómic. A pesar de que los efectos especiales no estuvieran particularmente bien desarrollados o de que el protagonista tuviera una edad que no se correspondía exactamente a la que le habían atribuido los creadores del cómic juvenil, e incluso de que la ropa que utilizaba pareciera casi un jersey tricotado por la abuela, lo cierto es que la serie resultó digna, entretenida y satisfizo a los seguidores del cómic.

LA CRISIS DEL 29, COMO ORIGEN DE LOS SUPER-HÉROES

En 1938 Jerry Siegel y Joa Shuster entregaron el primer relato gráfico en la que aparecía la figura de Supermán, el “hombre de acero” que había llegado a adquirir poderes extraordinarios durante el viaje que lo trajo de su planeta natal hasta la Tierra.  Sin embargo, lo habían ideado cinco años antes mientras vivían en Cleveland. El éxito fue extraordinario. Por una parte, la opinión pública empezaba a estar interesada por las noticias que aparecían sobre ensayos de cohetes, elemento que los guionistas de seriales radiofónicos y de novelas habían utilizado para empezar a hablar de viajes interplanetarios. La ciencia ficción estaba en sus albores, pero por sí misma resulta imposible explicar el éxito que tuvo el cómic originario que iniciaría.

Como curiosidad, cabe añadir que, inicialmente, el relato se entregó con el nombre de “El reino del Super-Hombre” y la figura distaba mucho de ser la que un poco más tarde se popularizó. En la primera entrega (1933) el protagonista era calvo y dotado de poderes telepáticos, malvado, su intención era dominar al mundo. Ciertamente, tenía un alter ego, que era casi una caricatura. Los modelos para diseñar al protagonista y a su avatar camuflado fueron el actor de películas de aventuras Douglas Fairbanks y el actor cómico Harold Lloyd. Metrópolis era la cuidad creada por el director alemán Frits Lang y el propio nombre de Superman había surgido de combinar el nombre y el apellido de los actores Clark Gable y Kent Taylor, famosos en la época. Pero esto solo denota que a los creadores les interesaba el cine y no explica el éxito del personaje que fue remodelado en 1938 y lanzado con rasgos parecidos al que se hizo famoso en los años 50 a través de esta serie televisiva.

En efecto, la intención inicial con la que Siegel y Shuster crearon al personaje con rasgos de villano (que luego heredaría Lex Lutor en la versión definitiva) era inseparable del origen judío de ambos, del triunfo del nacional-socialismo en Alemania ese mismo año (1933) y de la orientación nietzscheana que generalmente se atribuía a la ideología hitleriana. Sin embargo, ambos dibujantes comprobaron que un personaje dotado con superpoderes  resultaba extremadamente atractivo. La crisis de 1929 hizo todo lo demás.

En efecto, si bien en un primer momento, el cómic pasó desapercibido, pronto la figura de alguien que destacara por encima de la masa y que realizara proezas sobrehumanas se convirtió en arquetipo de lo deseable para el público norteamericano gravemente afectado por la crisis de 1929 que en 1938 todavía distaba mucho de haber concluido y que ni las promesas del presidente Roosevelt ni su “new deal” habían conseguido superar. EEUU necesitaba un “protector” y los norteamericanos tener una esperanza. En aquel momento, el sentir de la población norteamericana era aislacionista, no les interesaba en absoluto intervenir en asuntos internacionales y, en especial, a través del célebre aviador Charles Lindbergh, existía un movimiento de admiración hacía la forma con la que el Tercer Reich había resuelto los problemas económicos y llegado al pleno empleo. Un villano inspirado por el nazismo no parecía ser el personaje que necesitaba la sociedad americana. De ahí que en 1938 adquiriera los rasgos de un defensor de la sociedad, travestido en hombre normal, anónimo, como “Clark Kent”, movido por el deseo de hacer el bien y cuya verdadera personalidad era lo que todo norteamericano hubiera deseado ser en aquel momento: un super-héroe.

