Ficha

Título original: Daniel Boone.
Título en España: Daniel Boone.
Temporadas: 6 (165 episodios)
Duración episodio: 60 minutos.
Año: 1964-1970.
Temática: Western.
Subgénero: Aventuras – Histórico.
Tema: Aventuras de un personaje histórico popular en los EEUU, un explorador que medió en muchas ocasiones entre colonos e indios en la zona de Kentucky
Actores: Fess Parker, Patricia Blair, Alberto Salvi, Ed Ames, Rosey Grier, Jimmy Dean, Darby Hilton, Veronic Cartwright.
Lo mejor: Mingo el indio
Lo peor: falta de rigor histórico en la reconstrucción del personaje de Boone
¿Cómo verla?: Algunos episodios pueden verse en Yotube en versión original, en VOSE y traducidos al castellano. También están a la venta en DVD (en inglés). Y pueden bajarse a través de programas P2P en todas las versiones.
Puntuación: 7

Todo lo que hay que saber sobre DANIEL BOONE

Existió un personaje histórico llamado Daniel Boone (1734-1820) que vivió, efectivamente y abrió caminos en Kentucky y al que se le califica de “pionero y colonizador”. Aquí empiezan y casi terminan los similitudes entre el Boone real y el que nos presentó la serie que llevaba abusivamente su nombre y que, en realidad, era una traslación de la película El último mohicano llevado varias veces al cine (en 1962 en Alemania, en 1992 por Hollywood) e incluso a la televisión (1957) como derivación de la novela del mismo nombre escrita por James Fenimore Cooper en 1826. El Daniel Boone amantísimo padre de familia acompañado por el inseparable “indio Mingo” los acompañaron semanalmente en los últimos años 60 y principios de las 70 los sábados al medio día después del telediario y antes del largometraje.

DANIEL BOONE SIN EL INDIO MINGO

El verdadero Boone era sexto hijo de once hermanos, nacido en Pensylsania de familia cuáquera. De él cuentan las crónicas que sabía leer y escribir pero que solo muy superficialmente. Para ser herrero y tejedor, en la época, al parecer no tenía necesidad de mucho más. Boone se casó y casi alcanzó a su padre en número de hijos (10). Su granja fue asaltada por los cheroqui y se mudó a Virginia. Trabajó inicialmente para los ingleses y luego exploró Kentucky y Tennessee hacia el sur-oeste y luego llegó hasta Pensacola en Florida. A él se debe abrir el primer camino entre Carolina del Norte y Tennessee. Es famoso que pasó un invierno en una cueva y dejó grabado su nombre en un árbol que aún existe. Fracasó en su primer intento por establecerse en Kentucky en donde los indios mataron a uno de sus hijos y años después consiguió asentarse definitivamente en Fuerte Boonesborough (Kentucky).

Es cierto que medió al menos en una ocasión entre indios y colonos y que en otra dirigió una expedición para rescatar a un grupo de mujeres (entre ellas dos de sus hijas) secuestradas por los indios. Su participación en las llamadas “guerras franco-indias” inspiró la novela de Cooper. En 1800 se estableció en Louisiana, así que se le puede considerar como “español” si tenemos en cuenta que fue solamente en 1804 cuando nuestro país vendió sus posesiones en los actuales EEUU, e incluso se le ofreció un puesto administrativo… Siguió viajando, cazando un explorando hasta el final de sus días.

Este es el verdadero Boone, un hombre típico de las colonias de Nueva Inglaterra: aventurero, cazador, habituado a cambiar de ubicación con toda su familia numerosa, explorador de nuevos caminos, negociador con los indios, no particularmente agresivo con ellos, pero si dispuestos a no dejarse avasallar por los legítimos propietarios de aquellos territorios.

EL BOONE ENCARNADO POR FESS PARKER

Hasta aquí el verdadero Daniel Boone. Ahora viene el representado por el actor Fess Parker en la serie que llevaba el nombre del explorador. Parker, antes ya había representado al otro personaje icónico creado por el escritor Fenimore Cooper, Davy Crockett, en varias películas: Davy Crockett, rey de la frontera (1955), Davy Crockett y los piratas del Mississippi (1956). Era el actor mejor situado para encarnar al protagonista de la serie: su rostro ancho entre duro y familiar, su amplia experiencia en westerns (debutó en el cine junto a James Stewart en Harvey [1950], actuado con Joseph Cotten enDenbow, frontera indomable [1952], con Robert Taylor en El justiciero [1959]) le dieron automáticamente el papel.

