FICHA:

Título original: The Lone Ranger
Título en España: El llanero solitario
Temporadas: 8 (121 episodios autoconcluidos)
Duración episodio: 24 minutos
Año: 1949-1957
Temática: Un Ranger de Texas superviven de una emboscada que acaba con sus compañeros, decide junto a un indio y a su caballo, Silver (Plata), combatir a la delincuencia que asola el sur oeste de los EEUU.
Género: Acción.
Subgénero: Western.
Actores principales: Clayton Moore,Jay Silverheels, Robert J. Wile, Michael Ansara, John Pickard, Perry López, Lyle Bettger
Lo mejor: la música de la serie fue tarareada en todo el mundo
Lo peor: un maniqueísmo extremo y sin tonos grises.
¿Cómo verlo?: Bastantes episodios pueden verse en wiki.com y youTube en versión original. Están a la venta en DVD y BlueRay doblados en castellano. También pueden bajarse mediante programas “peer two peer”.
Puntuación: 7

Todo lo que hay que saber sobre EL LLANERO SOLITARIO

Fue de las primeras series emitidas por TVE. Llegó a España poco después de la firma de los acuerdos de cooperación con los EEUU y terminó en 1959 el mismo año en el que una nueva Ley de Inversiones liquidó la autarquía de los veinte años anteriores y abrió las posibilidades para el desarrollismo que atravesó nuestro país en la “década prodigiosa” de los 60. Fue, por tanto, una serie que correspondió en España a los últimos años oscuros. En EEUU el inicio de la serie coincidió prácticamente con los primeros episodios de la Guerra Fría y terminaría poco después del triunfo del castrismo en La Habana. Los EEUU tendían a presentarse como el garante del orden en el “mundo libre” y la serie El llanero solitario se adaptaba como un guante a esa intención. Era aquel momento en el que Hollywood rodaba películas en las que los “malos”, fueran extraterrestres o delincuentes, tendían a identificarse con el comunismo: ese mal que circula oculto entre nosotros y disimula solamente para dominarnos. El “héroe americano”, un hombre modesto y que gusta pasar desapercibido, está ahí para salvaguardarnos de cualquier riesgo.

EL LLANERO SOLITARIO ANTES DE LA SERIE

Creado por Fran Striker (que también participó en la ideación de los personales de El Avispón Verde y el Sargento Preston), la prehistoria de El llanero solitario se remonta a 1932 cuando aparecieron los primeros cómics con este personaje como protagonista, pero no fue sino hasta 1938 cuando aparecieron tiras cómicas exclusivamente dedicadas a este personaje y que se prolongarían hasta 1971. Paralelamente aparecieron libros con sus aventuras (18 en el período comprendido entre 1936 y 1956).

Los años 1949-1967 fueron gloriosos para el personaje e inspiraron otras muchas series de westerns que se produjeron a continuación: The Roy Rogers Show (1951-1957), Sugarfoot (1967-1961), Cheyenne (1955-1963), Bronco (1958-1962), Randall el justiciero (1958-1961), Lawman (1958-1962), Laramie (1959-1963), The Texan (1958) y un largo etcétera, cuyo impulso de mantendría durante la primera mitad de los 60, para luego decaer y finalmente desaparecer prácticamente con el inicio del milenio.

Pues bien, todas estas series toman como modelo a El Llanero Solitario: el héroe era –en esa época- un tipo misterioso, en cuyo pasado siempre se encontraba un trauma existencial que le había determinado a seguir el camino de la justicia (la derrota de Dixieland en el caso de El rebelde, la orfandad en el caso del “cabo Rusty”, protagonista de Rin-tin-tin), con pocas amistades, dedicado a su ideal de una sociedad libre de delincuentes, pacífico pero que aceptaba el combate cuando se lo planteaban, defensor de los débiles y los oprimidos ante los abusos de los fuertes y los desaprensivos. Frecuentemente, su mejor amigo era un animal (Rin-Tin-Tin, Lassie, el propio Silver, caballo de El Llanero Solitario, el Yukon-King del Sargento Preston).

LA SERIE DE EL LLANERO SOLITARIO

En 1956, el personaje había sido llevado al cine en una película titulada The Lone Ranger y protagonizada por Clayton Moore y Jay Silverheers. El planteamiento tiene poco que ver con lo que luego será la serie. En el largometraje, un ranchero sin escrúpulos amplía las fronteras de su propiedad expulsando y matando a los indios. La aparición del héroe y de su inseparable compañero, el “indio Toro” conseguirá evitar una guerra con la tribu afectada y volver a hacer reinar el orden en la zona. La película supuso un éxito económico para la Warner y precipitó la creación de la serie televisiva.

