Ficha

Título original: Una chance de trop.
Título en España: Última oportunidad.
Temporadas: 1 (6 episodios – miniserie)
Duración episodio: 52 minutos
Año: 2015.
Temática: Thriller.
Subgénero: Secuestros.
Tema: Una familia feliz es asaltada: el marido muere asesinado, la mujer resulta herida y la hija de ambos secuestrada.
Actores: Alexandra Lamy, Pascal Elbé, Lionel Abelansk, Charlote des Georges, Hippolyte Girardot, Didier Flamand, Frédérique Timont, Lionnel Astier, Samira Lachhab, Francisco Renaud, Fanny Vaette, Sébastien Libessart, Arièle Semenorff.
Lo mejor: la interpretación de Alexandra Lamy…
Lo peor: la ineficacia policial.
¿Cómo verla?: Fue emitido por TVE y puede verse en el enlace indicado.
Puntuación: 7,5

CLIPS

Todo lo que hay que saber sobre ÚLTIMA OPORTUNIDAD

El 23 de agosto e 2016, TVE emitió el último episodio de la serie francesa Una chance de trop. La serie tuvo una buena acogida por parte del público español mientras que en Francia supuso un verdadero éxito de masas. A pesar de que la serie se ha desarrollado a partir de la novela del escritor norteamericano Harlan Coben, los guionistas franceses han sabido imprimir el ritmo y los rasgos propios del “género negro” francés. Tales características son: el seguimiento del trabajo policial de manera destacada, una mayor profundización psicológica de los personajes, cierta poesía que está ausente en las variedades anglosajonas y nórdicas y, finalmente, un ritmo frenético en la acción. Con este bagaje surgió y con actores de la talla de Jean Gabin, Alain Delon, Jean Paul Belmondo, o Lino Ventura, surgió toda una granizada de películas de género negro que cubrió las décadas 50-70. Donde ha habido mucho siempre queda algo, dice el viejo refrán español. La serie Última oportunidad lo confirma.

TEMÁTICA: SECUESTRO DE NIÑOS 

La serie, Inicialmente, nos muestra a un matrimonio francés con una niña de pocos meses que vive felizmente y con cierto nivel de comodidades. Ella es médico en un hospital. Bruscamente, una mañana, en su hogar, ella recibe un disparo. Cuando despierta después de una semana en coma, conoce que su vida ha saltado en pedazos: su marido ha sido asesinado y su hija desaparecida. A partir de aquí, la protagonista hará todo lo posible por encontrar al bebé, pagará el rescate que se le ha pedido, pero sin que le devuelvan a su hija. Es solamente, a partir del cuarto episodio cuando se empezará a intuir qué está detrás de todo el episodio: dos años después del secuestro, cuando el caso ya ha sido archivado por la policía, los secuestradores vuelven a ponerse en contacto con la doctora para pedir un nuevo rescate.

La miniserie compuesta por seis entregas está realizada en clave de thriller. Existen tres grupos de protagonistas: la doctora con su entorno familiar (sus suegros) y social (un antiguo amante, sus compañeros de trabajo); los policías que llevan adelante la investigación y que, a ratos sospechan de ella y en otros la exoneran; y la banda de delincuentes, sobre los que, a medida que avanza la serie, iremos conociendo cada vez más detalles.

El desarrollo de las escenas nos permite conocer muchos entornos parisinos: la explanada del Trocadero, el entorno de la Torre Eiffel, Montmartre y el Sacre Coeur, y barrios acomodados de la capital. Los encuadres y la fotografía son de mucha calidad.

ORIGEN DE LA SERIE

En 2003, el escritor norteamericano Harlan Coben publicaba la novela Última oportunidad (No Second Chance), publicada en España por la editorial RBA en su colección Serie Negra. Coben es un autor norteamericano especializado en relatos de suspense y novelas de misterio. Inicialmente, publicó relatos convencionales, pero a partir de 1995 se lanzó de lleno en la novela negra y poco después, una de sus obras, No se lo digas a nadie, fue llevada al cine por Guillaume Canet (Ne le dis à personne, 2006) que tuvo críticas muy favorables pero escasa repercusión fuera de Francia. El experimento, contribuyó a demostrar que las tramas de Coben podían llevarse al cine con facilidad. La única limitación sería que sus tramas transcurren habitualmente entre Nueva York y Nueva Jersey. Pero no es difícil cambiar el perfil de estas ciudades por la estética parisina.

