FICHA:

Título original: Matrimonios infantiles en el corazón de África.
Título en España: Matrimonios infantiles en el corazón de África.
Duración episodio: 35 minutos
Año: 2016
Temática: Publicidad de una ONG con la excusa de los matrimonios infantiles en un rincón de África.
Género: Documental.
Subgénero: Denuncia – ONG – Solidaridad.
Prouccion: Redacción de TVE en Canarias
Lo mejor: la muestra de que la acción de las ONGs en África sirve para poco.
Lo peor: es pura publicidad de una ONG de “apadrinamiento de niños”.
Puntuación: 4
¿Cómo verlo?: Puede verse gratuitamente en el enlace indicado.

Documental completo

LO ESENCIAL DE MATRIMONIOS INFANTILES EN EL CORAZÓN DE ÁFRICA

RTVE debería estar más atento a lo que emite, a la vista de que, por ley, una televisión pública no puede emitir publicidad. Y este documental lo es de una de tantas ONG que se disputan el dinero público con la excusa de la “solidaridad”. No queremos decir que esta ONG practique la “estafa humanitaria”, pero sí que utiliza los mismos métodos que las asociaciones de las que resulta incontestable que sí ejercen este repugnante método de “pillar pasta” tocando la fibra emotiva de la gente. Si vale la pena ver el documental es porque nos da algunas pinceladas de cómo está África y porque, contrariamente a la intención de sus promotores, nos demuestra que la actividad de las ONGs no ha servido prácticamente para nada en el corazón el continente negro.

EL DRAMA DE LOS MATRIMONIOS DE NIÑAS

No es el único drama africano, ni siquiera el más terrible: África entera, desde el Magreb hasta la Sudáfrica libre del apartheid pero sometida a problemas acumulados (entre ellos las luchas entre distintas etnias negras), el continente es un completo drama, especialmente visto desde los estándares europeos. Pero es que África llegó tarde a la civilización. No se puede pretender que con una colonización superficial e interesada, todo un continente pase del neolítico a la postmodernidad, ni siquiera en medio siglo de independencia.

Los europeos de hoy no podemos hacernos cargo de algo que también se ha dado en nuestro continente (los matrimonios de niñas y por acuerdos entre los padres) y que solamente fue desapareciendo con el cambio de costumbres y especialmente con la “revolución sentimental” del siglo XIX. La cuestión que plantea el documental es que las niñas africanas de 14 años se casan forzadas: 14.000.000 de niñas de todo el mundo sufren este destino, “según la ONU”. El documental se centra en Uganda, en el distrito de Ororo (en donde la ONG, que no vamos a mencionar, tiene su punto fuerte dese hace 25 años).

Las niñas abandonan la escuela cuando tienen la menstruación y nadie les enseña a ganarse la vida, solamente se las prepara para un matrimonio, lo antes posible. Obviamente no hay amor en esas uniones, sólo intereses. Se vulnera la ley que en Uganda establece que los matrimonios solamente se podrán contraer a partir de los 18 años, pero ¿qué autoridad los puede impedir y a quién castigar? ¿a la tradición? Es habitual que las niñas casadas a los 14 años tengan un primer hijo a los 15 ó 16, un segundo hijo a los 18 y se separen luego. Una vez divorciadas no pueden regresar al hogar paterno. La mayoría nunca había visto a sus maridos antes de casarse. Su vida de casadas no ha sido lo que en Europa se considera como “estándar”. Tan solo se les permite trabajar en la cocina y luego en el campo. Solamente así se les comida. Además, trabajan de sol a sol. En el campo o en la prostitución. Drogas locales, enfermedades venéreas y analfabetismo son las lacras que acompañan a este “estilo” de vida. La media de hijos por mujer es de 6, porque el preservativo (o cualquier otro contraceptivo) no suelen ser bien mirado en ningún rincón de África.

DEL DRAMA AFRICANO A LA ESTAFA HUMANITARIA

Este panorama no es una excepción en África: es una constante. Hay zonas en las que el Islam ha penetrado en donde se siguen practicando costumbres bárbaras que nunca, ni siquiera se han conocido en el neolítico europeo: la ablación del clítoris, por ejemplo. Y en cuanto a la poligamia, abarca un ámbito mucho mayor que el continente negro. Horrible ¿verdad? Pero lo que en Europa es horroroso, en África constituye lo cotidiano.

La pregunta central no planteada por este documental y que, por supuesto, eluden todas las ONGs, es la siguiente: ¿hasta qué punto los europeos tenemos derecho a plantear, trasladar  imponer una visión “eurocéntrica” a un continente que vive en otra época? De hecho, el destrozo africano empezó cuando se impuso al continente la división colonial que luego cristalizó en la formación de “naciones” que no tenían absolutamente ninguna homogeneidad interna. África nunca ha funcionado en “modo nación”, sino que lo ha hecho razonablemente bien mientras se mantuvo el “modo tribu”. La célula familiar a la europea nunca ha existido en África. Las uniones siempre han sido inestables, los hijos nunca han sido educados por los padres, sino por la tribu. Y les ha funcionado. Los hijos aprendían lo esencial que se requería de ellos para el mantenimiento de una sociedad organizada.

El problema llegó con la colonización y los misioneros que se empeñaron en hacer de aquellos pueblos “buenos cristianos”, inculcándoles unos valores que nada tenían que ver con sus creencias (creencias que se adaptaban mucho mejor a su idiosincrasia y que, además, constituía su tradición ancestral: lo primero que los europeos les robaron). Luego, los medios de comunicación les mostraron cómo se vivía en Europa. Fueron independientes y en muchos países creyeron que como eran “libres” ya no tenían que trabajar (dado que los europeos eran vistos como los que les hacían trabajar). A ello han seguido 50 años de independencia africana, en donde “Estados fallidos” salpicado toda África. Moraleja: no se pasa del neolítico a la posmodernidad de un salto y sin fases intermedias.