A diferencia de Davy Crockett, un auténtico explorador que termina entre los muros de El Alamo, Boone, es presentado como hombre de familia (a pesar de que su esposa desapareció en la tercera temporada) que no importa si lleva meses o años rodando por las montañas y los valles entre indios y maleantes, siempre está bien afeitado y luciendo un lustroso gorro de castor y empuña un largo rifle Kentucky de legendaria precisión.

La serie están ambientada en 1770 y 1780, justo en los tiempos de la “revolución americana” que dio lugar a la independencia de los EEUU. Los “casacas rojas” aparecen en muchos episodios como malvados o, en cualquier caso, perseguidores de Boone. El compañero inseparable de Boone es el “indio Mingo”, troquelado como el “Toro” (o “Tonto”) de El Llanero Solitario, como “indio bueno”. “Mingo” sería la abreviatura de su verdadero apellido, Caramingo, que, contrariamente a lo que pudiera parecer, tenía –siempre en la serie–ascendencia inglesa por parte de padre, había sido graduado en las alas de Oxford y, para colmo, se le ve en dos episodios como oficial británico.

FESS PARKER: UNA VIDA CON EL GORRO DE CASTOR

Prácticamente toda la carrera cinematográfica de Parker transcurrió de un western a otro. Incluso protagonizó junto a Bob Hope un western cómico, Alias Jesse Jaes (1959). Es difícil encontrar fotos de Parker en un traje que no sea propio de este género, e incluso sin el gorro de castor. Su carrera tuvo un antes y un después de Daniel Boone: antes había protagonizado un tipo concreto de cine, luego, ya no protagonizó prácticamente ningún papel relevante, a pesar de que intentó tener un show propio en televisión y en 2007, cambiando de registró, filmó un documental sobre la fabricación del vino (Oz an James’s Big Wine Aventure [2007]). Falleció en 2010.

El imprescindible “indio mingo” estaba representado por Ed Ames, hijo de ucranianos emigrados a EEUU. Más cantante que actor, su grupo musical, Los Ames Brothers, obtuvo cierto éxito en la década de los 50 en la escena discográfica de los EEUU. Al disolverse en 1960 empezó trabajar en el cine. A pesar de sus orígenes judíos, lo oscuro de su piel hizo que los directores de castings lo eligieran para representar habitualmente a nativos americanos. Su primer papel relevante lo consiguió en la primera versión de Alguien voló sobre el nido del cuco (1963) junto a Kirk Duglas. Fue esta interpretación la que le llevó directamente a la serie. Después de Daniel Boone siguió trabajando hasta 1984 en el cine, en papeles de reparto.

VALORACIÓN Y RECOMENDACIONES

Los tramperos, los comanches, los casacas rojas, el rifle Kentucky, el gorro de castor y el vestido de piel, las trampas, las mujeres indefensas, la caza de bisontes, las luchas contra indios enloquecidos, las huidas (siempre a pie), los inviernos helados, los granjeros, los colonos y los “indios buenos”, componen el retablo de esta serie que apareció en lo que podemos calificar como el “momento dorado” de las series ambientadas en el farwest de los años 60. Luego, este género disminuiría y, prácticamente, en los 70 terminó por desaparecer.  No puede esperarse mucho rigor histórico pero si una buena ambientación, unas actuaciones aceptables y unos guiones que intercambiaban los elementos que hemos enumerado.

Es una serie a la que muchos recuerdan con cierto cariño y que en las dos primeras temporadas, registra apariciones constantes de otros personajes de la familia Boone, prefigura lo que luego Michael Landon trasladará a finales del siglo XIX en La Casa de la Pradera (1974-1983). Se la puede ver hoy como serie representativa de aquellos años en los que los westerns seguían muy presentes en la pequeña pantalla. Abusar del tema, entrañó su declive en los años 70 y su desaparición definitiva hacia mediados de le década. Los nostálgicos disfrutarán, los amantes de los westerns, se deleitarán con él y los interesados por la historia quizás sientan ganas de suicidarse. En cualquier caso es, sobre todo, una serie para el recuerdo.