La serie fue encargada por la cadena TF1. François Velle se encargó de la dirección. En los útimos años, Velle ha dirigido varias miniseries para televisión: Doc Martin (2013), Jusqu’au dernier (2014) Saison 8 de bones (2010-2013), y cinco episodios de la serie norteamericana Bones (2005-hoy). También asumió la adaptación de la serie y su realización.

ACTORES

El papel principal, “la doctora Lambert”, está asumido por Alexandra Lamy. Su éxito deriva de su papel protagonista en la serie francesa Un gars, une fille que se emitió entre 1999 y 2003. Se trataba de una serie cómica con mini episodios de apenas 8 minutos de duración e la que se emitieron 485 entregas. Una sit-com que nos mostraba la vida cotidiana de una joven pareja francesa (“Chuchou” y “Lulou”), en la que cada entrega constituía un gag filmado sin movimiento de cámara. Su partener en esta serie fue Jean Dujardin que terminó formando con ella una pareja real. Aquí, en un registros completamente diferente, Alexandra Lamy demuestra que, además de la comedia, su interpretación también resulta creíble y especialmente dramática en el género negro. Su trabajo ha sido recompensado en varias ocasiones con prestigiosos premios de la cinematografía francesa.

La doctora Lambert” encuentra apoyo y complicidad para buscar a su hija en un antiguo amante suyo, papel desempeñado por Pascal Elbé, rostro popular de la cinematografía francesa. Ha participado en una treintena de películas la mayoría de las cuales han tenido poca repercusión fuera de Francia, tratándose de thrillers de acción, comedias y películas ligeras, trabajos alternados con apariciones en TV-movies.

Pero, sin duda, el rostro más conocido de los que aparecen en la serie es el de Hippolyte Girardot el origen de cuya carrera como actor se remonta a 1973 y sus apariciones en televisión son cada vez más frecuentes. Lo hemos visto recientemente en Marseille, junto a Depardieu y en el cine en Reina Cristiana, la mujer que fue rey (2015) y, anteriormente, a las órdenes de Costa Gavras en El capital (2012). Se trata de un actor sobrio, acaso uno de los más conocidos actores de reparto en la escena francesa, que en esta serie asume el rol de jefe del grupo policial encargado del caso. Es brillante su personaje, casi lo ignoramos porque pensamos que cumple con el guión, pasa a ser esperado, a medida que avanzan los capítulos. Su sentido del humor con cuatro palabras te invita a pensar…”lo quiero en mi equipo”.

VALORACIÓN

El efecto thriller va aumentando a medida que avanza la serie. No siempre los diálogos y las situaciones son creíbles, ni están bien resueltas, pero, en cualquier caso, el espectador tiende a no fijarse mucho en estos fallos, a la vista de que el director ha conseguido contagiarle la angustia de la madre en busca de su hija. La interpretación de Alexandra Lamy es particularmente buena y lo único que cabría decir es que el grupo de “malos” hubiera podido estar mejor trabajado en sus rasgos y actividades. Así mismo, se perciben algunos matices no suficientemente adaptados de la novela original y de la traslación (los policías franceses no actúan como los norteamericanos, ni el papel de los suegros de la “doctora  Lambert” es particularmente creíbles (millonarios con dificultades para reunir dinero para el rescate).

Pero si hacemos abstracción de estos errores, el resultado final es satisfactorio y el espectador se engancha con facilidad a una miniserie que puede verse con la sensación de que a medida que avanza la trama, gana en intensidad.

RECOMENDADA PARA…

La película puede gustar a los espectadores que tienen tendencia a buscar thrillerseuropeos (nórdicos, ingleses, franceses, incluso españoles a lo Crematorio) como contrapartida a los norteamericanos. Los amantes del cine francés sabrán apreciar las cualidades interpretativas de los protagonistas. Así mismo, quienes detesten esas series que se eternizan en episodios sin fin, verán en esta miniserie un producto digestivo, desengrasante, rápido en su desarrollo y sin tiempos muertos. Hubiera sido imposible prolongar la serie más capítulos: tiene, por tanto, las dimensiones y duración justa. Finalmente, interesará, sin duda, a los lectores de Coben y especialmente a algunos de los 60 millones que lo han leído en todo el mundo y de los que, al menos unos miles deben residir en España.