Dejando aparte que alguna ONG europea ha realizado tareas interesantes en Asia y África (la Fundación Vicente Ferrer, sin ir más lejos), la inmensa mayoría de ONG no pasan de ser grupos de europeos espabilados que viven a costa de los subsidios públicos y de donaciones de incautos (los “apadrinamientos de niños” constituyen sin duda la más bochornosa de esas iniciativas porque poco o nada de lo cotizado va a parar a un “niño” concreto, sino que todo se queda en el camino y especialmente en el pago de sueldos y en la promoción de las ONGs) que practican lo que se conoce como “estafa humanitaria”: el poner por delante argumentos humanitarios y solidarios como excusa para llenarse los bolsillos o, en muchos casos, para realizar proyectos que nada tienen que ver ni con la situación africana ni pueden resolver un problema que es mucho más complejo.

ASÍ TRABAJAN LAS ONGs

Cuando una chica africana recibe cuatro objetos de plástico que en España se pueden comprar en un Todo a 100 y dice ante las cámaras que ya es “una mujer de negocios”, a un observador sensible se le cae el alma a los pies. Llama la atención, por ejemplo, en este documental, que solamente se entrevisten a mujeres africanas emprendedoras. A esto, la ONG protagonista le llama “empoderamiento de las mujeres”… demostrando su desconocimiento de la realidad social africana. Son “emprendedoras” por varios motivos: porque son mujeres solas con hijos, divorciadas que no pueden volver a los hogares de sus padres (que, por lo demás, no existen), buscan una forma de subsistencia que no sea la prostitución o un nuevo –y frustrante matrimonio– y por tanto están obligadas a adoptar iniciativas para sobrevivir (a diferencia del hombre africano que tiene tendencia a hacer trabajar a sus mujeres ocasionales como actividad preferencial). África es diferente y no cambiará por la acción de unas ONGs, ni por los cincuenta años que Europa lleva quemando fondos en sus ex colonias sin que la situación mejore ni mínimamente. Esto es lo más terrible de todo: la OGN que promueve este documental alardea de que lleva 25 años en la zona… pero lo que se nos cuenta es que la zona está azotada por miseria, problemas como este de los matrimonios infantiles, ausencia del concepto de “familia”, prostitución, drogas y miseria. Cabe preguntar: ¿para qué diablos ha servido trabajar esa zona durante 25 años si los resultados que se nos muestran son mínimos y tenemos la secreta sospecha de que la Ororo está ahora peor que antes o que hace 60 años? ¿Cuántos medios se han dilapidado en este tipo de programas que ni siquiera han logrado reducir la natalidad? Si alguien quiere una muestra de un fracaso, Ororo está ahí, como otros muchos cientos de “bases” de ONGs similares que salpican toda África.

En el manual de comportamiento de las ONGs que operan en el Tercer mundo figura la exigencia de que su logotipo aparezca en cuantos más medios de comunicación, mejor. Así serán más conocidas y así obtendrán más medios… ¿para qué? ¿para cumplir la tarea humanitaria? ¿o más bien para garantizar una cómoda financiación de sus Estados Mayores, gastos de publicidad y promoción, viajes, hoteles de cinco estrellas, comilonas y cuentas corrientes bien alimentadas por el sufrimiento africano y los dineros del Estado o de los incautos del Primer Mundo? Lo importante es que el logo se vea cuanto más mejor, sólo así la ONG puede aspirar a todo esto.

En este sentido, sea el que sea el camino por el que este documental se ha llegado a emitir en una televisión pública, esta ley se cumple de manera obsesiva: las entrevistadas elogian unánimemente a la ONG en cuestión, cuando habla alguna funcionaria o alguna beneficiaria de los servicios de esta ONG, el logo aparece aquí o allí, que se trata de mencionar cuantas más veces, mejor, por parte del guión el nombre de la ONG y vincularla al caso de los matrimonios de niñas y es el logo de la ONG el que, por supuesto, cierra de manera destacada los créditos, no sea que alguien se le haya pasado por alto su nombre… Entre eso y que al abrir la web de esa ONG lo primero que vemos es el “apadrinamiento de niños”, francamente, no sabemos por qué un documental que, más que denunciar y concienciar, es una mera promoción de una ONG, ha podido pasar los filtros de calidad de TVE y se ha emitido en un canal público.

Que nadie comercie con los dramas africanos. Que nadie los utilice como excusa para imponer criterios eurocéntricos. Que sean los africanos los que resuelvan sus propios problemas, a su ritmo, a su criterio, a su estilo y según su tradición antropológica y cultural.

 

FICHA:

Título original: Matrimonios infantiles en el corazón de África.
Título en España: Matrimonios infantiles en el corazón de África.
Duración episodio: 35 minutos
Año: 2016
Temática: Publicidad de una ONG con la excusa de los matrimonios infantiles en un rincón de África.
Género: Documental.
Subgénero: Denuncia – ONG – Solidaridad.
Prouccion: Redacción de TVE en Canarias
Lo mejor: la muestra de que la acción de las ONGs en África sirve para poco.
Lo peor: es pura publicidad de una ONG de “apadrinamiento de niños”.
Puntuación: 4
¿Cómo verlo?: Puede verse gratuitamente en el enlace indicado.

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