Ficha

Título original: Frequency.
Título en España: Frequency.
Temporadas: 1 (9 episodios)
Duración episodio: 45 minutos.
Año: 2016.
Temática: Ciencia Ficción.
Subgénero: Policíaca – Crímenes.
Tema: una joven policía cuyo padre ha sido asesinado quince años antes logra comunicar con él por medio de una vieja radio de válvulas. A partir de ahí realizan investigaciones en dos épocas diferentes.
Actores: Peyton List, Riley Smith, Mekhi Phifer, Lenny Jacobson, Anthony Ruivivar, Devin Kelley, Daniel Bonjour.
Lo mejor: cierta coherencia en el guión.
Lo peor: la idea dista mucho de ser original.
¿Cómo verla?: Se emite en HBO.

Puntuación: 6,5

CLIPS

Trailer (en inglés)

Trailer (en castellano)

WEB OFICIAL (en castellano)

TODO LO QUE HAY QUE SABER SOBRE FRECUENCY

Estrenada el pasado 6 de octubre de 2016 en los EEUU, HBO la trajo apenas dos meses después a su plataforma española. Cuando se nos pregunta de qué va esta serie las respuestas posibles son dos: o bien de ciencia ficción o bien de policías y villanos. Pero, en realidad, sería más justo decir que va de comunicaciones entre vivos y muertos y de la posibilidad de rectificar el pasado con el riesgo de obtener resultados indeseables. Claro está que, a fuerza de ir modificando el pasado, uno puede acercarse a la situación ideal tal como hacía Bill Murray en Atrapado en el tiempo (1993). Serie interesante por la síntesis que realiza entre varios géneros.

CIENCIA FICCIÓN – PARAPSICOLOGÍA – VIDEOJUEGOS

Se admite que una película que trate sobre la comunicación entre vivos y muertos pertenece al género parapsicológico (admitiendo que tal comunicación sea posible). Ahora bien si se trata de la comunicación de dos personas que están instaladas en dos tiempos distintos, estaremos ante un producto de ciencia ficción: no es que se viaje en el tiempo es que la comunicación entre dos personas no es simultánea en el tiempo. Finalmente, si el argumento de una película registra la posibilidad de modificar el futuro estaremos de nuevo ante ciencia ficción clásica, pero con muchas más probabilidades, en el dominio de los videojuegos. En efecto, en cada partida podemos modificar los resultados de la anterior y, finalmente, lograr conquistar, después de indecibles vueltas atrás, el objetivo final sea cual sea.

Pues bien, esta serie tiene mucho de todo esto: parece un videojuego porque el protagonista “recupera vidas” y va modificando progresivamente los resultados de la partida: reviviendo a su padre, evitando que su madre muera, salvándose ella misma. Registra una temática parapsicológica porque la protagonista puede hablar con su padre fallecido quince años antes, lo que induce a pensar que ambos desarrollan sus vidas en universos paralelos que no están en la misma frecuencia temporal. Y, finalmente, a la vista de que nada de todo esto es posible y de que no hay tecnología capaz de realizar ninguna de estas proezas, la ciencia ficción es lo que subyace en el fondo de una serie que, aparentemente, solo es de policías y ladrones.

Los años 2015 y 2016 han sido proclives en todas estas temáticas: el protagonista de 11.22.63 intenta modificar el pasado pero no termina de conseguirlo y JFK resulta asesinado, el de 12 Monkeys, va y viene del tiempo sin lograr resultados sustanciales y no han faltado series menores sobre viajes en el tiempo. También ha sido un buen año de cintas parapsicológicas: Les RevenantsStrangers ThingsDirk Gently, etc. El hueco que quedaba y que era la síntesis entre ambos géneros, con toques de videojuego, ha sido realizado, finalmente, por Frequency.

EL ARRANQUE DE LA SERIE 

En el año 2000 se estrenó una película con el mismo título de esta serie de la que es una secuela televisiva. Esta ascendencia es particularmente evidente en el primer episodio cuando el nexo de unión entre el padre y la hija es un partió de la serie mundial de béisbol. Cambian algunos elementos: el padre de la protagonista (Denis Quaid) es un bombero que ha fallecido en el curso de un incendio, salvado de la muerte por la intervención de la hija a través del tiempo, morirá luego de cáncer de pulmón… En la serie, el protagonista es un policía que quince años antes muere al salir mal una operación encubierta. La hija logra advertirle de lo que le espera, pero morirá luego víctima de un accidente. En ambos casos, el nexo que une a padres e hijas será un viejo equipo de radioaficionados abandonado que se activa espontáneamente a causa de un rayo. También en ambos casos, la madre es secuestrada y asesinada por un asesino en serie.