La serie nos muestra en las primeras escenas a un grupo de Rangers de Texas cabalgando: “Hombres justos y diestros en el manejo del revólver”, uno de los cuales era “John Reid”. Un grupo de bandidos tendieron una emboscada a los Rangers y los asesinaron a todos. Solamente sobrevivió “Reid” que, malherido, consiguió sobrevivir a la orilla de un riachuelo, donde lo encontró su amigo de infancia, un indio, con el que renueva amistad y que lo acompaña en su cruzada contra el mal.

En cada episodio, El Llanero Solitario la emprende contra un bandido o contra un grupo. Uno de los elementos más característicos del personaje es que hiere (nunca mata) con balas de plata. Era la parte moralista de la serie: vencer al mal, pero mostrar ecuanimidad y creer en el propósito de la enmienda del bandido.

CUATRO PERSONAJES (O 1+3) EN BUSCA DE LA JUSTICIA

En cada entrega se confirma que hay un protagonista indiscutible de la serie (el “Llanero”) que se ve siempre flanqueado por otras tres columnas secundarias: un indio (“Toro”) y dos caballos (“Silver”, plata, y “Scout”, montura del amigo indio). Se nota que los tiempos iban avanzando porque el indígena empezaba a estar presente en un papel protagónico… aunque fuera al mismo nivel que los dos caballos (aunque ciertamente, el caballo estaba en trance de humanizarse como terminó ocurriendo, finalmente, con Mister Ed (1961-1966) que mantiene y educativos animados diálogos con su propietario en corrector inglés-americano.

A partir del primer episodio de la serie en el que se narra la emboscada que terminó con el equipo de Rangers y de la que solamente sobrevivió el futuro “Llanero”, sus motivaciones personales en combatir al “mal” son pasadas de soslayo. Ni él protagonista indiscutible, ni “Toro”, tienen unos perfiles particularmente bien matizados. Simplemente se dedican a combatir al mal (algo que debía resultar rentable a la vista de la calidad de la munición empleada).

Al igual que en otras series ambientadas en el farwest, El Llanero Solitario adolece de poca imaginación en los guiones; el esquema es siempre el mismo: alguien indefenso es ofendido por un malvado, los protagonistas pasan por allí y dan una lección a los malvados, restituyendo la felicidad en el entorno. Y todo eso ocurre en el mismo tiempo en el que los protagonistas de Friends (1994-2004) o de Big Bang Theory, desgranan sus gags. Era difícil que en tan poco tiempo se pudiera matizar mucho los argumentos o realizar algo más que gags de tiroteos, persecuciones y “golpisas”.

VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

La serie tuvo distintas etapas: los primeros 78 episodios fueron protagonizados por Clayton Moore, pero luego, un desacuerdo salarial lo excluyó de la serie y en los siguientes 52 episodios asumiría el papel John Hart. Moore debería haber tenido presente lo frágil de sus exigencias a la vista de que el protagonista lleva el rostro cubierto con un antifaz. Antes de participar en la serie, Moore se había especializado en westerns. Fue Jesse James en 1947 y 1948 y luego El Zorro en 1949. Al salir de la serie su carrera se redujo a unas cuantas películas de Serie B, cuatro westerns y tres reiteraciones en la pantalla grande del Llanero (1955: The Lone Ranger Rides Again; 1956: The Lone Ranger y 1958, The Lone Ranger and the Lost City of Gold). Luego su carrera se extinguió. En 1987 participó de manera episódica en el remake The Alamo: Thirteen Days to Glory, cuando ya contaba 72 años.

En cuanto a su sustituto, John Hart, protagonista en 52 entregas de la serie, había participado en la primera película dedicada a Batman y Robin (1949), Superman (1959), varias películas de piratas y westerns y después de participar en El Llanero Solitario (a partir de 1953) prosiguió su carrera encarnando en alguna ocasión al mismo personaje.

La serie puede verse –de hecho debería verse- especialmente para recordar su música electrizante y el estilo en el que se hacían las series en los años 50. Los nostálgicos disfrutarán, pero a los más jóvenes les supondrá entrar en contacto con el mundo de papá y mama o con el abuelo y conocer, así mismo, que emitía la aún balbuceante TVE.