DEL LARGOMETRAJE A LA SERIE

En 1951 Robert L. Lipert intentó realizar un largometraje sobre el personaje de Superman. Era una película en blanco y negro de 60 minutos que fue suspendida a mitad del rodaje. Ese año, la marca de cereales Kellog’s había esponsorizado un serial radiofónico sobre Superman que tuvo un éxito abrumador del que partió la idea de aprovechar lo realizado en el largometraje frustrado para lanzar una serie televisiva que sería también avalada por Kellog’s. Fue así como se lanzó la serie que resultaría ser un éxito.

En las primeras temporadas no se disponía de mucho presupuesto, todas las escenas en las que los personajes vestían normalmente se realizaban una tras otra para evitar perder tiempo en los cambios de vestuario y, aquellas otras en las que aparecía Superman se filmaban igualmente de corrido. Este sistema creaba confusiones, hacía que frecuentemente utilizaran los mismos decorados para escenas que no tenían nada que ver, y apenas se realizaron escenas fuera de los estudios. El protagonista ganaba la mediocre cifra de 2.500 dólares por episodio y el resto considerablemente menos y, para colmo, dado que las dos primeras temporadas se rodaron en blanco y negro, el uniforme de Superman era marrón y gris para que pudieran distinguirse en pantalla…

FORMATO Y ACTORES

La serie se orientó hacia un público infantil y juvenil. Era la típica filmación de serie B, con muchas escenas de acción, malvados omnipresentes, violencia y muertos. Superman no era conocido por los delincuentes, tratándose de un personaje semiclandestino del que nadie sabía gran cosa. La parte cómica correspondía a “Jimmy Olsen”, el joven periodista del Dayle Planet. En cuanto a los malvados, cada vez se separaban más de los gánsters realmente existentes. A medida que avanzó la serie, aumentó la idealización de Superman, los rasgos imposibles de los villanos y se fue atenuando la carga de violencia, aumentándose los aspectos propios de la ciencia ficción.

El papel de Superman había sido asumido por George Reeves un actor que en el momento de encarnar al personaje tenía casi 40 años. Se había significado en películas de serie B en los años 40 y westerns (protagonizó a Hopalong Cassidy en cinco ocasiones). Cuando se le ofreció el papel de Superman en 1951 distaba mucho de ser un actor de éxito. Ni siquiera le gustó el papel pero eso le permitía salir adelante sin angustias. Cada semana se filmaban dos episodios y se le pagaba por hora de producción. Sin embargo, el éxito de la serie, le proporcionó renombre y fue requerido para que trabajara en películas que tuvieron éxito en la época como De aquí a la eternidad. En 1959 apareció muerto con un tiro en la cabeza. Al parecer se había suicidado después de una noche alcohólica en la que discutió con unos amigos y vecinos. En esa época, Reeves se mostraba profundamente insatisfecho con el personaje, advertía de los riesgos de verse encasillado en un tipo de papel muy específico que ponía en vía muerta su carrera profesional y que, para colmo, no le reportaba excesivos beneficios económicos.

VALORACIÓN DE CONJUNTO

Vista con más de medio siglo, la serie se nos muestra como un producto de las posibilidades cinematográficas de la época. No está mal realizada, pero si se nota la falta de medios económicos y la rapidez con la que fue filmada. Es, por lo demás, cine infantil y juvenil para un público que hoy ya no existe. No hay nada que pueda asimilar esta serie a las traslaciones posteriores que tuvo el personaje de cómic a partir de los años 80. Y, sin embargo, la serie es entretenida y no solamente para coleccionistas de reliquias cinematográficas. Muestra cómo se hacía la televisión en aquella época y es, en cualquier caso, y a pesar de las limitaciones, una serie digna. Verla es hoy un acto obligado para nostálgicos y admiradores de Superman, así como para adictos a las series de super-héroes: así empezó todo.