Puestos a encontrar precedentes resulta aterrador constatar que, efectivamente, existen “frecuencias” entre diversos seriales televisivos que, aparentemente no tienen absolutamente ninguna conexión entre sí. Recordamos, por ejemplo, El Caso: Crónica de Sucesos (2016) en la que el nexo subyacente en toda la temporada es la figura del “asesino del rosario” un asesino en serie que deja un piadoso rosario entre las manos de sus víctimas. En Frequency este elemento está presente, el serial-killer recibe el nombre de “El Ruiseñor”, pero también se obstina en dejar un rosario sobre los cadáveres. Y, en ambas series, no se trata de un elemento secundario o baladí sino central.

El guion, hay que decirlo, tiene coherencia, es ágil y tiene presentes las paradojas que pueden producirse cuando se altera el pasado. Pero se trata de un tema que ya ha sido trabajado en innumerables ocasiones en ciencia ficción, así que el mérito es menor de lo que parece inicialmente.

¿EL FUTURO ESTÁ EN LA SÍNTESIS DE GÉNEROS?

Como ya hemos dicho, Frequency es una serie de distintos géneros que, para colmo, ni siquiera es una idea nueva, sino a secuela de un largometraje de hace quince años. Falta saber si es que los guionistas han agotado ya todas las posibilidades de elaborar productos originales, si es que el público no quiere innovaciones y se atiene a lo clásico o si es que el mercado de las series está saturado por la aparición de plataformas que trabajen el streamming y se trata de producir el mayor número de series baratas y no muy exigentes para acaparar audiencia. O si se trata, como creemos, de la unión de todo esto. Frequency nos dice mucho sobre el momento actual de las series televisivas.

Se trata de una serie típica en la que aparecen unos actores desconocidos, realizada de manera impecable con una escenografía depurada y unos encuadres que denotan habilidad y perfección técnica. La serie ha sido emitida por la CW Television Network y producida por la Warner. El equipo técnico que ha participado en su elaboración. Brad Anderson, que la ha dirigido, ha filmado en los seis últimos años ¡16 series! Frequency se terminó de filmar cuando Anderson ya estaba embarcado en Hand of God (10 episodios sobre un juez en plena crisis mística) y a esta siguió The Man in the High Castle (20 episodios servidor por Amazon, distopía sobre el triunfo del nazismo en los EEUU)… Brad Anderson y su equipo filman series con la facilidad con la que otros colocan ladrillos.

No es raro, por tanto, que las series cada vez estén más cerca unas de otras de buenos estándares técnicos. Nada está dejado al azar porque todo se ha hecho y se ha repetido cientos de veces. Cada vez son más raros los productos qe sorprendan al espectador. Ni siquiera las productoras lo pretenden: simplemente aspiran a que el “televisionario” quede capturado por una serie y si no lo logran, no hay problema, la que se estrena la semana siguiente quizás lo logre. La producción en masa ha llegado a las series. Y, como siempre, lo que es masivo termina no teniendo alma. De ahí que la síntesis de géneros sea una vía para engañar a los sentidos o se eche mano a largometrajes que dejaron un buen recuerdo para realizar remakes, secuelas o precuelas que también proliferan en los últimos años (12 Monkeys, Bates Motel, El tirador, Fargo, Hannibal, La semilla del diablo,The Exoscist, Van Helsing, etc, etc, etc.).

VALORACION Y RECOMENDACIONES

No es una mala serie, ni siquiera una serie aburrida, mal realizada o peor interpretada. Todos los elementos de ellas que podamos tener en consideración, incluida la banda sonora o la titulación, están correctamente realizados. Ahora bien, no es genialidad lo que destila, sino una honesta mediocridad. Lo cual no es poco para los tiempos que corren.

La serie gustará a quienes estén dispuestos a ver en 7 horas y 45 minutos lo que pudieron ver en una hora y media en el cine. De hecho, la serie es algo más intensa que la película a pesar de que sus intérpretes son poco o nada conocidos. Puede gustar a los que amen los géneros de síntesis o se sientan fanáticos de alguna de sus componentes estructurales: ciencia ficción, parapsicología. Es imprescindible para los que quienes experimenten la necesidad vital de ver todos los productos que van apareciendo a poco de ser estrenado; esa sensación compulsiva, tendrá aquí como contrapartida que la serie es técnicamente correcta. Y, sobre todo, puede ser aprovechada por quienes quieran iniciar una reflexión sobre el estado de las series en televisión.